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SU DINERO PERSONAL: Vienen del cielo y no son buitres

“Tengo una idea de negocio que no me resulta fácil de llevar a cabo, dado que necesito un capital inicial con el que no cuento. Me interesaría contactar a algún inversor denominado ‘ángel’ que me pueda financiar, pero antes quisiera saber cuánto dinero puede aportar, qué participación tendría en el negocio y bajo qué reglas”. (Constanza Mazzure, Belgrano).

En tiempos de buitres, lo primero que uno se puede preguntar es quiénes son estos ángeles, que vuelan sobre una idea y "caen del cielo" brindando ayuda. Su denominación proviene del siglo XX, cuando las personas adineradas aportaban capital para ayudar a lanzar nuevas producciones de teatro en Broadway, con lo cual estos mecenas eran considerados "ángeles".
En este caso, no se trata del teatro, sino de inversores que posan el ojo sobre un proyecto o un startup y aportan capital para su desarrollo. A cambio de inyectar dinero, los ángeles reciben una porción minoritaria de las acciones de la futura compañía.
"En general, se presentan ideas innovadoras de tecnología, internet, business-to-business... son proyectos que escalan, que tienen potencial de crecimiento", aseguró Lisandro Bril, socio de gestión del fondo AxVentures.
"La inversión inicial oscila, en general, entre 10 mil y 50 mil dólares por ángel, pero a veces sucede que varios ángeles coinvierten en un mismo proyecto y alcanzan sumas de hasta 300 mil dólares", sostuvo Silvia Torres Carbonell, directora del Centro de Entrepreneurship del IAE Business School.
En cuanto al retorno, los inversores obtienen resultados a mediano plazo, entre tres y siete años. Además, suelen esperar una rentabilidad de 10 a 20 veces mayor a lo invertido. De acuerdo con los clubes de ángeles, no se puede salir en forma anticipada de estas nuevas empresas, excepto que venda su participación a un tercero interesado en ingresar.
"En los últimos años en la Argentina se ha armado un ecosistema de al menos unos 200 empresarios ángeles que invierten en proyectos de alto potencial de crecimiento", sostuvo Lisandro Bril."Pasada la etapa inicial, cuando el emprendimiento ya arrancó, lo que se conoce como semilla o seed, suelen aparecer inversores institucionales que aportan entre 500 mil y 3 millones de dólares", aclaró.
A diferencia de las entidades de capital de riesgo, los ángeles invierten dinero propio, en lugar de administrar dinero de terceros. Si bien ambos buscan los mismos tipos de proyectos, el ángel invierte desde el principio; en tanto, el fondo lo hace cuando ya está un poco más avanzado. De esta manera, el inversor angelical toma más riesgos que otros, dado que el proyecto puede estancarse en el denominado "Valle de la muerte" si no prevalece. Lo positivo es que, si triunfa, es probable que reciba un interesante retorno.
La dinámica de los clubes de inversores suele basarse en la presentación de una cantidad de proyectos preseleccionados mensualmente para ser mostrados ante varios ángeles.
"Éstos se diferencian de otros tipos de inversores, porque no sólo aportan activos financieros, sino que se convierten en mentores de los proyectos, brindan consejos, experiencia y aportan relaciones, lo que se conoce como smart money", sostuvo Torres Carbonell.
Hace poco tiempo surgió una alternativa de los clubes de ángeles, donde se hacen negocios mediante un sistema que replica el formato de citas rápidas conocido como speed dating. Pocas empresas argentinas comenzaron a optar por esta modalidad que también implica reunir al emprendedor con un inversor. En este caso, la clave está en que los emprendedores tienen sólo 15 minutos para seducir a su ángel. Si no lo logran, tienen la posibilidad de pasar al siguiente puesto, donde lo espera un nuevo candidato.
Este sistema nació en los cafés estadounidenses en la década del 90, con el objetivo de formar parejas. En ese escenario, los participantes contaban con ocho minutos para conocerse y seducirse. Al sonar la campana, pasaban a la siguiente mesa. La idea de este formato la tuvo Rabbi Yaacov Deyo, miembro de Aish Ha Torah, una red internacional judía que promovía el encuentro entre jóvenes judíos solteros para disminuir los matrimonios mixtos. En este caso, no se promueven parejas sino contactos entre emprendedores e inversores dispuestos a aportar su capital para desarrollar proyectos interesantes y enriquecedores.

"Adquirí un crédito hipotecario en 2008 con el que pude comprar mi casa. Pero la tasa de interés aumentó de tal manera que querría saber si es posible vender mi inmueble a pesar de que sigo pagando la hipoteca. Además, cuánto incide esta hipoteca en el precio de venta del departamento, si es que hay un parámetro establecido".
(Mauro Aparte, de Caballito).
Para responder a la consulta de Aparte, contactamos a Sergio Puente, abogado del estudio Puente&Asociados. Si bien lo más usual es que la hipoteca se cancele en forma previa, o simultánea a la compraventa, la existencia del gravamen hipotecario no es un obstáculo para que el bien pueda venderse.
No obstante, desde la órbita comercial, la existencia de una hipoteca será un elemento importante que gravitará sobre las condiciones de la operación, con el consiguiente impacto en el precio, dado que existe un factor adicional de riesgo para el adquirente. Asimismo, es común la existencia de cláusulas de adhesión en el contrato de hipoteca, instrumentado por escritura pública, impuestas por el acreedor y que vedan esta posibilidad, explicó Puente.
El comprador que desee adquirir un inmueble manteniendo el gravamen hipotecario tiene dos opciones, a saber: asumir la deuda o no hacerlo. Según Puente, para el primer supuesto se convierte en deudor del crédito, el cual está garantizado con la hipoteca. Así, responde con su patrimonio, incluyendo el inmueble hipotecado. Por supuesto que, para que esto suceda, debe darse lo que se llama sustitución de deudor, lo cual debe estar aceptado por el acreedor hipotecario, ya que no se le puede imponer al acreedor otro deudor.
De no ser aceptado como deudor por el acreedor hipotecario (podría darse que el vendedor sea más solvente que el adquirente), éste responderá frente al acreedor sólo con el inmueble hipotecado.
En relación con las formalidades, sin perjuicio de los boletos o contratos que se suscriban entre las partes, donde deberá constar la situación de un gravamen, toda transmisión, modificación o constitución de derechos reales debe hacerse por escritura pública. Respecto al boleto de compraventa que suscriban las partes, es muy importante que en el boleto no se omita mencionar expresamente la existencia de la hipoteca.
En caso de no cancelar la hipoteca previo a la venta, la mayor ventaja para el deudor hipotecario, sobre todo aquel que no puede hacer frente al pago radica en poder vender el bien a un precio superior al que obtendría en caso de llegar a la ejecución del mismo; es decir, un remate en el marco de un proceso judicial. Como contrapartida, para el adquirente, la asunción de un riesgo adicional, como es la compra de un bien con un gravamen hipotecario, le permitirá negociar un precio menor al de mercado.

@AndyGlikman

sudinero@ambito.com.ar

GLOSARIO DEL INVERSOR
Start-up: empresa de reciente creación que presenta grandes posibilidades de crecimiento. Generalmente, relacionada con la tecnología.

Capital semilla: financiación de un estudio o de un prototipo con el fin de crear una compañía, una vez demostrada la viabilidad del proyecto.

Entidad de capital de riesgo: las sociedades y fondos de capital de riesgo son una fuente de financiación que invierte el dinero de terceros.

Smart Money: se trata de dinero inteligente. Además del aporte de capital, se brinda experiencia, contactos y consejos.

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