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Sugestivo pedido de licencia de Moro en medio del escándalo

Es justo cuando se encuentra en el ojo de la tormenta por las filtraciones que ponen en tela de juicio su imparcialidad en la investigación de la Lava Jato.

Brasilia - El ministro de Justicia de Brasil, Sérgio Moro, pidió licencia sin goce de sueldo en medio de las crecientes denuncias por el vínculo que mantuvo como juez federal con el jefe de los fiscales de la causa Lava Jato durante los juicios contra muchos empresarios y políticos, entre ellos el expresidente Luiz Inácio da Silva, según informó ayer el Gobierno.

El Diario Oficial de la Unión informó que el titular de Justicia y Seguridad Pública tomará licencia entre los días 15 y 19 de julio para tratar “asuntos particulares”, sin dar más detalles.

Pese a que el anuncio oficial sólo cita “asuntos particulares” como el motivo de la licencia, el ministro Moro enfrenta por estos días una gran presión pública y mediática por sus conversaciones privadas con el jefe de los fiscales de la megacausa de corrupción Lava Jato, Deltan Dallagnol, en medio de los procesos legales, algo prohibido por las leyes brasileñas.

Moro estuvo el domingo en el estadio Maracaná, junto al presidente Jair Bolsonaro, para asistir a la final de la Copa América que Brasil le ganó a Perú.

Prácticamente en simultáneo con la presencia del ministro de Justicia en el partido de fútbol, el sitio The Intercept revelaba que Moro orquestó filtraciones de información sobre Venezuela para desestabilizar al Gobierno de Nicolás Maduro. El sitio aseguró que el exmagistrado sugirió a los investigadores responsables de la investigación anticorrupción Lava Jato en Brasil que filtraran información comprometedora para el Gobierno de Maduro en relación al escándalo de la constructora brasileña Odebrecht, que reconoció pagar sobornos en múltiples países.

Sobre la base de comunicaciones entre Moro y los fiscales obtenidas de fuentes anónimas, el sitio cofundado por el periodista estadounidense Glenn Greenwald ha publicado desde principios de junio información que puso a la defensiva al ahora funcionario del Gobierno de Bolsonaro.

De ser auténticos, los mensajes cuestionarían la imparcialidad del entonces juez en la operación anticorrupción. Las primeras revelaciones mostraron presuntas consultas para perjudicar la candidatura del líder Lula da Silva, y luego de su delfín Fernando Haddad, en las elecciones de octubre de 2018.

“¿Tal vez deberíamos revelar las confesiones de Odebrecht sobre sobornos en Venezuela?”, le consulta Moro a Deltan Dallagnol, fiscal jefe a cargo de la investigación, el 5 de agosto de 2017 en mensajes vía Telegram. De acuerdo con la publicación de The Intercept, al comienzo de una conversación sobre filtraciones, Dallagnol le había dicho poco antes a Moro: “Habrá críticas y un precio (que pagar), pero vale la pena exponerse para ayudar a los venezolanos”.

Ese mismo 5 de agosto de 2017, la fiscal general venezolana Luisa Ortega, que era chavista y terminó oponiéndose al Gobierno de Maduro, había sido destituida de su cargo por la recién constituida y oficialista Asamblea Constituyente. Poco después, una vez que se refugió en Colombia, acusó a Maduro de estar involucrado en el escándalo de corrupción masiva en torno a Odebrecht, afirmando tener evidencia.

Según una encuesta publicada el domingo por el instituto Datafolha, un 58% de los consultados cree que si las irregularidades son confirmadas, las decisiones de Moro deberían ser revisadas.

Agencias Télam, ANSA y AFP

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