''Se ofrecía una visión vieja de Buenos Aires''

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Vivimos un boom del turismo y no había una guía actualizada para recorrer el Buenos Aires turístico. Y las guías internacionales estaban escritas por especialistas que pasaban una semana y se iban con las ideas y las imágenes más convencionales. Nos decidimos a hacer una guía actualizada, con fundamentos aportados por especialistas en las diversas áreas y con datos, secretos y chismes que ayudaran a conocer lo mejor de la ciudad. Y todo eso con el más alto nivel de calidad, centenares de fotos y el mejor papel ilustración», indicó a Ambito del Placer Gonzalo Alvarez Guerrero, uno de los editores de una guía que la editorial Emecé acaba de distribuir en librerías del país y quioscos y negocios de los aeropuertos.
Alvarez Guerrero es periodista, fue editor de política en distintos diarios y revistas. Junto a los periodistas Marcelo Panozzo, Pablo Curti y Juan Frenkel fundó la productora de contenidos para gráfica y empresas HT (sigla de «Happy Together» [«Felices juntos»] elegida en honor a la película de Wong Kar-Wai). Sobre el primer producto de HT, la «Guía total y Buenos Aires», dialogamos con Alvarez Guerrero.

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Periodista: ¿Cómo surgió la idea de una nueva guía de Buenos Aires?
Gonzalo Alvarez Guerrero: Fue el primer proyecto que nos reunió a un grupo de periodistas, y con esa idea formamos nuestra productora. Teníamos muchas ganas de hacer algo sobre Buenos Aires, pero no la idea del formato; si sería una guía, un manual para conocer mejor la ciudad, una serie de fascículos sobre Buenos Aires; y terminó siendo una guía de tu-rismo casi tradicional. Nos di-
mos cuenta de que las guías de Buenos Aires estaban atrasadas veinte años, que faltaba una puesta al día.

P.: Hacen una guía turística y le colocan en la tapa: «Todo lo que hay que saber para no sentirse como un turista».
G.A.G.: Ese es el tema. Es para turistas pero está contada por residentes. Las guías internacionales sobre Buenos Aires las hacen, absolutamente todas, especialistas que vienen, se quedan un mes, recorren la ciudad y la escriben. Entonces terminan recomendando los lugares típicamente turísticos. No salen de Recoleta, San Telmo, La Boca, el Centro. Nosotros pensamos contar la ciudad desde un lugar más porteño, poder darle al turista secretos: en vez de ir a ver tango for export que vaya al Salón Canning, que salga del Tortoni para ir al Bar 6 de Palermo Soho, le decimos que Caminito es una cosa linda pero en el fondo ficticia y hay otros lugares para ver, por ejemplo en Balvanera. Le proponemos que no vaya a las parrillas que están en el microcentro, que descubra alternativas a los restoranes de Puerto Madero, y que aquí pueden ir a fondas o bodegones como lo harían en París. Esos datos le sirven al extranjero y a la gente de las provincias, pero también al porteño, que se puede encontrar con algunas gratas sorpresas.

P.: Ustedes la declaran como «guía total», y de los 48 barrios porteños sólo detallan una quincena.
G.A.G.: Esa denominación corresponde a la editorial, nosotros hicimos una guía actualizada, y bastante plena para sus 384 páginas, del Buenos Aires turístico, de las zonas más atractivas de nuestra ciudad, tanto las conocidas como las menos o nada conocidas. Quisimos ofrecer Buenos Aires hoy, dado que hay un cambio muy grande en Buenos Aires con el auge del turismo. La forma de conocer la ciudad en las viejas guías estaba focalizada en el Centro.
Lo primero que indicaban era el Obelisco y la Casa de Gobierno, después pasaban a La Boca y Caminito; eso no es lo más interesante, y hay cosas que son bellas, tienen historia, y eran dejadas de lado.

PALACIOS
P.: ¿Por ejemplo?
G.A.G.: En Montserrat, el Palacio Barolo, que es un edificio ecléctico, con pocos comparables en el mundo, cuyo diseño se puede leer a partir de la Divina Comedia, porque Luis Barolo lo hizo erigir en homenaje a Dante. En la guía aprovechamos para contar esta y otras historias, por ejemplo la del edificio de Obras Sanitarias de la avenida Córdoba.

P.: ¿Cómo llegaron a esos datos curiosos?
G.A.G.: Encuestamos a especialistas. Pedimos, por ejemplo, su top ten de edificios de Buenos Aires a reconocidos arquitectos. Así supimos qué edificios tenían que estar sí o sí. Lo mismo hicimos con restoranes, hoteles, lugares de diversión. A partir de esos datos, de ese asesoramiento, unos 22 periodistas trabajaron sobre su barrio, que pensamos que era el que conocía mejor. Chequeamos los informes y caíamos en restoranes sin informar lo que estábamos haciendo, así decidimos dejar sólo lo que está más que bien. Doy otro caso: fuimos a los lugares de tango del Centro, y en la guía recomendamos no ir a los que son caros y no hay verdadero tango. En eso, en todos los casos recurrimos a la gente que sabe.

P.: ¿Por ejemplo, en el caso de lugares de tango?
G.A.G.: En la guía hay dos columnas. El crítico Jorge Andrés, presidente de la Academia del Tango, señala dónde ir a escuchar y dónde ir a comprar buen tango, por ejemplo un departamento en un quinto piso de la avenida Callao. El escritor y cineasta Edgardo Cozarinsky -que va a bailar todas las semanas- escribe sobre milonga. En la guía cuenta que comenzó haciéndolo como una terapia física y terminó conociendo el circuito de la milonga. Durante tres noches recorrimos con él los lugares que recomienda. Fue así cómo hacer la guía, a pesar de toda esa colaboración, nos llevó un año.

P.: Y ahora deben de tener como problema que Buenos Aires vive en pleno cambio.
G.A.G.: Es un problema, la guía la terminamos hace tres meses y un lugar superinstalado, como el Dorá, se mudó. Está Palermo, que se sigue dividiendo en barrios con otros apellidos, además de los de Soho o Hollywood, que ésos ya tienen que ser capítulos con precisas especificaciones. Es un problema usual en cualquier guía. Y eso indica que vamos a tener que actualizarla cada tanto.

Entrevista de Máximo Soto

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