Peugeot 206 Wagon; la rural que faltaba

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El 206 esta a punto de convertirse en el auto más exitoso en toda la historia de Peugeot. De su antecesor, el 205, se fabricaron 5.278.000 unidades entre 1983 y 1998, y muy pronto el 206 superará esa cifra. A pesar de la buena relación entre Pinifarina y la marca del león, este auto no ha sido diseñado por el genial carrocero italiano, sino que lo hizo Murat Gunak, un hombre con muchos años en Mercedes-Benz que diseño el 206 y ahora es nada menos que el jefe del departamento de diseño de Volkswagen. El coupé cabriolet y la rural, denominada Station Wagon, le permiten explorar nuevos segmentos del mercado, y es la primera vez que esta gama ofrece un vehículo con estas características. En Europa se presentó en 2002, pero aquí, luego de la crisis, hubo que esperar que se fabricara en Brasil para poder obtenerla. Con el 1 a 1, hubiese sido fácil traerla del Viejo Continente, pero, al cambiar el valor de nuestra moneda y, ante un euro más fuerte que el dólar, se necesitaba fabricar en el Mercosur, una región que tiene al Volkswagen Gol Country y al Fiat Palio Weekend como los grandes protagonistas del segmento, seguidos por el Chevrolet Corsa Wagon. Todavía ni Renault con el Clio ni Ford con el Fiesta se animaron a sacar una rural para competir en este nicho del mercado. Mientras que Chevrolet con el Meriva ha presentado una propuesta interesante que en poco tiempo más tendrá su primer adversario directo: el Fiat Idea. Peugeot lo hace beneficiado por su gran diseño que ha sido una de las principales razones del éxito de toda la gama 206. La Station Wagon no escapa a esta regla y, además, tiene la virtud de ofrecer el mejor comportamiento dinámico de su categoría. Si bien por su concepción es un vehículo familiar, ofrece un agarre que permite control del automóvil y satisfacciones de manejo dignas de un deportivo. El motor es otro de los responsables de este resultado brindando prestaciones interesantes como lo atestiguan, por ejemplo, sus casi 190 kilómetros por hora de velocidad máxima y los 11,5 segundos que necesita para pasar de 80 a 120 con la cuarta marcha. Tiene bríos suficientes como para generar una marcha placentera y de lo más deportiva que se consigue en una rural con características similares. Buenas relaciones de caja, equilibrio de suspensiones y una dirección eficiente completan los aspectos positivos de su dinámica. Para mejorar: la insonorización y el hecho de que por el momento se ofrece sólo en versión naftera. Y el diésel, ¿para cuándo?
Los frenos llevan discos en las cuatro ruedas, pero a esta altura presenta un faltante injustificable de seguridad: no tiene ABS. En Europa, el ABS es obligatorio en todos los autos a partir de 2002, y una rural de esta marca y prestigio no debería tener este faltante. Interesante, en cambio, la cantidad de lugares portaobjetos que permiten un mejor aprovechamiento de su espacio interior.
Tiene una cantidad importante de portaobjetos, y si bien para muchos puede ser un aspecto secundario, en la construcción de un automóvil es un símbolo de última generación. El baúl no es tan generoso (dispone de 313 litros), pero cargándolo hasta el techo se obtienen 480 litros de capacidad. Aunque la red que separa a la carga debería ser de serie y no un accesorio extra que se consigue en la boutique de la marca: nuestra unidad de prueba la tenía.
El espacio interior es lógico para un auto de su clase, y cinco personas pueden ubicarse sin mayores problemas. Es una pena que la posición de manejo no sea tan eficiente. La pedalera está muy cercana, el volante no cuenta con regulación en profundidad y los apoyacabezas quedan en «lontananza». Los levantavidrios siguen ubicándose en muy mala posición. La terminación parece haber mejorado con respecto a otros 206 que tuvimos en nuestras manos, pero hay plásticos que merecen mayor calidad.
El equipamiento, en líneas generales, cumple las expectativas, a excepción de la mencionada ausencia incomprensible del ABS. Ahora, por fin, agregaron un botón para abrir y cerrar las puertas, ubicado en la consola central, aunque eliminaron el mando que permitía anular el airbag del acompañante en casos especiales. En suma, el 206 SW es importante porque es la primera vez que Peugeot fabrica una rural en este segmento, que ofrece el mejor comportamiento dinámico en su clase, un motor de muy buenas prestaciones y un diseño superatractivo.

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