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¿Sirve el REM para tomar decisiones?

Las estimaciones para 2018 fallaron groseramente. Esta semana se conocerán las proyecciones para este año. Qué cifras usan los privados para sus presupuestos.

Esta semana se conocerán las estimaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que anticipará lo que el consenso de estudios económicos y entidades financieras espera que ocurra en 2019 con el dólar, la tasa de interés y la inflación.

El Banco Central se basó en este dato para remover el piso de 60% anual para la tasa de referencia. El último REM, la encuesta que todos los meses produce el BCRA con cifras que le acercan los estudios y entidades participantes, mostró la segunda baja consecutiva en las expectativas de inflación.

El problema es que este insumo que usa el BCRA “para tomar decisiones de política monetaria y económica”, no siempre acierta con las proyecciones. Razón para plantearse si es adecuado basar decisiones de políticas macro o de negocios en lo que dicen esas estimaciones.

Por caso, en enero de 2018, el REM auguraba que la inflación de este año sería 18,6%. Que la tasa de referencia del BCRA estaría en 21,75% anual. Y que el dólar cotizaría a 21,90 pesos. Son cifras que se armaron sobre fin de año, incluyendo el 28-D, cuando Hacienda, BCRA y Jefatura de Gabinete modificaron la meta de inflación de 10/12 a 15% anual.

Ese cambio podría ser tomado como atenuante para justificar los desvíos. Pero se mantuvieron en el REM de febrero. Y no hace falta contrastar los datos con lo que ocurrió en la realidad. La inflación de los últimos 12 meses fue de 48,5%. La tasa está en 59% y el dólar mayorista, arriba de $38.

Si en una empresa privada hubieran utilizado esas estimaciones para armar el presupuesto de 2018, los responsables de cada área todavía estarían dando explicaciones. Los desvíos respecto de los números del Presupuesto aprobado por el Congreso son igualmente gruesos. Hacienda hizo las cuentas públicas estimando que la inflación sería 15,7%; que el dólar promediaría 19,30 pesos y que la economía crecería 3%.

Algunos suspicaces que creen que los encuestados acercarían al Central datos más o menos complacientes. Y que, con sus clientes privados, manejarían otros números más realistas. Para ser justos,¿quién podría haber previsto lo que sucedería, este año, desde abril? El REM de julio mostró una adecuación de los pronósticos: 31,8% para la inflación, tasa en 35% y dólar a $30 para fin de año. Igual se quedaron cortos.

Desde las consultoras se defienden. Son 29 estudios privados, 7 bancos privados, 14 extranjeros, dos públicos, varios brokers y algunas universidades. Todos reconocidos y prestigiosos. La lista completa está en el sitio del BCRA http://www.bcra.gov.ar/Pdfs/PublicacionesEstadisticas/Participantes%20(REM).pdf

El economista titular de un estudio de macroeconomía explica que “al REM enviamos el escenario base, el que consideramos más probable. Con los clientes agregamos escenarios alternativos, a los que les asignamos menos probabilidad de ocurrencia”.

“Las empresas nos piden forzar escenarios de stress consistentes, para testear el equity o el flujo de fondos en situaciones extremas”, agrega, didáctico.

Otro economista, que por años recopiló y procesó los datos en el Central, confirma. “Se supone que la data es la misma para el REM y para sus clientes. En general, las empresas toman al REM como un input más para armar sus presupuestos anuales. Hacen un mix con el escenario que les pasa su consultora de cabecera, el REM, y con otros números, más subjetivos, que les conviene usar para llegar a las cifras que incluyeron en el plan de negocios del año”.

Tomemos el caso de una compañía privada, en base a un escenario optimista: para 2019 ajustó los números estimando 30% de inflación y 45% de tipo de cambio. El Presupuesto nacional para 2019 se armó con un IPC promedio de 34,8% y un dólar de $40,1. Y el último REM (con encuesta de fin de noviembre) mostró un consenso de 28,6% para el IPC general de los próximos 12 meses y un dólar promedio de $47,5.

Una consultora, que también aporta al REM, proyectó para el Central un escenario base de 27% punta a punta, tasa en 35% anual y un dólar de 51 pesos para fin de 2019. A sus empresas clientes les agregó una variante de stress, o disruptiva, con el dólar apenas arriba de 60 pesos y el IPC en 40%.

El REM es apenas una guía. Quizás sea algo pretencioso decir que es “un bien público…de gran relevancia… para tomar decisiones de consumo e inversión…”, como explica la web del BCRA.

No es más que el consenso de estimaciones subjetivas que, aún siendo legítimas, pueden resultar falibles. Lo que no deja de llamar la atención es que, con lo azaroso que es anticipar el futuro en la Argentina, los economistas de más de 50 bancos y consultoras locales y extranjeras coincidan con tan poca dispersión en el error (o, alguna vez, en el acierto).

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