Política

"Si el que viene cree que los votos le dan la posibilidad de tirar por la cabeza un plan de Gobierno, se va a equivocar"

El legislador Pablo Kosiner, jefe de Argentina Federal en Diputados, va por la reeleción y apuesta al repunte de la fórmula de Consenso Federal de Roberto Lavagna-Juan Manuel Urtubey.

Periodista: Arrancó una nueva campaña. ¿Cuál es la estrategia de Consenso Federal? ¿Confrontar con el macrismo, kirchnerismo o ambos?

P.K.: Justamente, la gran diferencia es que no es en contra de nadie, es a favor de que la Argentina tenga que cambiar esos paradigmas, no de definir ‘contra alguien’. La legitimación de un proyecto político no es por la vía negativa hacia otra persona, sino una propuesta de crecimiento por fuera de esa grieta. Quizá es el camino que más cuesta, pero a la larga va a ser el que más beneficios traería. La palabra consenso o diálogo hasta hace poco era algo casi ignorado. Es más: a nosotros, siendo opositores durante este gobierno, nos han dicho de todo por ser ‘dialoguistas’ para menospreciarnos. El diálogo no era un valor, y hoy todos hablan de unidad nacional, diálogo, consenso, y es la impronta y el camino que hemos venido planteando con la fórmula de Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey.

P: El tema es que muchos de los legisladores de los interbloques Argentina Federal de Diputados y el Senado ahora se presentan como candidatos kirchneristas, quienes denostaban los acuerdos de gobernadores PJ con el macrismo…

P.K.: Son posicionamientos. Si ustedes recuerdan, hubo momentos en que desde algunos sectores del kirchnerismo fueron muy fuertes respecto a los gobernadores, al menos desde lo discursivo. Hubo que trabajar mucho para llegar al consenso y no se los trataba muy bien, pero el tiempo les dio la razón. Era irresponsable apostar que a la Argentina le fuera mal para tener posibilidades en 2019. Nosotros siempre dijimos que si al Gobierno le iba mal, tenía que ser por equivocaciones en sus políticas y no por un peronismo empujando al fracaso, y el tiempo nos ha dado la razón. Y que el peronismo sea competitivo hoy tiene que ver con que se priorizó esa actitud. De última, el presidente se ha equivocado en sus políticas.

P: Hoy, la mayoría de los gobernadores se abrazó al kirchnerismo. ¿Eso no genera ruido en el lavagnismo?

P.K.: No. Nosotros seguimos en la posición inicial. Yo trabajo con Urtubey y tenemos un acuerdo político con Lavagna pero no cambiamos de posición: necesitamos construir una alternativa diferente y lo hicimos. Hemos dado una palabra. Hay otros compañeros que prefirieron hacer un acuerdo con -el candidato presidencial cristinista- Alberto Fernández y somos respetuosos de eso. Pero el camino de la Argentina es por encima de esa grieta y la figura de Lavagna es la ideal para la Argentina de hoy.

P: Como hombre de Urtubey, ¿qué recuerda de los años de mandato de Cristina de Kirchner y del mandato actual? ¿Cómo fueron tratadas Salta o las provincias justicialistas a lo largo de estos últimos años?

P.K.: A veces nos quedamos mucho en el maquillaje de tratos o fotos, y lo que tenemos que buscar son definiciones más profundas. La Argentina, durante el gobierno anterior, no aprovechó el crecimiento para volcarlo al achique de la falta de desarrollo y competitividad de muchas regiones. El trato a Salta o a cualquier provincia del NOA, o de las economías regionales. Nunca se direccionaron inversiones a las zonas más desfavorables, y no tiene que ver con kirchnerismo o macrismo. El que gobernó siempre terminó seducido por su padrón electoral en vez de priorizar las regiones donde vive menos gente pero hay mayor brecha de pobreza. En algún momento de la Argentina, habrá que tomar esa decisión.

P: ¿Visualiza un Congreso polarizado desde el 10 de diciembre próximo?

P.K.: Estamos convencidos, desde nuestro espacio, que uno de los primeros actos de Gobierno debe ser el llamado a un consenso argentino, o mesa de diálogo, o como quieran llamarle, donde estén sentados todos los sectores de la Argentina pero no para la foto, no en diálogo bilateral, sino para fijar pautas de políticas públicas a respetar para que se genere una base y apuntar al crecimiento. El Congreso debe ser parte de eso. Si el gobierno que viene cree que la legitimidad de los votos le van a dar la posibilidad de tirar por la cabeza un plan de Gobierno a toda la Argentina, se va a equivocar. Por más votos que uno tenga, se van a requerir consensos. Este Gobierno perdió esa posibilidad, incluso teniendo actores importantes que estaban dispuestos a hacerlo. Se terminaron aislando en el Gobierno.

P: ¿Cómo queda, dentro de la campaña nacional, el panorama provincial? Allá votarán desdoblados y el oficialismo no apoya ninguna fórmula...

P.K.: Nosotros tenemos a nivel nacional un frente electoral que en la elección provincial estará dividido en distintos frentes y eso permite, también a través de la Boleta Única Electrónica, mayor independencia al ciudadano salteño. Nadie está condicionado por nada. Es un proceso más interesante.

P: ¿Después de 12 años de gestión Urtubey no les preocupa perder el control de la provincia?

P.K.: El recambio y la alternancia hacen bien. Hay candidatos identificados con Urtubey en distintas fuerzas y eso es superador en democracia. Que el gobernador no diga con el dedo quién va. En la Argentina de hoy, a veces es difícil de entenderlo.

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