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También Goodyear cesó sus operaciones en Venezuela

La severa crisis económica -hiperinflación y escasez de materias primas- sumó el cierre de otra multinacional. En agosto había tomado el mismo camino Pirelli. Además, en los últimos años Clorox y Kellogg's abandonaron sus plantas.

Caracas - El fabricante de neumáticos Goodyear anunció ayer el cese de sus operaciones en Venezuela, sumándose al cierre de otras multinacionales como consecuencia de una severa crisis reflejada en hiperinflación y escasez de materia prima. La empresa dijo que era “imposible” producir en las actuales condiciones económicas y bajo las sanciones impuestas por Estados Unidos.

“Goodyear de Venezuela ha sido forzada a cesar sus operaciones en su planta localizada en Valencia, estado Carabobo”, en el norte del país, señaló la compañía en un comunicado colgado en la entrada de la planta, sin ofrecer detalles sobre los motivos de la clausura.

Goodyear aseguró haber cumplido con el pago de salarios y prestaciones de sus empleados, además de disponer de un monto “adicional extraordinario” que será desembolsado en los próximos días y de “diez neumáticos para cada uno de los trabajadores”.

La decisión tomó por sorpresa a los obreros, dijo a reporteros el sindicalista Luis Lovera. “Un asesor externo de la empresa colocó un papel. Lo consideramos una sorpresa porque hasta el viernes la planta estaba trabajando en normalidad, en los niveles de producción que ya tenía cierto tiempo manejando”, sostuvo Lovera.

Con una capacidad instalada para producir 10.500 neumáticos diarios, la fábrica apenas llegaba a un 20%. “Se producían entre 1.500 a 1.900 unidades”, precisó el sindicalista, al negar que la empresa haya cancelado salarios a sus más de 1.000 trabajadores.

Una medida semejante tomó en agosto pasado el también fabricante de neumáticos Pirelli, que cerró su planta en el país caribeño por falta de materia prima tras 28 años de operaciones.

La compañía anunció en septiembre pasado la venta de la fábrica y todas sus actividades en Venezuela a una alianza de empresarios sudamericanos y la empresa Sommers International.

Antecedentes

La decisión de Pirelli se produjo una semana después de la puesta en marcha de un plan de medidas económicas por parte del gobierno de Nicolás Maduro, que elevó en 3.400% el salario mínimo y tres meses después decretó otro incremento de 150%.

Como parte de su programa, Maduro prohibió a las empresas subir los precios, desplegando fiscales en comercios y supermercados. Varios gerentes, empleados y propietarios de negocios han sido detenidos, acusados de especulación.

La escasez de repuestos y neumáticos, combinada con elevados precios, ha provocado que 90% de la flota de transporte público se encuentre varada ante la imposibilidad de sufragar los altos costos, según gremios a los que el gobierno acusa de “sabotaje”.

Otras compañías como Clorox y Kellogg’s también decidieron abandonar en los últimos años sus plantas en Venezuela sin aviso previo, acciones que el gobierno socialista tilda de ilegales y por las que procede a tomar las instalaciones para intentar retomar la producción con los trabajadores cesantes.

La carta a nombre de Goodyear de Venezuela que se distribuyó ayer advierte que a partir del cese de las actividades “nadie está autorizado a producir ninguna de las marcas” de sus neumáticos, que hasta el viernes fabricaban a un ritmo de 1.000 unidades diarias, una cifra infinitamente menor a su capacidad original de producción .

Agencias AFP y Reuters

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