Opiniones

¿Son los aranceles la solución del déficit comercial?

El Gobierno de Estados Unidos incrementó últimamente del 10% al 25% los aranceles sobre los bienes importados de China por un valor de 200 mil millones de dólares, anunciando asimismo la intención de elevar los aranceles sobre otros por un valor de 300 mil millones. Según algunos en ese país, Estados Unidos salió perdiendo por el aumento del déficit comercial con China y ha de imponer más aranceles. Sin embargo, ¿podrían esos aranceles resolver de veras el déficit comercial?

Desde mi punto de vista y aun a riesgo de equivocarme, más aranceles no representan la solución del problema comercial.

El déficit de Estados Unidos con China se ha originado en una gran complejidad de factores. Algunos de ellos son la división del trabajo de los dos países en la cadena industrial global, la baja tasa de ahorro en Estados Unidos, el papel predominante del dólar como la moneda de reserva internacional, el voluminoso comercio intraempresarial de las multinacionales y la restricción de la administración norteamericana sobre la exportación de sus productos high-tech al mercado chino.

Si bien es verdad que China se ha beneficiado del comercio con Estados Unidos, no es menos cierto que el pais norteamericano ha importado numerosos productos chinos de buena calidad y precio, lo cual permite a sus consumidores disfrutar de un gran excedente dotar a la economía de un moderado nivel inflacionario.

Las empresas transnacionales de Estados Unidos aprovechan la ventaja de estar en ambos extremos de la “curva de la sonrisa” de la cadena global de valor para llevar a cabo su producción en China y destinar su exportación hacia el mundo, de manera que aquel país ha obtenido la abrumadora mayor parte del valor agregado del diferencial en el comercio bilateral.

Por su parte, China retorna el capital acumulado en el superávit con Estados Unidos mediante la adquisición de sus Bonos del Tesoro, lo que lleva a apuntalar el consumo, la inversión y la estabilidad financiera de ese país.

Para resolver el déficit, sería razonable y necesaria una mayor cooperación económico-comercial. Si cada país que sufre déficit comercial no hiciera otra cosa que responder con el garrote arancelario, ¿acaso el mundo no se sumergiría en el caos?

Hace poco, el Gobierno chino presentó el Libro Blanco Posición de China respecto a las Consultas Económico-comerciales China-EE.UU., poniendo de relieve tanto su firme e invariable adhesión al multilateralismo como el rechazo al proteccionismo y el unilateralismo, a fin de preservar el sistema comercial multilateral basado en reglas y construir una economía mundial abierta entre todos.

También sería esencial realizar consultas en pie de igualdad, promover en paralelo el comercio y la inversión y sobre todo hacer de la innovación tecnológica el motor que impulse la cooperación comercial entre China y Estados Unidos.

Sería absurdo, si no imposible, desvincular las dos economías más importantes del mundo con aranceles, lo que solo serviría para alterar gravemente la cadena global de valor, producción y suministro en desmedro del orden y las normas del comercio, y ensombreciendo la recuperación económica mundial.

China y Estados Unidos podrían dirimir sus roces comerciales mediante conversaciones y acuerdos de mutuo beneficio, lo que contribuiría al desarrollo sostenido, estable y sano de sus relaciones, acorde con los intereses de ambos pueblos y la expectativa del resto del mundo.

Esperamos que la parte estadounidense muestre su sinceraridad, con apego al respeto mutuo y beneficio recíproco, para promover mayor coordinación, cooperación y estabilidad en las relaciones China-EE.UU., con miras a dar confianza y dinamismo al mercado global.

(*) Embajador de la República Popular China en Argentina

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