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“Sylvia” inaugura la nueva etapa en el Ballet del Teatro Colón

• PALOMA HERRERA, SU TITULAR, IMPULSA MÁS FUNCIONES COREOGRÁFICAS
Nadya Muzica, Isabella Boylston, Maximiliano Iglesias y Federico Fernández alternan en los protagónicos de uno de los títulos clásicos de Léo Delibes.

Anoche tuvo su debut la nueva etapa en la historia del Ballet Estable del Teatro Colón. La compañía presentó su primer espectáculo desde que Paloma Herrera reemplazó a Maximiliano Guerra en la dirección: el ballet "Sylvia" de Frederick Ashton con música de Léo Delibes. El ballet cuenta con reposición coreográfica de Susan Jones y dirección musical de Emmanuel Siffert al frente de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Los protagónicos son asumidos por Nadia Muzyca y Maximiliano Iglesias en las funciones de ayer y 8 de abril, Muzyca y Federico Fernández el 11, Fernández e Isabella Boylston (del American Ballet Theatre) mañana y el 9 y Nahuel Prozzi y Karina Olmedo hoy y el 12. El papel de Orión es cubierto por Dalmiro Astesiano, Emanuel Abruzzo y Alejandro Parente. Dialogamos con Muzyca.

Periodista: ¿Cómo vive esta nueva etapa del Ballet?

Nadia Muzyca:
Estamos contentos. No estábamos bien, yo estaba muy incómoda con la otra dirección, considero que se estaba trabajando cada vez peor y perdíamos cada vez más cosas; siento que no cuidaban a los bailarines de la casa: de cinco funciones podía haber tres con invitados, no importaba bailar dentro o fuera del Colón. Cada vez estábamos más desgastados. Afortunadamente Paloma Herrera y María Victoria Alcaraz están dando un volantazo, por lo que se está viendo: hay más funciones, estrena la gente de la casa. Sentimos que se está cuidando nuestro trabajo, y eso es fundamental. Se nota en la manera de ensayar y en el respeto. Hay cosas que no se cambian de un día para el otro, pero ya hubo cambios muy favorables. Hay cambios en los títulos del año, y la prioridad va a ser el Colón. Es bueno salir de gira, pero nuestra temporada acá tiene que estar, no podemos perder nuestro espacio, que es lo que yo sentía que sucedía antes, y no importaba.

P.: ¿Qué impronta busca darle Herrera a la compañía?

N. M.:
Su carrera es intachable, pero además ella es organizada y disciplinada desde chica. Para ser una gran figura es fundamental. Sin disciplina no se puede hacer nada. Todos los que estamos acá queremos trabajar bien.El público está ávido de ballet, y atento a lo que sucede.

P.: ¿Qué experiencia le dejó el haber asumido el protagónico en 2015?

N. M.:
Para la mujer es difícil y cansador, pero también interesante. El primer acto es terrible, especialmente la entrada, es muy aeróbico y fuerte. El segundo es otro estilo, ella está coqueteando y quiere escaparse, y el tercero es más de amor pero también muy técnico. Técnicamente es difícil, e interpretativamente hay que poder llevar al público por donde uno quiere para contar la historia. Es un ballet distinto, con un estilo muy marcado. El equipo me ha dado todas las herramientas para salir a disfrutar y lucirme.

P.: Usted dirige un estudio de danzas. ¿Qué le aporta como bailarina esta nueva función?

N. M.:
Ser docente me enseñó a bailar diferente. Enseñar y corregir a los demás me sirvió en mi experiencia como bailarina. La primera mitad del día soy bailarina, y la segunda paso para el otro lado. Busco transmitir la disciplina y todo lo que aprendí en el Colón.

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