Política

Stornelli logra estirar la definición por "rebeldía" para después del 27-O

Culminó informe de rigor que sugiere sanción leve por haber incumplido indagatorias. Ahora fiscal tiene tiempo para responder y después analiza Comisión Evaluadora y finalmente Casal. Plazos indefinidos. Ramos Padilla dictó falta de mérito a abogados de Fariña.

El fiscal federal Carlos Stornelli logrará estirar una definición institucional respecto a su situación de “rebeldía” por no haberse presentado a declaración indagatoria mucho más allá de la elección del 27-O. Como uno de los pasos formales que debían cumplimentarse -y que vencía el lunes próximo- ya recibió el informe de su colega Marcelo Retes, que realizó la instrucción de un sumario tendiente a evaluar la conducta del funcionario de Comodoro Py por no presentarse en seis oportunidades al llamado en el juzgado de Dolores. Como sanción máxima, Retes sugirió un “apercibimiento”, la más leve de las sanciones disciplinarias contempladas por la Procuración General, más allá de que la última palabra la tendrá su titular Eduardo Casal.

En su informe, el sumariante recomendó una serie de medidas de pruebas y rechazó otras que había pedido el propio Stornelli. Fuentes judiciales confirmaron la posibilidad de apercibimiento, pero le corrió vista al fiscal para que pueda hacer un descargo y expedirse. Cuenta con 10 días hábiles para responder. Luego de esa réplica, todo irá a ser analizado por la Comisión Evaluadora de la Procuración para que se emita un dictamen. Una vez cumplidos todos estos pasos, recién se pronunciará el procurador Casal, sin plazos prefijados, lo que traslada la discusión sobre su situación y un eventual apercibimiento para principios de noviembre. Porque Casal aún tiene margen para pronunciarse, y Stornelli puede pedir más medidas para ganar tiempo, y faltaría la decisión final de la Comisión Evaluadora.

Mientras tanto, el juez Alejo Ramos Padilla sorprendió ayer y dictó la falta de mérito a todos los abogados acusados de haber direccionado la declaración como arrepentido de Leonardo Fariña. Si bien benefició a la serie de letrados que admitieron públicamente que habían negociado con el Gobierno para que el exvalijero apunte a la obra pública durante el kirchnerismo, señaló que deberá profundizarse la investigación a la posible connivencia de agentes de la AFI. Giselle Robles y Franco Bindi habían sido indagados ante las sospechas de que participaron de la orientación de las declaraciones del arrepentido para involucrar a exfuncionarios. También dictó la falta de mérito al abogado Rodrigo González y de Florencia Guijo, una exfuncionaria de Planificación que afirmó haber sido contratada por la AFI para coachear a Fariña. Así, quedó algo debilitada esa línea de investigación. Sin embargo, afirmó que continuará indagando “para determinar con mayor certeza el alcance de su participación en un supuesto plan de inteligencia previo a su actividad profesional como letrados de Fariña”.

Ramos Padilla remarcó que estará atento al desarrollo del juicio oral donde Lázaro Báez está en el banquillo por supuesto lavado de activos y donde Fariña aportó los testimonios cuestionados porque podrían producirse elementos de interés para su causa. Ramos Padilla destacó que no hace al objeto de la investigación de Dolores determinar si las declaraciones de Fariña en la causa de lavado de dinero resultaron o no verdaderas. “Sin embargo, a tenor de los serios y diversos elementos objetivos con los que se cuenta hasta el momento al respecto, corresponde profundizar la investigación acerca de las actividades de inteligencia ilegales ligadas a la organización aquí involucrada y con posible connivencia y participación de la Agencia Federal de Inteligencia, que podrían haberse llevado a cabo para orientar o direccionar sus declaraciones judiciales”.

“Hasta el momento, no se encuentra establecida con un grado de certeza suficiente la directa vinculación entre las acciones llevadas a cabo por los antes nombrados (los letrados) con la organización delictiva que integraban los que han sido procesados como miembros de ella”, sostuvo el juez.

En otra arista del caso derivada por la contracausa donde se investiga al juez de Dolores como integrante de un grupo que confabuló contra Stornelli por la causa “cuadernos”, el juez Juan Ramos Padilla, padre del magistrado de Dolores que actúa como su abogado, denunció al juez Claudio Bonadio por retardo de justicia, porque le impide acceder al expediente, y por utilización de pruebas ilegales en la causa en la que lo investiga por un supuesto complot para voltear causas seguidas contra funcionarios del kirchnerismo. Ya había pedido que se apartara del caso en una sonora denuncia en su contra.

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