Ambito BIZ

Transición difícil

Según el último informe de las escrituras dado a conocer en septiembre por el Colegio de Escribamos de la Ciudad de Buenos Aires, este es el peor año de la historia para el mercado inmobiliario.

En el mes de septiembre se hicieron 2500 escrituras. Son 2700 escribanos en la Ciudad y somos 750 corredores inmobiliarios matriculados. Eso pinta un claro panorama de cómo está la situación. Nunca en mi vida he tenido un año político electoral como este, con tanta incertidumbre.

Venimos en caída libre desde julio del año pasado. Estamos trabajando últimamente con las operaciones de registro civil. Le estamos vendiendo a aquellos que se están por casar y que tienen que comprar sí o sí; al que se separó; al grupo familiar que se amplía y necesita un cuarto más.

Respecto a los inversores, el que está en pesos está sentado arriba de las tasas infernales que están ofreciendo en el circuito financiero. El que tiene dólares está sentado arriba de los dólares esperando a ver que pasa en términos políticos. Mientras tanto el sector inmobiliario está muy complicado. No sabemos cuál es el futuro. Estamos adentro de un tren fantasma. En cada curva tenemos una sorpresa nueva.

Como buen vendedor que soy, siempre veo una luz en el horizonte. Yo creo que la transición va a ser difícil. En cualquier lugar del mundo 60 días son 60 días, acá son 60 meses.

En la Ciudad de Buenos Aires, en 2017, fue sancionada la Ley Larreta, por la cual no le podemos cobrar nuestros honorarios a los inquilinos de vivienda. O sea cercenaron nuestros derechos en un 50%. El 92% de las inmobiliarias de la Ciudad son unipersonales, pequeñas inmobiliarias de matriculados que operan con algún familiar que lo ayuda. Esto no fue en beneficio de los inquilinos, como mal entendieron los gobernantes. Perjudicaron a los inquilinos. Los valores de los alquileres en los últimos meses subieron un 38% cuando en la provincia subieron un 28%, producto del avasallamiento del poder político de la Ciudad. Hoy estamos en instancias del Tribunal Superior de la Ciudad, esperando que se haga justicia, que nos devuelvan nuestros honorarios para poder trabajar en libertad.

Desde mayo de 2016 que se lanzaron los créditos UVA, tuvimos que hacer docencia para explicarle a la gente cómo funcionaban. El año 2017 fue muy importante en materia de créditos, hasta junio de 2018. Los créditos UVA deberían ajustarse por sueldos, que sería la forma más previsible para el tomador del crédito. Esa sería una gran medida para dar tranquilidad a la gente. Hay miles de recursos de amparo ante la Justicia, de gente que se quedó sin trabajo y no puede pagar la cuota.

Hay que ser optimistas. El país va a salir adelante de la mano de la actividad privada. Le pido al Estado Nacional, que no intervenga a favor, pero que deje de intervenir en contra de la actividad o privada y de las profesiones liberales.

Presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires

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