Opiniones

Sobre el abastecimiento de gas heredado por Macri y lo hecho por él

En el último debate presidencial, Macri afirmó que había recibido un país sin gas. Igual mentira repitieron, ya por enésima vez, en el reciente documento titulado “Ocho puntos sobre la economía”. Sigue debajo, desde el estado de situación del abastecimiento de gas de red durante los gobiernos kirchneristas y lo acontecido con Cambiemos, una refutación al increíble compilado de falacias con el que se despide oficialmente el neoliberalismo, fiel a su naturaleza y tradición.

  • Recordando el fallo de la Corte Suprema de 2016 (CEPIS)

Se lee, en el Párrafo 28, y que transcribimos textualmente, el análisis efectuado por la Corte Suprema en su fallo de 2016 sobre la cuestión del abastecimiento de gas con anterioridad a Macri: "En el caso de nuestro país, el precio del gas quedó librado al libre acuerdo entre los participantes del mercado (leyes 17.319 y 24.076; Y decreto 1738/92) hasta que, en el año 2004, se facultó a la ex Secretaría de Energía, dependiente del ex Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, para acordar con los productores el nivel de los precios del gas natural en el punto de ingreso al sistema de transporte (decreto 181/2004), lo que se instrumentó mediante diversas resoluciones (226/2014, 305/2014). Por otra parte, se creó un Fondo Fiduciario destinado a financiar las importaciones de gas natural necesarias para satisfacer los requerimientos del mercado interno, el que se integraría por cargos tarifarios a pagar por usuarios y consumidores, por recursos que se obtuvieran de programas especiales de crédito, y por otros sistemas de aportes específicos, a realizar por los sujetos activos del sector. En relación con la red de transporte y distribución de gas natural, se crearon cargos específicos -como aporte a los fondos fiduciarios organizados para el desarrollo de infraestructura-, destinados a repagar las obras necesarias para su ampliación, al tiempo que se dispuso quiénes serían los sujetos de su percepción y los obligados a su pago, con exclusión de los consumidores residenciales y otros pequeños usuarios (decreto 1216/2006 y resoluciones 2008/2006 del ex Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación y 3689/2007 del ENARGAS).

Finalmente, respecto de las tarifas de transporte y distribución del gas natural, en los últimos catorce años su evolución ha sido casi nula. Ante estos precios y tarifas deficitarias, el abastecimiento de gas a los usuarios de todo el país se sostuvo mediante una política de subsidios al consumo y a la oferta. Como puede apreciarse, desde el dictado de la Ley de Emergencia 25.561 en enero del año 2002, el precio del gas pasó de un contexto de libre negociación de las partes a uno de intervención estatal, mientras que su importación, la ampliación de las redes de transporte y distribución y las tarifas que remuneraban dichos servicios fueron financiados, fundamentalmente, con recursos provenientes de cargos tarifarios, programas especiales de crédito, aportes específicos de determinados sujetos del sector y subsidios del Estado Nacional".

Reiteramos esta medular afirmación: "… el abastecimiento de gas a los usuarios de todo el país se sostuvo…". Pero cómo, ¿no era que no teníamos gas? ¿Se habrá desplomado la demanda entonces en 2015, año en el que según Mauricio Macri padecimos además una terrible recesión? Entre 2003 y 2015, según datos del ENARGAS, la demanda total creció un 41,6%. Tomando períodos de tres años en este lapso, obsérvese el incremento sostenido de la demanda, así como su aumento al finalizar el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner.

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En 2015 la demanda de gas por redes en el mercado interno se incrementó 1,9% interanualmente. Entre 2003 y 2015, la demanda residencial se expandió un 49%. Volviendo al fallo de la Corte, afirmar que el abastecimiento se sostuvo cuando se verificó un incremento permanente y progresivo de la demanda desde 2003 es ratificar que el mercado interno fue satisfecho siempre, sea a través de la producción local como de las importaciones (tal y como sucede en las principales naciones del globo). (1)

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Incluso el Observatorio de la Deuda Social de la UCA reconoce los avances. En efecto y como se desprende de su informe "Progresos sociales, pobrezas estructurales y desigualdades persistentes: ilusiones y desilusiones en el desarrollo humano y la integración social al quinto año del Bicentenario (2010-2014)", leemos que "entre los años 2010 y 2014, el déficit en el acceso a la red de gas natural por parte de los hogares descendió 2,5 p.p., lo que equivale a casi el 10% entre puntas".

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  • Expansión red domiciliaria de gas con Macri: la peor de la historia

No podemos concluir esta respuesta a las enésimas mentiras del presidente de la Nación sin tocar lo acontecido con la expansión de la red domiciliaria de gas natural, tanto la heredada como la concretada en estos últimos años.

Entre 2016-2018 la red de gas domiciliaria registró el segundo menor crecimiento después del de 2001-2003. En relación al mismo período inmediato anterior (2013-2015), la caída fue del 32%. Actualizamos aquí lo ocurrido entre 2016 a julio de 2019, en función de los últimos datos publicados por el ENARGAS.

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La gestión Macri (enero de 2016 a julio de 2019) incorporó 379.252 nuevos usuarios residenciales al servicio público de gas natural. Es el número más bajo desde que el ENARGAS informa los cambios en la cantidad de usuarios registrados por el sistema. Por otra parte, se observa que la mayor expansión de la red para esta categoría de usuarios se verificó entre 2008 y julio de 2011.

