Opiniones

Transformación digital de las pymes en Argentina

La compra de bienes y servicios en línea se ha convertido en una práctica común entre muchas personas en todo el mundo. Entre 2016 y 2018, los ingresos por ventas en línea aumentaron cerca de 55% (subieron en 2017 y 2018 cada año levemente por debajo del 25%) a nivel global. Según las proyecciones, hacia 2021, las ventas electrónicas superarían en 70% los valores registrados en 2018.

Argentina no es la excepción. Según datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), en tan sólo 4 años la facturación de ventas electrónicas se elevó 473%, desde 40.110 millones de pesos hasta 229.760 millones de pesos anuales, focalizada principalmente en las transacciones business-to-consumer (B2C).

Gráfico

¿Cuáles son las tendencias sobre la transformación digital de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMes) argentinas que el nuevo escenario les está proponiendo?

En la base a una encuesta efectuada en mayo pasado sobre 3.788 casos en todo el país 1 , se analizaron las características principales de los usuarios de Internet, paso clave para iniciar el proceso de innovación digital de cualquier empresa.

Los sitios web siguen siendo el principal medio para contactar a una empresa con el 45% de los encuestados eligiendo este canal. Facebook contabiliza el 23%, en tanto que, en ascenso, el 6% lo hace mediante Whatsapp. Al igual que a nivel global, las personas buscan y adquieren los bienes y servicios mayormente a través de plataformas integradoras (como MercadoLibre) y sólo una pequeña fracción lo hace directamente a través del sitio de Internet de la empresa.

Dentro de las tendencias de digitalización claves para 2019, el 39% de las personas considera a la telefonía inteligente como la principal. Si consideramos adicionalmente la optimización de su uso, ese porcentaje asciende a 57%. El otro factor clave tiene que ver con la experiencia del usuario y la participación del consumidor, que juntos fueron considerados como principios básicos por el 23% de las personas a la hora de definir la migración al mundo digital.

Gráfico

El 85% de los encuestados considera que en un futuro inmediato Internet de las cosas (posibilidad de administrar los artefactos del hogar mediante aplicaciones) llegará a la Argentina; casi 50% respondió que en el actual entorno inflacionario adquirió productos en cuponeras digitales en línea con promociones y descuentos y el 79% que habitualmente compara los precios de los productos en el local físico y online a la vez.

Dentro de las principales barreras para la transformación digital, los encuestados destacaron los costos (31%); la resistencia al cambio (19%); el riesgo de seguridad (14%); la falta de compromiso en la gestión y la ausencia de oferta adaptada al mercado (11%, en cada caso). Interesante es notar que el 7% de los encuestados considera que no existe ningún inconveniente.

La migración al mundo digital de los negocios requiere del desarrollo de medios de pago electrónicos. En este sentido, en los últimos años surgieron importantes innovaciones que no sólo facilitan las transacciones online, si no que suman competencia al sistema financiero tradicional, lo cual debería redundar en una baja en los costos de intermediación. No obstante, aún tenemos un largo camino por recorrer, ya que el 45% de las personas encuestados responde utilizar mayormente tarjetas de débito y crédito como medio de pago en sus compras en línea, seguido por un 39% que responde pagar habitualmente en efectivo.

Grafico

Las nuevas generaciones, el surgimiento de nuevos bienes y servicios, el cambio en las prioridades de consumo, donde cobran preponderancia las experiencias por sobre las cosas, la tecnología que democratiza la información y elimina las fronteras de los mercados, son todos cambios que están transformando radicalmente la forma de hacer negocios. Se requiere una oferta oportuna y direccionada a las necesidades de cada consumidor. El proceso es lento y requiere de grandes cambios y aprendizajes. Globalmente el e-commerce representa poco más del 10% del total de la facturación; en tanto en Argentina según estimaciones esa proporción no supera el 5%.

Así como las grandes marcas se desarrollan digitalmente y luego llevan su negocio al comercio físico. El comercio minorista físico irrumpe en el juego de las redes sociales logrando resultados de repercusión inesperado para su escasez de recurso presupuestario a nivel económico, pero con abundancia creativa. Ya no vale solo con levantar la persiana física sino ver como se combina con la online. Los nuevos hábitos sociales y culturales son claves para identificar las nuevas formas de vender. No solo no pueden ser omitidos, sino que son parte del nuevo lenguaje comercial necesario para adaptar la oferta comercial minorista a nuevas demandas.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario