24 de noviembre 2003 - 00:00

EL AUTO DEPORTIVO DEL FUTURO

EL AUTO DEPORTIVO DEL FUTURO
E l Audi Le Mans cuenta con un motor naftero experimental de 10 cilindros en V, biturbo, con inyección directa y cinco litros de cilindrada. Desarrolla una potencia de 610 CV a 6.800 rpm y un par motor de 750 Nm que se mantiene constante a lo largo de un margen de revoluciones excepcionalmente amplio, que abarca de 1.750 a 5.800 rpm.
Con este motor es capaz de acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en apenas 3 segundos y en 10,8 segundos alcanza los 200 kph.
Como es habitual en la marca la tracción es permanente en las cuatro ruedas y el cambio es un sofisticado secuencial de 6 marchas.
Una de sus innovaciones interesantes es el parabrisas que está recubierto con un material que, gracias a la aplicación de la nanotecnología, ejerce un efecto hidrófobo (es decir, repele el agua) y es especialmente resistente a la suciedad. Una segunda capa nanomicrocópica reduce la entrada de los rayos ultravioleta e infrarrojos.
La carrocería está hecha de aluminio y los discos de frenos son de cerámica.
En su interior una de las principales novedades es una pantalla capaz de suministrar nuevas informaciones, entreellas se destaca el llamado modo seguimiento.
Los que vayan a un circuito con el auto pueden visualizar el recorrido en esta pantalla. Además proporciona información (mediante el GPS) acerca de la ubicación exacta, por ejemplo, de la próxima curva y el tiempo por vuelta. Paralelamente, la pantalla central muestra información acerca del modo seleccionado del conjunto de suspensiones en cada momento y la marcha que está en uso.
En el volante se encuentran cuatro botones para funciones especiales: con el primero se puede levantar un alerón para lograr un mejor agarre a altas velocidades (que también se sube en forma automática al superar los 120 kph), con el segundo se activa un control automático de la velocidad. Tal como hacen los autos de la Fórmula 1 al entrar a los boxes se puede programar una velocidad como tope sin pasarla.
El tercer botón permite ajustar las suspensiones y con el cuarto se activa el comentado sistema de seguimiento en pantalla.
Por último, otro de sus adelantos para tener en cuenta es el sistema especial de los amortiguadores, denominado Audi magnetic ride. En lugar del habitual aceite para amortiguadores se aplica aquí un fluido magnetoreológico, un líquido cuya viscosidad se puede influenciar mediante un campo electromagnético. Gracias a este efecto se puede modificar en cualquier momento el trabajo de los amortiguadores.
El conductor puede elegir entre dos programas de conducción con el conmutador ubicado en el volante, dependiendo si desea conducir de forma realmente deportiva (con una viscosidad inferior) o poniendo mayor énfasis en el confort de marcha.

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