Comparando el mandato de Cambiemos con el primer y segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (mismo período), advertimos una reducción en la incorporación de nuevos usuarios del 46% con Macri respecto de 2008 - Julio 2011, mientras que del 37% respecto de 2012 - Julio 2015.

En otras palabras, Macri incorporó 218.544 usuarios menos que Fernández de Kirchner en su segundo gobierno, y 319.806 menos que durante su primer gobierno.

Para tomar conciencia de las cifras: la provincia de Río Negro cuenta con 206.707 usuarios y la provincia de Mendoza con 387.272. Es decir, respecto del ritmo heredado Macri retrasó la expansión de la red de gas en una provincia como la de Río Negro menos; mientras que en prácticamente la cantidad de usuarios de toda la provincia de Mendoza (de menos) al comparar con el primer gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Conclusión

Entre 2003 y 2015, la red de gasoductos destinados al mercado interno se expandió como nunca desde los tiempos de Gas del Estado e YPF Sociedad del Estado, incorporando a más de 2,3 millones de compatriotas a los servicios de gas por redes, más de 3.000 kilómetros de gasoductos volcados al abastecimiento local, más de 120.000 nuevos medidores en industrias y comercios, una capacidad de transporte incrementada en 27 millones de metros cúbicos por día y el fin de las exportaciones, todo lo cual permitió en los últimos doce años incrementar la demanda gasífera en la generación un 70,5%, en el GNC un 12,9%, en la industria un 18,2%, residencial 49,1% y comercial 30,6%.

Y así hasta Macri. La demanda residencial cayó 2,6% tomando el período 2016-2018 y comparándolo con el inmediato anterior. En cuanto a la demanda total del sistema, si bien se expandió 4,1% en iguales años, se desaceleró a la mitad respecto de la tasa de crecimiento heredada (8%). Por último, y respecto a la expansión de la red de gas domiciliaria, tomando el período 2016 a julio de 2019, observamos se trata del peor número de la historia en incorporación de nuevos usuarios.

A pesar de las ganancias estratosféricas percibidas por las distribuidoras en estos últimos cuatro años, beneficios y auxilios de todo tipo por parte del Poder Ejecutivo, (2) dolarización de la tarifa, aplicación de las RTI exigidas por las propias empresas, desregulación absoluta, libre giro de utilidades y distribución de dividendos sin el más mínimo control, a pesar de todo esto, la gestión de Mauricio Macri destaca, ella sí, por tender a una progresiva falta de gas (fluido e infraestructura) para el abastecimiento interno.

(1) ¿Y cómo fue que, según la Corte, los gobiernos kirchneristas consiguieron satisfacer una demanda creciente, con un sistema energético heredado totalmente desregulado, privatizado y desnacionalizado el cual priorizaba la exportación de gas a pesar de tener el mercado doméstico totalmente desabastecido, en un país con un pueblo sumergido en la pobreza, la indigencia y el desempleo extremos, con un aparato productivo e industrial al borde del colapso? Lo consiguieron, nos explica la Corte, gracias a la "intervención estatal" "mediante una política de subsidios…", donde además "el precio del gas pasó de un contexto de libre negociación de las partes a uno de intervención estatal, mientras que su importación, la ampliación de las redes de transporte y distribución y las tarifas que remuneraban dichos servicios fueron financiados… con recursos provenientes de cargos tarifarios, programas especiales de crédito, aportes específicos de determinados sujetos del sector y subsidios del Estado Nacional". En pocas palabras, para salir de la crisis energética neoliberal heredada por Néstor Kirchner no fue necesario ningún tarifazo salvaje ni política de ajuste para desplomar la demanda. Y eso que entonces el grueso de nuestro gas (las célebres y festejadas exportaciones y su superávit comercial) se vendía a precio vil al otro lado de la cordillera.

(2) A saber: a) Asistencia económica transitoria por 3.450 millones de pesos (entonces 218 millones de dólares) en diciembre de 2016 para "solventar las inversiones obligatorias" comprometidas con el ENARGAS, todo a "cuenta de la Revisión Tarifaria Integral" (Resolución 312 - E/2016); b) Resolución 97/2018 que aprobó la financiación en tres cuotas más intereses del 25% de las facturas de gas del invierno, conocido como "Programa de Financiamiento de Consumos Invernales de Gas Natural"; c) El aval del ente a la estafa del gas combustible doblemente facturado por las distribuidoras (que derivó en una denuncia ante el Poder Judicial); d) Resolución 508 del 29 de diciembre de 2017, normativa mediante la cual el Estado se comprometió a compensar a las distribuidoras por su costo de operación del gas no contabilizado (gas consumido por las propias empresas en la operación de sus redes); e) Traslado al Tesoro Nacional de la deuda contraída con las productoras derivada de la dolarización del precio del gas en la tarifa y la mega-devaluación de 2018 y 2019; f) Traslado al Tesoro Nacional de los intereses por el diferimiento del 22% de los montos de invierno de 2019 y el congelamiento tarifario decretado en abril del mismo año; y g) Readecuación de las licenciatarias en cuanto a sus inversiones obligatorias (Resolución 521 del 3 de septiembre).

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