17 de agosto 2001 - 00:00

Son poco serias las protestas piqueteras

Señor Director:

La desocupación y la recesión han dado lugar al nacimiento de un nuevo partido político, con divisiones internas, dirigencia, y un aparato de publicidad y propaganda formidable. Me refiero a los piqueteros.

Lo que nació como una protesta social es ya un movimiento político, para promocionar nuevas figuras, «dirigentes» como les gusta autodenominarse, que tienen suficiente espacio televisivo gracias a algún canal sensacionalista y a un conductor, ex monaguillo falangista, devenido izquierdista.

Hacen bien en protestar y exigir planes Trabajar y otras prebendas, enrostrando y denostando a políticos demagogos, para que les solucionen sus problemas, obligándolos a reducir sus dietas, sus gastos y sus canonjías, mediante huelgas y reclamos; pues fueron ellos, los políticos irresponsables, quienes introdujeron subrepticiamente, en nuestra Constitución, el artículo 14 bis, que consagra derechos y beneficios, sin saber de dónde saldrán los recursos para concretarlos ni medir las consecuencias y secuelas de juicios que acarrearían. Exijan, pues ellos les prometieron que «con la democracia, se come, se trabaja, se educa, etc., que cumplan lo que prometieron».

Lo que no veo bien es que sus reclamos alteren el orden público y perjudiquen a quienes tienen la obligación de trabajar para, con sus impuestos y aportes, mantener a políticos, a burócratas y a sindicalistas.

Considero que sus protestas pueden canalizarlas dentro de la ley, pues la Constitución en su artículo 39 consagra «... el derecho de iniciativa para presentar proyectos de ley...». Si es verdad que tienen proyectos y planes alternativos, procedan dentro de la ley, so pena de que el resto de los habitantes los consideren poco serios, como a los políticos.

Reclamen y exijan, ya que en este país, «el que no llora no mama». En mi niñez, en mi barrio, vivían varios obreros italianos izquierdistas, que tenían como lema: «Quello che non lavora non mangia». Eran menos demagogos que nuestros políticos y sindicalistas.

José Sabatino - LE: 6.452.982

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