Política

Senado activó transición sin Cristina y cranea agenda pre 10-D

La semana próxima se realizarán encuentros con los secretarios parlamentarios y administrativos. Jefes del oficialismo y el peronismo ahora kirchnerista intentan abrir recinto.

El titular provisional del Senado, Federico Pinedo (PRO), y el jefe del Frente para la Victoria en la Cámara alta, Marcelo Fuentes (FpV), inciaron ayer la transición entre la actual gestión y la futura, que estará en manos de la actual legisladora y vicepresidente electa, Cristina de Kirchner.

Pinedo estuvo acompañado por la titular del Senado, Gabriela Michetti, mientras que Fuentes apareció junto a la lupa ultracristinista que tiene la exjefa de Estado en esa cámara, la exlegisladora Virgina García.

Los dos senadores -más acostumbrados a los pasillos y al funcionamiento real de la Cámara alta- comenzaron a intercambiar los primeros datos de la gestión y el martes próximo, en principio, aparecerán informes del secretario parlamentario del Senado, el radical Pedro Tunessi, y cuestionado secretario administrativo, Helio Rebot.

En tanto, para el día siguiente se espera un cónclave junto a los presidentes de los interbloques oficialista, Luis Naidenoff (UCR) y el resbaladizo Humberto Schiavoni (PRO); y del líder de Argentina Federal -donde está el PJ ahora kirchnerista-, Carlos Caserio.

Según deslizó Pinedo, durante el último encuentro se definirá la agenda previa al 10 de diciembre, que incluiría una o dos sesiones a llevarse a cabo entre mediados y fines del corriente mes.

Por caso, la Cámara alta deberá, sobre finales de noviembre, tomar juramento a los 24 senadores electos el domingo pasado. Primero, sus pliegos deberán pasar por la comisión de Asuntos Constitucionales.

Mientras tanto, el lento trayecto hacia un nuevo Gobierno comienza a repercutir en el Congreso. En Diputados, el tridente Mauricio Macri-María Eugenia Vidal-Horacio Rodríguez Larreta pidió que el actual ministro de Seguridad y legislador electo, Cristian Ritondo, sea el nuevo jefe del PRO en la Cámara baja. A esta fuerza le corresponde también -a priori- la presidencia del interbloque -tiene más legisladores que la UCR-, pero quien estará atenta a esa definición será la miembro fundacional de Cambiemos y referente principal de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, quien dio una sutil muestra de rechazo hacia Ritondo el lunes último en Casa Rosada. Vidal fue testigo de ese episodio junto a Macri, y “Lilita” recién hará efectiva la renuncia a su banca desde el 1 de marzo próximo.

Los radicales, por ahora, hacen cuentas ante una eventual disputa entre el actual jefe, Mario Negri, y el gobernador saliente de Mendoza, Alfredo Cornejo. El cordobés cuenta con ventaja. Desde el kirchnerismo, en tanto, comenzaron a vender al ultracristinista Agustín Rossi como futuro jefe del interbloque del Frente de Todos.

En el futuro oficialismo aparece un panorama más complejo en el Senado, con un peronismo que desconfía de la presidencia de esa Cámara en manos de Cristina de Kirchner. Algunos justicialistas manejados por Caserio -desoyó al gobernador, Juan Schiaretti, y militó por Alberto Fernández-reconocieron en los últimos días a Ámbito Financiero un fuerte malestar sobre la influencia que tendrá el cristinismo no sólo en el Senado, sino también en la gestión nacional.

A raíz de todos estos condimentos es que se augura un “escenario difícil” sobre el futuro interbloque oficialista, la designación de la presidencia provisional -forma sutil de congelar a alguien-, y la colosal administración de la Cámara alta para adoctrinar a propios y extraños. Cristina de Kirchner, que anteayer recibió un llamado de Michetti para iniciar la transición, se reunirá con la vicepresidente cuando regrese de un viaje a la dictarorial Cuba para visitar a su hija, Florencia, quien se encuentra alojada allí desde hace unos meses por una dolencia.

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