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Sitio clave: por qué los ataques en el golfo de Omán impulsan precio del petróleo

"Somos conscientes de lo ocurrido y estamos evaluando la situación", dijo la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

El precio del petróleo Brent llegó a trepar hasta un 4%, por encima de los u$s 62 el barril, luego de los presuntos ataques a dos barcos petroleros cerca del estrecho de Ormuz, evidenciando lo crucial que es esa zona para el abastecimiento energético del planeta. La explicación es sencilla: una tercera parte de todo el petróleo que se comercia por mar pasa por el estrecho, que se ubica en la boca del Golfo Pérsico y lo separa del golfo de Omán, donde ocurrieron los incidentes.

"Debemos recordar que cerca del 30% del crudo mundial (por vía marítima) pasa por los Estrechos. Si las aguas se están volviendo poco seguras, podría estar en riesgo el suministro para todo el mundo occidental", dijo Paolo d'Amico, presidente de la asociación de tanqueros INTERTANKO a la agencia Reuters.

Los misteriosos episodios llegan luego de que Estados Unidos acusara a Irán de haber atacado cuatro barcos petroleros con minas el mes pasado cerca del puerto de Fujairah, de Emiratos Árabes Unidos, en el golfo de Omán.

Los ataques del jueves se produjeron durante la visita a Teherán de Shinzo Abe -primer ministro de Japón, gran aliado de Estados Unidos, y un gran importador de crudo iraní hasta que Washington aumentó sus sanciones-, en la que llevó un mensaje de Trump e instó a todas las partes a no escalar las tensiones.

La Quinta Flota de la Marina estadounidense, con sede en Bahréin, dijo que estaba asistiendo a los dos petroleros después de recibir llamadas de socorro. "Somos conscientes de lo ocurrido en el Golfo de Omán y estamos evaluando la situación", dijo la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

Reino Unido indicó que está "profundamente preocupado" por la situación y que está trabajando con sus socios en su esclarecimiento.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, calificó los incidentes como "sospechosos" en Twitter, destacando que ocurrieron durante el viaje de Abe. Asimismo, abogó por un diálogo regional.

Arabia Saudita y EAU, países ambos de mayoría musulmana suní con una larga historia de rivalidad con Irán -predominantemente chií-, habían dicho con anterioridad que los ataques contra activos petroleros en el Golfo constituyen un riesgo al suministro global de crudo y a la seguridad regional.

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