26 de agosto 2002 - 00:00

Crecimiento notable

Crecimiento notable
La tercera serie del Corsa está teniendo una importante aceptación en el mercado argentino. Por el momento tiene renovada su línea en las versiones de cuatro y cinco puertas, mientras que la rural y el tres puertas siguen siendo de la generación anterior. Fabricado en Rosario, la renovación de este producto no ha sido un simple ejercicio de re-styling en el cual se le cambian un par de faros, llantas, se agrega algún equipo faltante y sale a la venta como una gran novedad. En el Corsa todo es nuevo, salvo su nombre, como pudimos comprobarlo en la prueba realizada a la versión cinco puertas dotada del moderno impulsor turbodiesel de 65 CV, que vale la pena conocer para apreciar los avances de esta versión. Al subir al auto se destacan el diseño y la ergonomía de sus mandos. El asiento, con la posibilidad de graduar respaldo, longitud y altura, permite una estadía agradable, apoyándose en un buen mullido y con una apropiada sujeción lateral. La posición de manejo que se logra es muy buena pero también es cierto que le falta un volante regulable en profundidad (sí lo hace en altura). Por otro lado, tiene un buen grosor, pero el grip se puede mejorar. Las teclas son grandes y están muy bien ubicadas, permitiendo una rápida manipulación. El equipo de audio y la climatización se regulan con facilidad, y el tablero adquiere muy buena iluminación y es visible siempre. Sólo las teclas de los levantavidrios son un poco pequeñas. Se aprecia un mayor esmero en la presentación del producto y esto es reconocible a la vista y al tacto, pero todavía faltan ciertos detalles mínimos de terminación.
Interior confortable

Es en el espacio interior donde se advierte una mejora notable que permite brindar una gran estadía a bordo para cuatro personas sin importar la talla. Inclusive, el quinto pasajero está más cómodo en comparación con muchos competidores. Han logrado un aprovechamiento del espacio muy interesante que será valorado por todas aquellas personas que se sientan atrás disfrutando de un espacio inusual para sus piernas. A pesar de ello, no ha perdido una adecuada capacidad del baúl que si bien no es la más grande en su clase, con 260 litros, ofrece el bonus extra de rebatir los respaldos de los asientos posteriores para obtener 579 litros.

Eficiente

En el nuevo Corsa existen el motor naftero 1.8 de 102 CV y el turbodiesel de 65 CV. Esta vez realizamos la prueba con el gasolero, que se destaca por las prestaciones ofrecidas tomando en cuenta sus caballos disponibles. Consigue una velocidad máxima cercana a los 165 km/h, acelera de 0 a 100 en 14,8 segundos y se aprovecha mucho el bajo consumo que tiene a cualquier velocidad, aunque, como sabemos, debido al aumento de los combustibles la diferencia entre un diesel y un naftero es cada vez más delgada y para compensarla a favor de este último se deben recorrer cada vez más kilómetros. Esta versión cuesta 40.820 pesos, mientras que la naftera con igual equipamiento, 36.060 pesos. En la ciudad pide apenas 6,5 litros cada 100 kilómetros y a 120 km/h para cubrir la misma distancia necesita sólo 5,8 litros, que le brindan una autonomía destacable con su tanque de 48 litros. A partir de las 2.500 vueltas, el motor responde con cierto brío que alcanza su máximo nivel cuando llega a las 4.500 vueltas. En la elasticidad se ha mostrado más rápido que muchos de sus competidores y ayuda la caja con sus relaciones. Teniendo en cuenta la concepción del auto se ha mostrado eficiente y queda para mejorar un menor ruido cuando se circula fuerte.

El gran cambio


Uno de los mayores puntos de conflicto del Corsa anterior era la tenida direccional del auto y es aquí donde se aprecia el mejor trabajo que han realizado. Es mucho más estable, franco a los deseos del conductor y dobla con mayor solvencia, logrando un mejor agarre al suelo que sólo es perturbado a un ritmo muy veloz, en el cual hay que estar más atentos ya que existen pequeños movimientos que copian las irregularidades del camino que lo hacen perder la línea y al corregirlo da la sensación de tener dos momentos para acomodarse y seguir el camino deseado, pero aunque estamos describiendo una situación muy anormal para la mayoría de los conductores, es bueno saberlo. Otra mención a su favor corresponde a la dirección: genera una gran confianza con una respuesta muy directa que permite un mejor control en cualquier situación, muy bien asistida para estacionar y apenitas sobreasistida para algunas maniobras rápidas. El pedal de frenos tiene un tacto mejorable en la primera parte de su recorrido pero al momento de necesitar su ayuda se aprecia su cambio de rol y consistencia, aunque las distancias de frenado son similares a las de varios competidores. Es una pena que el ABS sólo esté disponible en la versión GLS full, aunque por fin lo puede tener un Corsa en la Argentina. La dotación en términos de confort es destacable con cierre centralizado de puertas, apertura interna del baúl, aire acondicionado, levantavidrios eléctricos en las cuatro puertas y radio con capacidad para seis CD. De seguridad se destacan dobles airbags, cinturones delanteros con pretensores, alarma con sensor volumétrico, faros antiniebla traseros y delanteros. La versión full agrega el techo corredizo eléctrico y el citado ABS, que en el Viejo Continente se pueden pedir para cualquier versión a un costo de 495 euros y 390 euros, respectivamente. Quedaron pendientes (¿llegarán pronto?) la inclusión de los airbags laterales y de cabeza, que se solicitan en forma opcional en Europa. Los laterales solos cuestan 235 euros y los dos se agregan por 505 euros. El nuevo Chevrolet Corsa ha mejorado en todos los aspectos, demostrando que tiene atributos muy importantes con los cuales ha obtenido un crecimiento notable.

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