17 de junio 2002 - 00:00

El auge del GNC

El auge del GNC
El crecimiento del parque automotor dotado con GNC es impresionante y las expectativas son muy positivas. La diferencia de precio con la nafta súper y el gasoil, que siguen aumentando a niveles históricos, está haciendo replantear a muchos usuarios la posibilidad de utilizar GNC y varios fabricantes ofrecen algunos de sus modelos con la ventaja de mantener la garantía de fábrica. De hecho, actualmente Fiat ofrece su Siena GNC, al igual que Volkswagen con su Polo, y Daewoo con sus productos Lanos, Nubira y Damas.
Para fin de año es muy probable que Peugeot presente al mercado su Partner con GNC y es interesante observar el cambio del comportamiento que está generando la actual situación social, a tal punto que DaimlerChrysler puso un aviso enorme bordeando la General Paz cercano a la avenida Del Libertador en donde publicita la distinguida Chrysler Caravan y el Mercedes Clase A para ser utilizados con GNC. Actualmente, el precio promedio del GNC no ha sufrido grandes cambios en los últimos meses y se sitúa en torno a los 0,36 de peso por metro cúbico. En cambio, los aumentos constantes en la nafta y el gasoil los han llevado a 1,44 peso el litro de súper y a 1,04 peso el litro de gasoil (hace apenas unos meses estaba a 0,74 de peso), lo que significa que, según el uso que se le haga al automóvil, el ahorro puede ser enorme.

Oportunidad

Un buen ejemplo se puede dar con el Fiat Siena GNC, que hemos tenido la oportunidad de probar. En ciudad, con el motor funcionando con nafta pide 8,6 litros cada 100 kilómetros, equivalentes a gastar 12,3 pesos, y en la ruta solicita 7,4 litros, que equivalen a 10,6 pesos. Con el auto funcionado con GNC en ciudad apenas requiere 9,40 metros cúbicos, que son sólo 3,38 pesos y en la ruta a la misma velocidad pide 7,26 m3, que significan 2,61 pesos. En promedio, un automóvil utilizando GNC disminuye su potencia en 10% y la velocidad final 5%. El GNC se comenzó a utilizar en la Argentina en 1984 y recién en los comienzos de la década del '90, la idea de circular con un auto impulsado por GNC comenzó a tomar un poco de fuerza debido a que Renault era la primera fábrica en adoptarlo en su clásico Renault 12. La infraestructura no acompañó al producto debido a que todavía existían muy pocas estaciones de servicio y se demoraba mucho tiempo para cargar debido a la enorme fila de autos que esperaban turno. Si bien la mayoría de sus conductores eran taxistas, algunos particulares se animaron a adoptarlo pero sufrían cuando llegaba el momento del relax.

El hecho de planificar las vacaciones y encontrar las estaciones justas en la ruta durante todo el trayecto era complicado y una costumbre era desviarse unos kilómetros del camino ideal para repostarse de combustible en alguna localidad importante y luego retomar por el camino más corto posible. Hoy se cuenta con una red de 1.000 estaciones de servicio que abastecen a 200 localidades de 17 provincias, desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, con lo cual prácticamente se puede llegar a las principales ciudades del país sin necesidad de usarlo con nafta.

La instalación de un equipo es muy segura y rápida. Se demora un día en colocarlo y en algunos talleres pueden demorar sólo dos días debido a la alta demanda. Todavía existe mucha gente que duda si el equipo de GNC puede explotar en un choque, por lo cual es bueno aclarar que no hay que tener este miedo ya que las instalaciones son muy seguras y los cilindros poseen una resistencia muy grande a los golpes.

Por otro lado, siempre se colocan en los lugares menos expuestos a accidentes y los hechos han demostrado que son muy seguros. Los elementos que se agregan en el automóvil son una llave conversora (para realizar el paso de nafta a GNC, o viceversa) que va en el interior del vehículo, un mezclador que dosifica la mezcla, un manómetro que muestra la carga y presión del cilindro, el variador de avance o encendido (opcional), un regulador de paso del gas y el o los cilindros que necesite (hay de 30 a 100 litros). Si el auto tiene inyección electrónica, en vez de carburador se agrega un chip en la computadora que modifica ciertos parámetros para adecuarlo a nuevos valores de referencia y evitar el pistoneo. Cualquier vehículo naftero puede adoptar el GNC y la cantidad y capacidad de los cilindros depende del tipo de automóvil.

Por ejemplo, para un auto con carburador, una buena opción es un cilindro de 60 litros, que equivale a 14 litros de nafta, se llena con 4 pesos y cuesta entre 1.500 y 1.700 pesos. Si tiene inyección, el precio sube hasta los 2.000 pesos. Para los vehículos grandes como un todo terreno o una pick-up, se pueden colocar cuatro cilindros de 30 litros cada uno que equivalen a 28 litros de nafta y el costo es de alrededor de 2.900 a 3.000 pesos. En suma, la gran diferencia que se plantea al momento de repostarse de combustible entre el GNC y los otros combustibles tradicionales es una de las principales causas por la cual se ha transformado en una alternativa muy viable para los usuarios de automóviles que economizan dinero sin grandes sacrificios. El ejemplo de la prueba del Fiat Siena es muy claro. En 5.000 kilómetros se ahorran casi 450 pesos, y a medida que el auto es más grande, y tenga un motor más potente y de mayor cilindrada, la diferencia es todavía más notoria debido al incremento del consumo de combustible en todas las situaciones de marcha.

Sin duda, en el momento actual del país, el gas natural comprimido se ha transformado en una excelente opción para ahorrar y cuidar el bolsillo.

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