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“Sin ajuste fiscal más rápido habrá problemas más serios”

• DEFINICIONES DE ARMINIO FRAGA, EXPRESIDENTE DEL BANCO CENTRAL DE BRASIL
El economista consideró que Argentina tiene que tener más gradualismo para bajar la inflación y sostuvo que es muy importante que el Gobierno presente un “programa propio” ante el FMI.

Arminio Fraga es considerado uno de los economistas más prestigiosos de Brasil. Cuando fue presidente del Banco Central de su país entre 1999 y 2003 aplicó con éxito metas de inflación y logró eliminarla. Estuvo en Buenos Aires para participar del G30, un club exclusivo de economistas de nivel internacional. Fraga considera que por ahora la Argentina tiene que tener "mayor gradualismo monetario y menos fiscal".

En diálogo con Ámbito Financiero, destacó que los acuerdos con el FMI pueden tener mejores resultados si el programa económico es elaborado por el país que solicita el crédito y advirtió que "hoy las opciones son hacer más rápido este ajuste, que siempre estuvo en los objetivos del gobierno, o tener problemas mucho más serios".

Periodista: ¿Cómo analiza la situación internacional a la luz del incremento de las tasas en Estados Unidos?

Arminio Fraga:
Nuestra región tiene una historia de más de un siglo con estos ciclos de liquidez internacional, después de mucho tiempo en el que conseguíamos dinero a cero interés, ahora que la Fed comenzó a caminar hacia tasas más normales, nos afecta, y lo que pasa con nosotros tiene que ver con esto, en parte.

P.: ¿Este proceso de tasas va a durar mucho tiempo? ¿Puede subir mucho más?

AF.:
No es el escenario más probable, pero no se sabe. La inflación en todo el mundo más desarrollado hace mucho que está muy baja, entonces no está claro que este nivel de tasa esté muy lejos.

P.: ¿Estaríamos llegando al nivel que busca Estados Unidos?

AF.:
Si miramos las tasas del mercado, se ve un poco más, y si uno mira lo que dice el directorio del Fed estamos todavía más.

P.: ¿Esto cómo puede afectar a los precios de los productos que exporta la región?

AF.:
Hasta un cierto punto tenemos un reflejo de una economía fuerte. No es tan malo para los commodities, pero más adelante, la historia es muy clara. Los ciclos existen y tenemos que tenerlo en cuenta cuando se trata de nuestra vida financiera, de las empresas y los gobiernos también.

P.: ¿Sorprendió que Argentina haya acudido al FMI?

AF.:
Argentina salió de una situación muy difícil, muy muy complicada. Había muchas distorsiones y una economía que estaba en terapia intensiva. Entonces fue muy impresionante que salió. Pero yo sugiero que pensemos en la Copa del Mundo de Rusia, que vamos a tener este año. No hay historia de un equipo que haya ganado un campeonato sin que le hayan metido unos goles. Creo que Argentina salió en una dirección, y las cosas cambiaron. Ahora en este momento está tratando de tomar prevenciones. Como parte de la situación en Argentina está la necesidad de financiar el déficit de cuenta corriente y el Fondo existe para dar apoyo. Yo en Brasil hice algunos acuerdos con el Fondo y funcionó bastante bien cuando lo que teníamos era nuestro programa. Lo que es necesario que tenga en claro la gente es que Argentina tiene una dirección y que estas cosas nunca ocurren en una línea recta directa. Siempre es necesario adaptarse, de cambiar lo que necesita ser cambiado.

P.: ¿Ha cambiado el Fondo?

A.F.: El gradualismo hizo bastante para Argentina. Y muchas cosas no fueron tan graduales. Se salió del cepo, el tema de las tarifas públicas ya está casi listo. Hoy cuando uno mira para atrás, puede creer que fueron decisiones fáciles, pero no lo fueron. Ahora está la cuestión de los déficits gemelos y del ajuste gradual de las cuentas del gobierno. Hay un déficit del 5% (del PBI), y la pregunta que había era si en un momento de cambio de flujos como este, era financiable. Hay una combinación que demanda unos cambios. Es de libro de texto hacer un ajuste fiscal más rápido.

P.: ¿Qué es lo que cambió entonces?

AF.:
Un punto importante es que la situación que hay es de un cambio en el menú. No existe un menú donde la opción es un ajuste más grande o no hacer nada y ser feliz. Esto no existe más. Hoy las opciones son hacer más rápido este ajuste, que siempre estuvo en los objetivos del gobierno o tener problemas mucho más serios. Esta es la realidad. Es como si Argentina estaba ganando por dos goles, y ahora Brasil volvió y están 2 a 2.

P.: ¿Cómo está Brasil?

