Economía

Semillera Don Mario apunta a crecer en el mercado de Brasil

La firma argentina es líder en el negocio de semillas de soja. Quiere repetir la performance con el maíz. Para el mercado local, plantea un programa de edición génica y manejo para sumar productividad.

La semillera de capitales nacionales Don Mario es líder en el mercado argentino de semillas de soja -con más del 50% de market share- y luego de haberse consolidado en Brasil, liderando también en este segmento, ahora apunta a repetir esa performance en el mercado de la genética de maíz en el país vecino.

La compañía, fundada en 1982 en la localidad de bonaerense de Chacabuco por un grupo de emprendedores argentinos, es hoy una multinacional que tiene presencia en Latinoamérica, Estados Unidos, Europa y Sudáfrica.

Actualmente es responsable del 20% del germoplasma de soja a escala mundial y sus planes para el mediano plazo son muchos: también quiere vender trigo con tecnología local a los Estados Unidos, donde también comercializa su reconocida genética de soja.

Localmente, Don Mario tiene dos plantas propias con capacidad para procesar en el año 430.000 bolsas de soja y 230.000 bolsas de trigo, y una tercera planta a través de la subsidiaria Norclas.

Además la compañía cuenta con dos plantas de terceros que le dan servicios y funcionan como socios estratégicos.

Sin embargo, en este marco de crecimiento y planes de desembarco en nuevos destinos, la empresa encuentra un escollo en el mercado local: la necesidad de contar con una nueva Ley de Semillas.

Don Mario comercializa genética que puede venderse a través de dos tipos de productos: bolsas o reconocimiento de la propiedad intelectual (regalía). Justamente este último punto es el que todavía está en discusión y hay pocos o nulos avances por parte de la Cámara de Diputados.

Incluso la calificadora de riesgo Fix pone la lupa sobre este tema y lo remarca en su último informe de calificación sobre la empresa: “Los ingresos por ventas corresponden a semillas con valor tecnológico. Estos se ven perjudicados por los altos niveles de mercado no controlado, que alcanzan alrededor del 64% en el caso de la soja. La evolución de este negocio se verá afectada en gran medida por el resultado de la nueva Ley de Semillas que permita elevar los niveles de formalidad en el mercado. Para esto, la compañía y su red comercial cuenta con capacidad productiva de 14,5 millones de bolsas, actualmente produce 8,5 millones”.

A pesar de este contexto, la empresa también está haciendo una apuesta muy grande para la Argentina: busca que crezca la productividad de la soja, pero sin sumar más hectáreas. Básicamente está trabajando con edición génica e informática para lograr que el cultivo aumente su productividad a razón de un 2% cada año.

A través de un programa especial, Don Mario ofrece alternativas de manejo, tecnológicas y de asesoramiento a campo para que los productores logren el mayor rendimiento posible en relación a su campo. Es decir, la elección de fecha de siembra, densidad, ambientación y por supuesto con la edición génica viene la selección de la mejor variedad de soja respecto a las variables ambientales del campo a sembrar.

La semillera plantea achicar la brecha entre los rendimientos de soja tan dispares entre los productores de punta y el resto de los agricultores, que hoy alcanzaría alrededor del 25%.

Este no es un tema menor para la economía argentina tan dependiente de las divisas del sector agropecuario, porque sumar más producción significaría el ingreso de más divisas y recursos para el fisco.

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