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"Somos el género que nos preocupa y nos ocupa"

Ligia Piro se presenta hoy en el Tasso como parte del ciclo #Mujeres. La diversión que conlleva reinterpretar un tema popular y la ansiedad que genera una devolución.

QMarzo es el mes de la mujer. Y el Centro Cultural Torquato Tasso se hizo cargo y armó una programación en consecuencia que celebra, junto a una amplia variedad de artistas de diversos géneros y en formatos diferentes a los habituales, a grandes talentos de la música como Julieta Venegas, Liliana Herrero, Amelita Baltar, Rita Cortese, Lidia Borda, Mariana Carrizo y Lula Bertoldi.

Como parte de este selecto grupo embanderado como “#Mujeres”, Ligia Piro tendrá a su cargo la fecha madre (8 de marzo a partir de las 20.30). La artista aprovechará la ocasión para recorrer buena parte de su último disco (“Love”), que cuenta con la participación de Lito Vitale, Kevin Johansen y Deborah Dixon, y esos grandes clásicos que, a lo largo de su reconocida carrera, logró aportarles su propio caudal. “Es una fecha muy significativa ya que hoy somos el género que nos ocupa y nos preocupa”, asegura la cantante.

Periodista: ¿Cómo suena “Love” a la distancia?

Ligia Piro: Es un disco que sigo sintiendo y que a la vez sigo presentando porque tiene tanto trabajo que no se lo puede mostrar una sola vez. Pero ahora le aporto algo de lo último que venía haciendo como canciones de Spinetta, Fito y algo del folklore argentino, que me encanta.

P.: Sos una cantante relacionada con el jazz, sin embargo recorrés la canción latinoamericana, el blues, el tango. ¿Cómo aparece el folklore en tu voz?

L.P.: A través de la historia familiar. Y es algo que está bueno compartir. Y tiene tanto que ver con mi bisabuela. Tengo cosas de donde agarrarme para interpretar esos cuentos tan lindos como “Zamba de Juan Panadero”, de Cuchi Leguizamón. Es algo que, como me pasa a mí, también le pasa a la señora que me espera a la salida de un show para decirme “cómo me hiciste llorar con esa canción que escuché tantas veces”.

P.: ¿Qué tan esperada es la devolución?

L.P.: La devolución que tengo con el público es muy agradable y nutritiva. El encuentro musical con la gente es un motor en sí mismo. Cuando deja de ocurrir, me pone ansiosa. Pero también es lindo cuando pasa con otro artista. Hace poco me llamó Liliana Herrero para felicitarme y decirme que “Zamba de Juan panadero” es una de las mejores versiones que escuchó en YouTube. Es una devolución de alguien a quien admiro y que te hace dar cuenta de que vale la pena lo que uno va creando.

P.: ¿La canción popular es más difícil de reinterpretar que un tema no tan conocido?

L.P.: Me divierte cantar canciones muy escuchadas. Siempre fui así. No tengo miramientos a la hora de interpretar canciones que cantaron todos. Quizá solo en el tango porque no me gusta cantar todos los tangos y siempre me termino tirando para el lado de los valses. Soy más romántica. Me voy para el lado del barrio y la melancolía.

P.: ¿Y en el folklore?

L.P.: Nos pasa que Mercedes Sosa cantó todo. Alguna vez me preguntaron si no me da cosa y la verdad es que no. Me da más cosa que lo cantaba mi mamá y ahora lo hago yo. No tengo ese prurito. Me divierte la idea de encontrarle algo diferente a cada canción. Saca lo más creativo de uno.

P.: Ya pasaron más de 10 años de “13 canciones de amor”, tu disco más escuchado (cuenta con canciones como “Moon river” o “Over the rainbow”). ¿Tenés ganas de retomar esa línea?

L.P.: Con Ricardo Lew, uno de los grandes músicos argentinos, siempre tuvimos la idea de hacer una segunda vuelta. Y en eso andamos. Pero no sólo con canciones de jazz y bossa.

P.: Es un disco de calma para estos tiempos.

L.P.: Es que así lo pensé. Cuando lo grabé acababa de ser madre primeriza y estaba fagocitada por los lugares en los que me reunía con amigos. Todos ponían la música fuerte como si eso fuera lo cool, y para mí es lo anticool. Eran conversaciones de dos personas gritando. Ahí me di cuenta de que quería bajar los decibeles a cero. De hacer algo que puedas escucharlo en el auto. Eso me llevó a pensar en lo que necesitaba y, de seguro, también otros. En tiempos en los que no se vende nada, es el que más vendí.

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