Un negocio para el verano: organizacion de actividades recreativas en balnearios

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Desde hace algunos años, los balnearios se han convertido en inmejorables herramientas de promoción para las empresas. En efecto, firmas de los más diversos rubros (bancos, prepagas, empresas de jubilación privada, telefónicas, etcétera) aprovechan las playas más concurridas durante los meses veraniegos para auspiciar distintas actividades deportivas y recreativas. De esta manera, las compañías logran que su marca diga presente en los balnearios que se extienden a lo largo de la costa argentina, así como también en aquellos ubicados en las costas uruguayas, que, como es sabido, en enero y febrero reciben la visita de miles de argentinos. A su vez, las playas también se benefician, ya que pueden ofrecerles a sus visitantes un servicio extra, que en más de una ocasión se convierte en la principal razón por la cual los veraneantes eligen convertirse en habitués de tal o cual balneario.

Estas nuevas formas de promoción dieron origen a las empresas que tienen a su cargo la organización de este tipo de actividades, muchas de las cuales son administradas por profesores de educación física.
Así, estos profesionales recibieron un beneficio doble, ya que por un lado pudieron ampliar el campo laboral durante el verano, que antiguamente quedaba restringido exclusivamente a las colonias de vacaciones, mientras que por el otro les ofrece la posibilidad concreta de salir del yugo de la relación de dependencia, y abrir su propia empresa.

Ese es el caso de Wellness. «Nuestra empresa nació cuando nos juntamos 5 profesores de educación física que habíamos cursado la carrera juntos y que teníamos experiencia en colonias de vacaciones, escuelas deportivas, fitness, entrenamiento personalizado y clases en colegios. Además, yo había estado en España y había visto que allá las empresas organizaban actividades recreativas para sus empleados fuera del horario de trabajo. Por eso se nos ocurrió que sería una buena idea implementarlo acá», explica Julio Gómez, socio fundador de dicha empresa, que se dedica a la organización de actividades deportivas y recreativas.

Pasos


El primer paso para quienes deseen abrir una firma de este tipo es hablar con los concesionarios de los balnearios de la costa para averiguar si están interesados en ceder su espacio para organizar este tipo de actividades durante el verano. «Ese primer paso es fundamental, ya que también sirve para ver qué tipo de público recibe cada balneario -algo indispensable a la hora de adaptar la oferta al público- qué tipo de actividades aceptarían, etc. Con toda esa información recién se puede armar un proyecto», explica Gómez.

Una vez completado este procedimiento, el paso siguiente es visitar diversas empresas que podrían estar interesadas en oficiar de auspiciantes, a las cuales se les presenta la oferta de actividades y recreación que se delineó. Los rubros de las compañías son los más diversos y por lo general incluyen bancos, telefónicas, empresas de indumentaria, de bebidas, etc. Una vez que se consigue un auspiciante hay dos alternativas para continuar las negociaciones: una es que ésta se contacte con quienes tienen a su cargo la concesión del balneario para llegar a un acuerdo respecto del aspecto publicitario -por lo general el auspiciante promociona su marca mediante merchandising -remeras, folletos- y también a través de banderas, sombrillas y sillas colocadas en la playa en cuestión. Aunque hay balnearios que además exigen que el auspiciante les pague determinada cantidad de dinero en concepto de alquiler y otros que, por el contrario, se conforman con tener una empresa que les organice actividades recreativas durante el verano y ceden el lugar sin pedir nada a cambio. La otra alternativa es que sea la empresa organizadora de los eventos la que lleve adelante las tratativas con el
balneario.

De todas maneras, no se puede hablar de convenios y exigencias concretas, ya que, en última instancia, el tipo de acuerdo, las tarifas, los canjes, etc, dependerán de cada balneario en particular, de la concurrencia que tenga el mismo, de su ubicación y demás.

Propuesta de actividades


Uno de los aspectos relevantes de este negocio es la propuesta de actividades deportivas y recreativas que la empresa ofrezca a sus auspiciantes. Por ejemplo, suele ocurrir que en caso de aceptar la propuesta, el cronograma de actividades sufra alteraciones, según el mayor o menor interés de la empresa auspiciante, teniendo en cuenta el target de su clientela. «El año pasado nuestro principal cliente fue una importante empresa de telefonía celular. Cuando le presentamos nuestra oferta los representantes de la compañía nos dijeron que les gustaba, pero que les interesaba, fundamentalmente, brindar entrenamiento personalizado para gente mayor de 30 años, que era su target», confía Gómez. Pero, como bien reza aquel refrán que dice zapatero a tus zapatos, en última instancia será tarea de la empresa organizadora de las actividades asegurarse de que la oferta sea lo suficientemente completa, más allá de las intenciones de la compañía patrocinante. «A poco de comenzar, era evidente que quedaba una gran masa de gente fuera de las actividades. Así que hablamos con la compañía, le advertimos lo que estaba ocurriendo y decidieron aceptar la incorporación de más actividades», dice el profesor de educación física devenido en empresario.
Es que una empresa que quiere convocar a mucha gente siempre tiene que privilegiar las actividades recreativas y el deporte.

Después, con el tiempo y la experiencia se pueden agregar las complementarias, como gimnasia modeladora y el entrenamiento personalizado. Pero al comienzo siempre conviene ofrecer actividades que atraigan a la mayor cantidad de gente posible.

