Espectáculos

Tarantino divide aguas con su film

La película sobre el caso Sharon Tate, que en la Argentina se estrenará el jueves 22, fue recibida por muchos como una obra maestra, pero otros la acusaron de racista y manipuladora de la verdad histórica.

Roma - Dentro de la gira europea de presentación de “Érase una vez en Hollywood” (que en la Argentina se estrenará el próximo jueves 22), Quentin Tarantino habló en Roma -entre otros asuntos- de su pasión por el spaghetti western. “Un crítico inglés, Laurence Staig, hace años escribió el libro ‘Italian Western. La ópera de violencia’ y eso es, básicamente, al menos con respecto a la violencia, lo que estoy haciendo con todo mi trabajo”, dijo el director. Junto con Tarantino, que lucía una emblemática camiseta negra con la leyenda “Brutalism”, estaban Leonardo DiCaprio y Margot Robbie, dos de los protagonistas de la película.

No se mencionaron las muchas controversias que acompañan a la película y que fueron aflorando desde su estreno en el Festival de Cannes, en mayo último. Una de ellas, la del tratamiento de un pitbull; las criticas ofuscadas de Sayuri, hija de Bruce Lee, y la reconstrucción del caso Sharon Tate sin consultar a Roman Polanski, porque además el libro lo reconstruye de manera libérrima. También se le cuestionó a Tarantino que el personaje de Tate, a cargo de Robbie, tuviera muy poco diálogo (en Cannes, cuando una periodista lo confrontó con ese tema, él reaccionó mal), y hay quienes inclusive han sostenido que la imagen de la comunidad mexicana en Los Ángeles es discriminatoria.

Los tres intérpretes principales de la película, que está ambientada en el Hollywood de finales de la década de 1960, son DiCaprio como Rick Dalton, actor de una serie de televisión lleno de fragilidad, y Brad Pitt (Cliff Booth), su amigo desde hace mucho tiempo. La película se centra en el panorama cambiante de Hollywood a finales de los 60, cuando la industria empezaba a olvidarse de los pilares clásicos y se tomaba más libertades, de acuerdo con el aire de la época. La estrella de un western televisivo, Rick Dalton (DiCaprio), intenta amoldarse a estos cambios al mismo tiempo que su doble (Pitt). Sin embargo, la vida de Dalton parece que está ligada a sus raíces de Hollywood, puesto que es vecino de la actriz y modelo Sharon Tate (Margot Robbie). Robbie, como la actriz asesinada en 1969 por la secta de Charles Manson, completa el elenco protagónico.

“Creo que hay un elemento de nostalgia en esta película”, admite Tarantino. “Hollywood era diferente entonces, el cine mismo era diferente. Lo primero que viene a la mente cuando me hacen esta pregunta son los maravillosos sets que estaban allí. Todo fue construido desde cero y se necesitaba mucho dinero”, amplió. Ahora ni siquiera las grandes producciones pueden permitírselo. Y todo esto en detrimento de la nave, los grandes estudios, que están desapareciendo”. Tarantino asumió que toda su obra “es violenta” y también se refirió a su pasión histórica por el cine italiano.

“Me encantan las películas de género, las llamadas películas B, y siempre amé a los westerns italianos o a la comedia sexy, la capucha y la espada, o las historias de detectives”, aseguró. “Los italianos vienen reinventado esos géneros, estoy hablando de directores como Sergio Leone, Sergio Corbucci, Sergio Solima y Duccio Tessari. También porque muchos de ellos habían comenzado como críticos o grandes aficionados al cine”. En “Érase una vez en Hollywood” hay otro intento de parte de Tarantino para cambiar la historia para algo mejor, tal como lo hizo en “Bastados sin gloria” o “Django desencadenado”. “Es cierto, con esta película cierro una trilogía. No puedo decir sin embargo, que el cine tiene el poder de cambiar la historia, pero por supuesto puede influir en ella”.

“No fue difícil interpretar un actor clase B en el ocaso como Rick Dalton”, dijo por su parte DiCaprio. “El guión lo define como un personaje bipolar, angustiado por el hecho de que el mundo siguiera adelante pese a su decadencia”. Añadió que Tarantino “me hizo conocer a Ralph Meeker, el actor que inspiró a mi personaje y por quien tiene un gran respeto, el mismo que tiene para todas las cosas que sabe del cine. Crecí viendo películas y nunca pensé que haría lo que hicieron algún día entonces mis héroes”, añadió.

Margot Robbie reconoció haber sentido una gran emoción por ponerse en la piel de Sharon Tate: “Desde la lectura del guión me sentí transportada a Hollywood en 1969, porque Tarantino en el set realmente reconstruye todo y no deja nada al azar. Pero me siento feliz de que me haya tocado esta época y no los sesenta, pese a su encanto. Hoy muchas cosas han cambiado para mejor para nosotras, las mujeres”, completó.

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