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Ser mujer, una dificultad para comprar o alquilar

• AMBITO DE LA MUJER
Se debe a la brecha del 27% de los salarios entre el sexo femenino y el masculino. Además por la alta tasa de trabajo informal en ellas y la desconfianza de los propietarios ante madres solteras con hijos.

Alquilar una propiedad o sacar un crédito hipotecario se puede convertir en un verdadero dolor de cabeza, sólo por ser mujer. Esto se debe a la importante diferencia salarial que existe entre ambos sexos, la menor actividad de las mujeres en el mundo productivo y como si fuera poco a la elevada tasa de participación de éstas en el mundo informal. Los números son alertadores: las mujeres ganan en promedio un 27% menos que el sexo opuesto, la brecha de participación en el mundo productivo, es decir en tareas laborales remunerativas alcanza el 25% comparado con los hombres, y el rubro femenino tiene la tasa de abandono laboral más alta después de la maternidad, dado que los trabajos no parecen adaptarse al nuevo rol de ellas.

"A la hora de alquilar, las inquilinas deben lidiar no sólo con las dificultades propias de esta tarea, sino también con la discriminación de género, que se agudiza aún más cuando se entrecruza con otros tipos de exclusiones, por ejemplo: mujeres solteras con hijos o hijas, en situación de violencia, jubiladas o hasta inmigrantes", explicó Ana Bettinardi coordinadora del área de Género de Inquilinos Agrupados.

Si bien desde las inmobiliarias aseguran que a la hora de generar un contrato de alquiler, las condiciones son iguales para todos, es cierto que los propietarios muchas veces buscan evitar que sus inquilinos sea una mujer separada con hijos. "A veces se piensa que en este tipo de familias es mayor el riesgo de que dejen de pagar el alquiler y a la hora de comenzar un juicio de desalojo hay más dificultades por los menores que viven en el hogar y la situación de vulnerabilidad de la mujer", indicaron desde una inmobiliaria.

Lo cierto, es que las mujeres suelen ser mucho más ahorrativas y organizadas que los hombres. Son ellas las que muchas veces se encargan de las finanzas de una familia y pagan sus impuestos siempre en término. "Hay que tener en cuenta que las mujeres dedican casi el doble de horas que los varones en las tareas domésticas y de cuidado, no nos asombra cuando vemos que el 90% de las consultas legales que recibimos en Inquilinos Agrupados provienen de mujeres porque son ellas quienes se encargan de los trámites y gestiones del alquiler", agregó Bettinardi.

Créditos

Si alquilar es un dolor de cabeza para una mujer, sacar un crédito hipotecario sin un hombre puede convertirse en un verdadero calvario. La primera dificultad es la diferencia del salario y que por lo menos un 30% de las mujeres trabajadoras lo hacen en la ilegalidad. "A esto se le suma que las mujeres están al cuidado de los chicos, muchas veces de sus padres o hasta de sus suegros y esto se convierte en otra desventaja porque no se puede dedicar tiempo a otras tareas de remuneración", indicó a Ámbito Financiero Helena Estrada coordinadora de iniciativas de Género de la Secretaría de Emprendedores y pymes.

No es lo mismo para una mujer soltera con hijos que para una que tiene hijos y está divorciada. "Hay una brecha entre las casadas con hijos y las que no tienen chicos. Los sueldos de las madres son menores que las que todavía no lo son. Se trata de un problema de todo el mundo, no sólo de la Argentina", graficó Estrada.

Los números

Si el sexo femenino lograra ser igual al masculino, no sólo se trataría de un avance de la sociedad sino un crecimiento de la economía. "Achicar las brechas puede traer un crecimiento del 14% de crecimiento del PBI en Latinoamérica y un 11% en el resto del mundo. En Chile por ejemplo se hizo un estudio que demostró que por cada 100 mil mujeres que se incorporen a la economía significa 0,65 de punto del PBI", concluyó Estrada.

Pero para lograr esto es necesario un cambio de fondo y de paradigma. Históricamente al hombre se lo colocó en un rol productivo y a la mujer en el reproductivo, hoy ya no es así. Si bien la mujer puede ser madre también puede desempeñarse como profesional y encarar un alquiler o hasta un crédito hipotecario sin la ayuda de un hombre.

Proyecto

Las mujeres que sufren de violencia de género son otro capítulo aparte. Desde Inquilinos Agrupados presentaron un proyecto para dar soluciones habitacionales transitorias a éste grupo de mujeres. "En concreto, el proyecto propone la creación de un "Fondo de Alternativas Habitacionales Transitorias para mujeres en situación de Violencia de Género", explicaron desde la agrupación.

Se trata de un subsidio destinado a solventar los primeros 6 meses del pago de alquiler de un contrato de locación en la Ciudad de Buenos Aires. Para acceder, las beneficiarias deberán ser mayores de edad o estar emancipadas y acreditar mediante cualquier tipo de certificación -ya sea de organismo público o privado- haber recibido atención en virtud de una situación de violencia de género y comprobar ingresos en relación con el monto del alquiler.

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