En este sentido, organizar actividades orientadas a los chicos, como ser campeonatos de fútbol, de voley, rugby etcétera; es fundamental. «Nuestra experiencia nos indica que los chicos siempre están más predispuestos a anotarse en las actividades que la gente grande. Una vez que se enganchan no paran; vienen siempre y se anotan en todas las propuestas. Incluso, son ellos los que después terminan trayendo a los padres. Por eso hay que tener preparadas actividades para todos los integrantes de la familia, desde los más chicos -torneos de fútbol, hasta para los más grandes- y clases de gimnasia, torneos de truco, etcétera. En cambio, si la empresa sólo brinda una oferta muy específica, como por ejemplo clases de gimnasia modeladora, convocará a un público muy específico, que en este caso es el que suele ir a los gimnasios, pero el resto de la gente no participará», dice Gómez. Para corroborar lo dicho, el empresario explica que su empresa, Wellness, comenzó ofreciendo actividades deportivas -que apuntaban fundamentalmente a gente joven y chicos- y actividades recreativas -dirigidas a gente joven y adulta-. Además, el año pasado la firma comenzó a trabajar con una empresa de nutricionistas, que le brinda información sobre alimentación o dietas a todos aquellos que estén interesados en el tema. Pero, como bien lo destaca Gómez «esto puede agregarse una vez que la empresa ya está funcionando hace tiempo, no para los novatos».

Con puntualidad inglesa


Otro consejo importante es ser puntual, esto es que las actividades comiencen a la hora en que fueron programadas y que dentro de lo posible no se suspendan nunca. «A pesar de que el día esté muy nublado, frío o por el contrario que haga mucho calor, la actividad programada hay que hacerla. De otra manera la empresa altera la rutina y la gente empieza a dudar todos los días si las actividades se hacen o no. Y esto último puede atentar contra la convocatoria de los eventos», aclara Gómez.
El cronograma se elabora para todo el verano, de manera que cuando los turistas llegan a los balnearios se les entrega un folleto en el cual se describen todas las actividades, con sus respectivos días y horarios.

Así, la gente ya conoce cuáles son las actividades por las cuales puede optar. «Para el 5 o el 10 de enero el cronograma de actividades tiene que funcionar como una rueda que gira a la perfección», asegura Gómez.
Es difícil determinar la cantidad exacta del personal necesario para instalar una empresa de este tipo, en tanto y en cuanto la misma dependerá de la concurrencia que tenga el o los balnearios en los cuales la misma organice las actividades. Pero por lo general el promedio es de 4 personas como mínimo para empezar, ya que de otra manera se corre el riesgo de caer en la desorganización.
No hay dudas de que el servicio será mucho más ordenado y seguro si el personal de la firma tiene a su cargo las tareas complementarias a la organización de las actividades, como por ejemplo repartir los folletos, anotar a los participantes, etcétera.

Como quedó dicho, quienes integren la compañía pueden ser profesores de educación física, pero también profesores de algún deporte en particular, como de gimnasia, de fútbol, rugby, voley, etc.

Y siempre conviene contratar también a una o dos maestras jardineras, que se encargarán de entretener a los más chicos, un servicio que los padres y madres siempre agradecen y estiman de sobra.

Countries y barrios cerrados


Las empresas organizadoras de actividades deportivas y recreativas tienen mayor cantidad de trabajo en verano, aunque durante el resto del año también suelen recibir pedidos para ofrecer servicios en countries y barrios cerrados, una alternativa que en rigor tuvo un notorio desarrollo en los últimos años, habida cuenta de la gran cantidad de gente que por cuestiones de seguridad o simple placer optó por radicarse fuera de la ciudad.

Si bien el trabajo fuerte de estas empresas es en enero y febrero, en realidad la actividad comienza durante los meses previos. Durante octubre es conveniente contactarse con las personas que tienen a su cargo la concesión de los balnearios, para averiguar qué planes tienen para este año. Y durante noviembre y diciembre hay que ir a visitar, carpeta en mano, a las potenciales empresas auspiciantes, ya que el último mes del año es el momento en el cual las compañías elaboran sus presupuestos para la temporada siguiente y deciden cuánta plata van a gastar en promociones y publicidad.

Más adelante, cuando la empresa ya tenga cerrado su contrato con la compañía auspiciante y el balneario será el momento de hacer los trámites de habilitación municipal, cuyos requisitos varían según cada jurisdicción. Pero por lo general consiste en presentar la documentación que demuestre que la empresa está legalmente constituida -para lo cual hay que hacer previamente el trámite de habilitación en el Registro de Patentes y Marcas-, así como también una detallada descripción sobre las actividades recreativas y deportivas que la empresa tendrá a su cargo. Por último, se abonan los impuestos municipales correspondientes, cuyas tarifas no suelen ser muy elevadas. Por lo general, este trámite dura entre 15 días y un mes.

Dentro de la costa atlántica argentina Mar del Plata y Pinamar son los dos sitios hacia los cuales las empresas destinan la mayor cantidad de dinero en publicidad, de manera que son los lugares con más oferta de trabajo y más competencia. «También las exigencias y las presiones son mucho más grandes», advierte Gómez. Aunque en mucho menor grado, Mar de Ajó y San Bernardo son los otros sitios en los cuales se registra cierto movimiento.

De esta manera, las empresas de actividades deportivas y recreativas ofrecen un beneficio dual para los profesores de educación física: por un lado, les permite ampliar su campo laboral y por el otro, es una clara posibilidad de independizarse y abandonar la siempre difícil relación de dependencia.

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SU DINERO Personal, 2001

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