Economía

S&P: bancos mejor que en 2001 pero no inmunes a crisis

“Los retiros de depósitos han aumentado en Argentina este año después de las elecciones primarias y debido al recuerdo todavía fresco en la memoria de los depositantes sobre el congelamiento de los mismos en 2001. Sin embargo, los bancos han adoptado un enfoque más conservador desde 2001, y los altos niveles de liquidez y menores préstamos denominados en dólares han ayudado a mitigar la presión de los retiros. Aunque la calidad de los activos este año es mucho mejor que en 2001 y los retiros de depósitos parecen estar estabilizándose, consideramos que las condiciones económicas de Argentina continuarán presentando desafíos para los bancos”, advierte la calificadora S&P.

En un reciente informe “Bancos argentinos en 2001 vs. 2019” la calificadora explica que “actualmente, los retiros de depósitos parecen estar estabilizándose, pero las condiciones económicas siguen siendo muy difíciles. Creemos que el sistema financiero argentino ha podido soportar este difícil escenario hasta ahora gracias a las medidas conservadoras implementadas por el Banco Central y también por los bancos individualmente. Sin embargo, el estrés aún no ha terminado, y creemos que el volátil panorama económico y político pondrá a prueba el desempeño futuro de los bancos. El 2 de septiembre pasado colocamos a los bancos argentinos en Revisión Especial (CreditWatch) con implicaciones negativas, lo que refleja el impacto potencial que podría tener el reperfilamiento de la deuda soberana, los controles cambiarios y cualquier otro acontecimiento que pueda surgir hasta las elecciones presidenciales a realizarse en octubre, sobre los bancos y su capacidad para cubrir sus obligaciones financieras. Podríamos bajar las calificaciones de los bancos si estos factores erosionan su capacidad para cubrir sus obligaciones financieras. Esperamos resolver el estatus de Revisión Especial en los próximos 90 días”.

S&P señala que, “hasta ahora, los bancos han logrado hacer frente a los altos niveles de retiros principalmente debido a sus elevados niveles de liquidez incluyendo los altos niveles de encajes requeridos por el banco central y sus depósitos voluntarios en dólares en el banco central; al vencimiento corto de los préstamos, especialmente aquellos en dólares; y debido a la relación más conservadora entre préstamos y depósitos denominados en dólares. Aunque la relación Préstamo/Depósito ha empeorado, sigue siendo más fuerte que en 2001, y parece haberse estabilizado más recientemente. Otra mitigante importante es que los préstamos denominados en dólares solo se dirigen a los generadores de dólares (principalmente exportadores) por regulación, y son en su mayoría de corto plazo. La composición de los préstamos denominados en dólares también ha ayudado a los bancos a hacer frente a los retiros este año. En enero de 2001, el 62% de los préstamos estaban denominados en moneda extranjera, mientras que en julio de 2019 ese porcentaje era de 27%. La proporción de préstamos morosos con respecto a los préstamos totales fue de 11.5% en diciembre de 2000, un año antes de la crisis, mientras que en diciembre de 2018 fueron solo de 3% y en julio de 2019, de 4.7% (considerando que un grupo corporativo contribuyó al crecimiento de 100 puntos básicos).

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