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Sólo 5,9% del país aún consume DVD

El estudio reveló que el cable sigue dominando el consumo de TV (69,3%), seguido por canales de aire (50,4%), Youtube (19,3%) y Netflix (19,3%). Con la aparición del G4, internet hoy alcanza al 70% de los argentinos, contra el 9% en 2013. Los jóvenes que escuchan radio son un 39%, contra el 73% en 2013.

La Secretaría de Cultura de Nación dio a conocer la Encuesta de Consumos Culturales 2017, de la que se desprenden algunas claves sobre la incidencia de internet en las diferentes industrias: audiovisual, música, libro y cine. Las industrias que cayeron más son las unidireccionales, es decir, las que requieren atención exclusiva, como el cine o el teatro, mientras que sufrieron menos la música y los contenidos audiovisuales. En relación al consumo de internet, en 2013 la conexión a nivel nacional llegaba a sólo 9% de la población y era vía PC, mientras en 2017 creció exponencialmente a 70%, a lo que se sumaron móviles y tabletas. El aumento es directamente proporcional a la aparición del 4G.

En el plano audiovisual, 69.3% de la población nacional consume contenidos a través de canales de cable; 50.4 % mira canales de aire; 19.6% lo hace a través de Youtube; 19.3% vía Netflix, 5.9% aún mira DVD o VHS, y 6.6 % descarga películas de internet. La brecha mayor la marca el dato geográfico: 25% de los porteños ve Netflix contra 11% en la Patagonia, es decir, más del doble. Cuanto más jóvenes los usuarios, más series o películas ven en Youtube y, al pasar la barrera de los 30, se inclinan por Netflix. El uso de plataformas de streaming para series y películas en 2013 era de 3.9% contra 18.9% en 2017.

En un panel realizado en Polo Científico se reflexionó acerca de qué modelos innovadores aparecen para captar nuevas audiencias y hacer negocios rentables. Uno de sus participantes, Roberto ‘Kuky’ Pumar (fundador de Leader Entertainment), sostuvo: “Empecé en la industria del disco con Leader Music pero la banda ancha, con la posibilidad de bajarse música, hizo quebrar hasta a los piratas y manteros. Con el infantil ‘La granja de Zenón’ logramos ser el primer canal del mundo en español, con 85 millones de chicos que miran nuestros videos, y 17 mil millones de vistas. Somos el número 13 en la historia de Youtube. Al principio nos preguntábamos cómo serían las canciones de María Elena Walsh, o Gaby, Fofo y Miliki, pero con imagen. Combinamos la música infantil y los dibujos animados, El auto de papá, Hola Don Pepito. Esos nativos digitales eran nuestros destinatarios. ‘La Granja de Zenón’, tiene que ver con lo nuestro, la relación con lo gauchesco, el campo, y recordé que Molina Campos contaba que Walt Disney lo había llevado para que le enseñara a dibujar gauchos”.

Hace más de tres décadas, Eliseo Verón se refería a la TV como “El fin de un mueble”. Actualmente la afirmación sigue vigente para entender que la TV es un discurso social. “El contenido es rey y el público de redes es diferente del de medios tradicionales”, continuó Pumar. “Tinelli no funciona en redes, tiene pocas visualizaciones. Y si en TV abierta programaran lo que funciona en internet, sería un fracaso. Es increíble, pero hay miles de personas que ven en Youtube trenes pasar. Hoy se suben a internet 400 horas de video por minuto. Más del 70% de los chicos participan con contenidos en redes y no se encuentra todavía el modo de que todo pueda ser sustentable. La música, en cambio, debe financiarse a través de los recitales en vivo y giras, y lo que sostiene el cine es el pochoclo y el candy bar. Esas industrias encontraron el negocio”, concluyó Pumar.

Martín Piroyansky (director, productor y guionista de series web), reconoció que aún no encontró el modo de ganar dinero a través de sus series web: “Es un mito lo del boom de las series web, sentimos cosas que no son reales, comemos un asado y parece que todos vemos Netflix pero muy poca gente en el país ve Netflix. Para la serie web me financió la Untref, que tiene alianzas con Flow y otras plataformas. Lo que sí es un boom son los youtubers. Las marcas auspician a chicos que se sientan a desenvolver un paquete u opinan de los juegos a los que juega un amigo. Se dice que la gente tiene menos atención pero el domingo ve maratones durante todo el día. Tarkovsky, al lado de esto, es sólo un chiste de tres horas. Hay capacidad de atención. Se habla de la muerte del cine hace décadas, pero aunque exista Netflix, no muere ese hábito de reunirse a ver algo, como ir a un bar a tomar algo y si hay gente mejor”.

En relación a la música y a la radio, las cifras de la encuesta indicaron que de 2013 a 2017 el número de jóvenes que escucha radio cayó de 73% a 39%. En 2013, 73% escuchaba en CD contra 50% en 2017. La variable de escuchar música en el celular no existía en 2013 en la encuesta y en 2017 escala a 55.8%. Guido Corallo, director de la radio online Congo, indicó: “El nuevo escenario radial es de costos simplificados. Congo tiene nuevos contenidos que en radios mainstream no tienen lugar, lo que a su vez logra fidelizar al oyente. Las redes permiten saber qué busca el público y dárselo, mediante la suscripción se arma una comunidad que se financia con sponsors. A veces los mismos suscriptores pautan. Hoy se requiere de 12 personas, editores, una computadora, un micrófono y una consola. Las radios tradicionales cuentan con 100 empleados, requieren de miles de dólares de inversión para la antenta. Hoy escuchar radio o Spotify con 4G es caro, cuando llegue el 5G aumentará el consumo de contenidos en el teléfono”.

La asistencia al teatro por edad en 2017 marca asistencia de 6% de 12 a 17 años, 24% de 18 a 29 años, 38% de 30 a 49 años, 17 de 50 a 64 años y 15% con 65 años o más. Del total, 62% son mujeres y 38% son hombres. María Figueras, curadora de Microteatro Buenos Aires, consideró: “La gente sigue yendo al teatro por esa cuestión del encuentro cuerpo a cuerpo, de la ceremonia, de la catarsis, eso es superior a cualquier cosa. En microteatro, una propuesta de muchas salas, obras de 15 minutos, con 15 personas presentes, los dueños no ganan con el teatro sino con el bar, pero es bueno porque se encuentran y ven una obra”.

En relación al libro, la encuesta arrojó que se pasó de leer 3 libros per cápita en 2013 contra 1.5 en 2017. Carolina Duek, investigadora del Conicet, explicó: “Hay que ir contra el prejuicio de que lo único que hacen los chicos con el celular es chatear o usar redes sociales, como los adultos. Hay muchas aplicaciones como Whattpad, red social para escritores y lectores, o I´m inocent, donde comparten textos y hasta escriben. Construyen comunidad a su manera, no están en soledad, eso creemos desde hábitos antiguos como el reunirse frente al televisor”. Trini Vergara, directora de Entre Editores, sostuvo : “Se hablaba de la muerte del libro en 1993 ante el temor por el CD Rom o la Encarta. Los lectores hoy leen en comunidad a diferencia de nuestra época, cuando leíamos a puertas cerradas. De ahí los booktubers y los bookstagrammers, los jóvenes entre 13 y 18, cambiaron la forma de comprar libros”.

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