Técnicas eficaces para motivar al personal

Secciones Especiales

Los recursos humanos constituyen el capital más importante que posee cualquier empresa. Esta circunstancia, conocida tanto por los especialistas del área como por los líderes de las compañías, hace de la motivación laboral un aspecto crucial toda vez que el objetivo sea que los empleados alcancen un óptimo rendimiento en el trabajo, que aumente la productividad o la calidad de los servicios que brinden las empresas.
Sin embargo, la motivación laboral no ocurre por generación espontánea ni tampoco está librada al azar. Por el contrario, está fomentada y apuntalada por una serie de acciones y estrategias programadas por las organizaciones que tienen como meta aumentar el grado de satisfacción en las relaciones internas de los individuos que conforman un grupo de trabajo.En este sentido, los investigadores han identificado dos tipos de motivaciones que es posible inducir y potenciar. Una extrínseca, en la cual el empleado exhibe conductas que responden a estímulos de su entorno laboral, compuesto por sus compañeros de trabajo, sus supervisores o la organización propiamente dicha. Y otra intrínseca, que está vinculada a su desempeño individual. Así, el grado de motivación estará dado en función de las oportunidades que le ofrezca la institución al individuo para que satisfaga su deseo de investigar, la posibilidad de obtener logros en tareas desafiantes o inclusive la oportunidad de asumir responsabilidades.
Beneficios motivacionales


El aliento de esta colaboración produce beneficios motivacionales muy altos, aseguran los especialistas en recursos humanos. De todas maneras, las técnicas que sugieren aplicar para lograr esto varían de acuerdo a la estructura de trabajo que presente cada empresa. Por eso, cuando se trata de grupos de trabajo, los factores básicos que se contemplan para incrementar la motivación o impedir que disminuya son diversas. Una consiste en evaluar a qué empleado conviene ubicar en cada grupo en función de sus aptitudes y personalidad, trasladando a otro sector a aquellos que no se hayan adaptado al asignado originariamente.

De lo contrario, si esta anomalía no fuese encausada, provocaría una baja en la productividad del empleado, influenciando en forma negativa la relación con sus compañeros de trabajo. Por este motivo, los encargados del área están siempre alertas para registrar una eventual mala relación grupal para luego intentar descomprimirla.

Y también porque la satisfacción en las aspiraciones de los trabajadores se maximizan cuando son libres para elegir su respectivo grupo de trabajo.
Contra la apatia


Otras de las técnicas que puede utilizar una empresa para motivar a sus empleados es realzar la importancia de cada puesto de trabajo. De esta manera, cada gerente debería analizar las características de los cargos que se encuentran bajo su órbita, preguntándose cómo podría enriquecerlos para que sus subordinados trabajen con energía, sobre todo para contrarrestar la elevada propensión a desembocar en la apatía y en el aburrimiento que registran las consultoras de recursos humanos en las personas que realizan una tarea rutinaria. Junto con ello, también es decisivo relacionar las recompensas con el rendimiento, aunque al respecto conviene subrayar que no siempre están ligadas al salario. Por el contrario, algunos incentivos son canalizados mediante la asignación a un empleado de un determinado proyecto; o confiándole una nueva máquina o herramienta que lo haga sentir reconocido. De cualquier manera, todas las técnicas motivacionales a las cuales apelen las empresas para mantener en alto el espíritu de la tropa serán ociosas si la retribución salarial no es justa y razonable de acuerdo a la responsabilidad de cada cargo.

El inconveniente que se está haciendo evidente en el mercado es que las empresas están muy golpeadas por la recesión y buscan cada vez con mayor intensidad reducir sus costos fijos, entre los cuales se encuentran los sueldos
. De ahí que hace unos años comenzara a instrumentarse un régimen de remuneración variable. Esto implica un mecanismo de pago por el cual el trabajador recibe un incentivo que se agrega al sueldo básico según los objetivos que se vayan alcanzando.

Una de las características de este sistema es que el empleado pasa a ser socio de la empresa. «La pregunta», sugiere la licenciada en Relaciones del Trabajo,
Sonia Boiarov, «es si cuando haya dinero, efectivamente vayan a distribuirlo».

Y un problema que también tiene su origen en el campo de la remuneración, consiste en que «en algunas coyunturas críticas como la actual, lo que puede llegar a ser motivador, si está mal administrado puede jugar absolutamente en contra» asevera la especialista. «En una situación en donde los sueldos son escasos, acciones como la ampliación de un comedor o el rediseño de la iluminación no motivan a nadie. Y cuando se realizan en un momento que no es oportuno, hasta pueden llegar a ser contraproducentes» ejemplifica.

© Copyright SU DINERO Personal, 2002

Dejá tu comentario