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Todo comenzó en 1956, para evitar un default argentino

La historia argentina con el Club de París comienza en 1956, desde el preciso momento de la creación de este foro que agrupa a países deudores y acreedores internacionales. En ese año, a 10 de la creación del FMI y del Banco Mundial en Bretton Woods, fue la primera reunión de este grupo. ¿El objetivo? Ayudar a la Argentina a renegociar su deuda para evitar que entrara en default.

En ese momento, se registraban vencimientos con Estados Unidos a lo que el presidente de la «Revolución Libertadora», Eugenio Aramburu, sumó nuevas obligaciones con la intención de restablecer el comercio, por u$s 700 millones, que no pudo pagar. Fue el ministro de Finanzas francés de ese año, quien invitó a 11 países acreedores de la Argentina a reunirse en París para analizar la refinanciación de la deuda externa, entre el 14 y el 16 de mayo de 1956.

Es difícil negar que la historia se repite. La deuda que la presidente Cristina de Kirchner anunció ayer que se comenzará a negociar con el Club de París fue contraída en 1983. En la página en internet de este grupo (que agrupa informalmente a 19 países acreedores) figuran dos líneas todavía activas con la Argentina: una por u$s 2.700 millones y otra por u$s 1.476 millones. Claro que es sin contabilizar los intereses. La deuda que la Argentina reconoce con este grupo es de u$s 6.750 millones, incluyendo los u$s 1.000 millones que José María Aznar prestó a Fernando de la Rúa en 2001.

En total, hubo ocho renegociaciones de distintas líneas de crédito entre el Club de París y la Argentina. La primera se selló en 1956 (año de la creación de este grupo); la segunda, en 1962; luego vinieron 1965, 1985, 1987 y 1989, que fueron canceladas. Además, hubo dos intentos de negociar la deuda contraída en 1983 (ahora en disputa), que fueron en 1991 y en julio de 1992. Casi una década después, el país declaró el default en 2002 y dejó de abonarla. En septiembre de 2008, Cristina de Kirchner anunció que se iban a cancelar los u$s 6.750 millones utilizando reservas internacionales de libre disponibilidad del Banco Central. Pero pocos días después, se profundizó la crisis internacional -cuando el banco Lehman Brothers quebró- e hizo que se postergara el pago, todavía inconcluso.

Los principales acreedores de la Argentina son Alemania, con un 30%, y Japón, con un 25%. El resto de la deuda se reparte entre España, Holanda, Italia y Estados Unidos. Pero el grupo está conformado, además, por Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Japón, Noruega, Rusia, Reino Unido, Suecia y Suiza.

Hasta 2009, se concretaron 408 acuerdos con 86 países deudores, entre los que se encuentran Brasil, Perú, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, Israel, Angola, Kuwait, Marruecos, México, Nueva Zelanda, Portugal, Trinidad y Tobago y Turquía.

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