AF.:
Brasil tiene sus desafíos también. Este es un año de elecciones. Con bastante incertidumbre. Tenemos que ver si el debate entre los candidatos pone sobre la mesa las cuestiones que son fundamentales, porque si no lo hacen, la situación de Brasil es bastante delicada. Nosotros también tenemos un problema fiscal bastante grande.

P.:¿Cuál es el tamaño del problema fiscal de Brasil?

AF.:
Son tres puntos de PBI, pero tenemos más deuda que Argentina, como un 50% más que ustedes. Argentina tiene unos 50 puntos del PBI de deuda, y la de Brasil tiene 75. Entonces tenemos que hacer algo rápidamente. Tenemos un presupuesto es muy rígido y no es fácil, y tenemos también una seguridad social que necesita de cambios importantes, y nunca es fácil. También el aparato productivo de Brasil tiene problemas. El gobierno actual ha hecho algunas reformas importantes, pero hay mucho más que hacer. Si uno mira el vaso, está medio lleno. No hacer nada no es opción, para nosotros, ni para nuestros hermanos argentinos

P: Argentina se beneficia mucho de Brasil. Parte de su recuperación se debe al arrastre de Brasil...

AF.:
Argentina es muy importante para Brasil también. Juntos somos muchos más fuertes, es como dos más dos es igual a cinco. La discusión con Europa es muy importante, y es una gran ventana de oportunidades. Tenemos que hacerlo, aunque está demorado.

P.: Usted aplicó metas de inflación en Brasil para dominar la suba en precios. ¿Es complicada la situación de Argentina para hacer lo mismo?

AF.:
Hay algunas cosas parecidas y otras no. La principal diferencia es que nosotros empezamos con una inflación más baja y había riesgo de que subiera muy fuerte. Las expectativas de inflación estaban entre 20 y 50 cuando llegamos. Y en Argentina la inflación estaba más alta, y está la tensión cambiaria también. Pero son parecidas las situaciones y pienso que las respuestas también son parecidas. Las metas de inflación fueron elegidas en momento de enorme incertidumbre. Entonces no me molesta tanto que hubiera un cambio. Para mi el desafío es poner a la inflación en trayectoria de baja .

P.: El Gobierno argentino dice que las metas no son pronósticos sino objetivos...

AF.:
Tienen que ser. Pero pienso que ahora es una situación difícil y lo que hay que hacer es calmar las expectativas para que la gente entienda que es normal en un país que lucha contra el caos económico, es normal. Ahora el equipo está perdiendo por un gol, pero el equipo es bueno y puede ganar la Copa.

P.: ¿Qué importancia tuvo para usted su independencia en el Banco Central?

AF.:
Mi independencia era formal, pero el presidente Fernando Henrique (Cardoso) y el ministro de Hacienda (Pedro) Malán me dieron su palabra de que tendría libertad para conducir la política monetaria de acuerdo con los objetivos fijados.

P.: Acá en Argentina el 28 de diciembre hubo una conferencia de prensa donde se anunció un cambio de metas y eso pareció golpear la credibilidad de Federico Sturzenegger...

AF.:
Fue un momento difícil. Estoy de acuerdo, pero ya está hecho. Era cambiar las metas o no y luego charlar con la gente para explicar lo que pasó, que seguimos caminando y que va a llevar más tiempo. Pero es normal cuando se tiene una inflación tal alta y con tanta incertidumbre. Esto es parte.

P.: ¿Ve que Argentina puede retomar el camino de desinflación superado este momento?

AF.:
Yo creo que sí. Si uno ve lo que ocurrió con Colombia o Chile, en los dos casos se demoró 12 años hasta que la inflación bajó a un dígito y después otros 8 años para ubicarla debajo del 5%. Entonces el proceso demoró 20 años. Eso es porque las inflaciones intermedias son más difíciles de reducir que las más altas. Hay una cierta inercia. No digo que a la Argentina le va a llevar 20 años, pero Chile y Colombia tienen manejadas sus políticas macroeconómicas muy bien. Creo que debe haber un cambio del gradualismo monetario hacia el fiscal. Una inversión. Un poco más de gradualismo con la inflación y mucho menos con lo fiscal. Es que con los cambios internacionales que está habiendo, había una necesidad de devaluación y después volver a la batalla de la inflación

P.: ¿Cree que el acuerdo que está negociando Argentina con el FMI va a llegar a buen término?

AF.:
Yo creo que sí. Porque este es un momento clásico para el apoyo. Lo que uno ve en muchos países a lo largo de muchos años es que cuando la propuesta viene de adentro la cosa va bien. Yo siento que el gobierno argentino va a decir ante el FMI: "Esto es lo mejor que podemos hacer para la gente de Argentina".

Entrevista de Carlos Lamiral

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