SE AMPLIA LA GAMA DEL EXITO

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Escribe Sebastián Ramos Obregón

El Vento es un producto muy importante para la marca. En primer lugar, porque es el vehículo más vendido de Volkswagen en Estados Unidos. El año pasado se han comercializado 103.331 unidades de este modelo, que allí se conoce con el nombre Jetta. En la Argentina y en otros mercados, la marca utiliza otras de sus denominaciones registradas.
En México, donde se fabrica en la planta de Puebla, al nuevo Vento se lo llama Bora y al Bora se lo denomina Jetta.
Por la importancia del volumen del mercado, las expectativas de calidad que debe cumplir un auto exitoso en los Estados Unidos son muy altas, y por eso no es de extrañar la calidad de terminación y materiales empleados en el Vento fabricado en México que llega a la Argentina.
El usuario también lo percibió así, ya que ha creado un nuevo subsegmento entre los medianos tradicionales, como el Toyota Corolla, Ford Focus y Volkswagen Bora, y los medianos de prestigio, como el Peugeot 407, el Citroën C5 y el Volkswagen Passat.
Junto con las versiones más sofisticadas del Peugeot 307 son las alternativas más modernas y con más versiones en su clase.
El Honda Civic que llega desde Brasil no cuenta con el mismo equipamiento que la versión europea, y la ausencia de un motor diésel, un techo corredizo eléctrico y mayores elementos de seguridad como el control de estabilidad se hacen sentir, en especial, si el usuario es una persona que desea tener lo último. El mismo inconveniente lo tiene el Renault Mégane. Cuando se importaba desde Turquía, gozaba de un gran equipamiento, pero al importarse de Brasil tiene menos airbags y no cuenta con el citado control de estabilidad, que es el equipamiento de seguridad más moderno que existe en el mundo.
Para dar un paso adelante, presenta ahora la nueva versión que Ambito Financiero tuvo la oportunidad de probar en exclusiva.
El motor naftero de cuatro cilindros, turbo y con inyección directa es la novedad fuerte de esta versión. Con 200 CV de potencia, por el momento no tiene un rival con potencia semejante. Más adelante, Honda traerá un Civic con una potencia similar, pero por el momento no hay rivales.
Existe la versión con caja manual de 6 velocidades y la automática, también de 6 marchas, DSG. Con esta versión, se realizó la prueba.
Las prestaciones son elocuentes. Consigue una velocidad máxima de 233 kilómetros por hora y acelera de 0 a 100 en 7,3 segundos. Las relaciones de caja y la potencia del motor se unen para lograr adelantamientos en ruta con gran seguridad. El empuje del motor se hace sentir en cualquier marcha.
El tanque de 55 litros no le brinda una autonomía importante, aunque cuenta con un gran baúl de 527 litros de capacidad. La visibilidad posterior es otro inconveniente que se sacrifica para obtener un gran baúl y una línea de diseño agradable.
En ciudad consume 13,4 litros cada 100 kilómetros y en ruta a 120 kilómetros por hora necesita 10,8 litros para cubrir la misma distancia.
En general, en los otros aspectos, tiene las mismas características de la gama. Es decir, un auto con una muy buena posición de manejo, un equipo de audio completo y un espacio posterior adecuado para cuatro personas, pero algo sacrificado para quien se ubique en el asiento central posterior.
La garantía de dos años sin límite de kilometraje no es mala, pero por su precio y calidad debería ofrecer tres años. La dirección y los frenos han demostrado eficiencia.
Por último, el comportamiento dinámico es muy seguro. Siempre es un automóvil fácil de gobernar y, además, cuenta con elementos de seguridad no disponibles en automóviles de su segmento.
El andar transmite seguridad en cualquier situación, pero la suspensión trasera sigue demostrando ser demasiado «seca»; debería absorber mejor las irregularidades del camino.
En suma, Volkswagen agrega en el mercado local una variante muy interesante del Vento con la cual quiere tentar a aquellos usuarios que desean mayor deportividad sin renunciar a la seguridad y a un gran equipamiento de confort.

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