Opiniones

Tres Argentinas distintas en tres semanas sin respiro financiero

Desde el 9 de agosto (pre PASO) hasta el 31 de agosto, se vivieron tres Argentinas de características distintas. La primera fue la "Argentina pre PASO", luego una "Argentina post PASO" y finalmente una "Argentina con diálogo destructivo".

Argentina vive un nivel de adrenalina que no da respiro. Desde el 9 de agosto (pre PASO) hasta el 31 de agosto, se vivieron tres Argentinas de características distintas. La primera fue la “Argentina pre PASO”, luego una “Argentina post PASO” y finalmente una “Argentina con diálogo destructivo”.

Argentina pre PASO

En esta Argentina, el riesgo país se ubicaba por debajo de los 900pb, el tipo de cambio en torno a $45. En esta Argentina, el BCRA tenía una sola preocupación en la utilización de sus Reservas Internacionales Netas (RIN): el mercado cambiario. La apuesta era que un dólar con baja volatilidad jugaría a favor en las elecciones y que, en caso de ser reelecto, el riesgo país iría cediendo en el 2020 hasta alcanzar los 500pb y así poder financiarse en los mercados internacionales y no depender del FMI.

Sin embargo, la realidad fue muy distinta. Mientras las expectativas para las PASO, según las encuestas, era que la oposición ganaría por 4 o 5 puntos de diferencia, los resultados oficiales arrojaron una diferencia mayor a los 15 puntos y la Argentina pre PASO dejó de existir dando lugar a la Argentina post PASO. En esta nueva Argentina, el riesgo país se disparó inmediatamente a los 1500pb para continuar su trayectoria ascendente (hoy en torno a los 2500pb), el tipo de cambio se devaluó y saltó a $60 por dólar, con picos más altos por momentos.

Pero lo peor de todo, es que comenzó el drenaje de reservas. Es que mientras en la Argentina pre PASO había una herramienta (RIN) para un problema (mercado cambiario), en la Argentina post PASO continúa la misma herramienta (RIN) pero para tres problemas: 1) El mercado cambiario, 2) la no renovación de Letes y 3) los depósitos (en dólares y pesos). La realidad es que las reservas servían para afrontar uno de los tres problemas, pero no los tres a la vez.

Un primer golpe se observó en la no renovación de Letes en dólares. Argentina era sustentable si lograba renovar aproximadamente el 55% de los vencimientos de Letes. Esta meta se venía sobre cumpliendo en la Argentina pre PASO con una renovación promedio del 88% de las Letes en dólares y por eso no eran un problema.

Argentina post PASO

La Argentina cambió y la renovación de Letes cobró protagonismo. Esto impulsó al gobierno a emitir un DNU para “reperfilar” los vencimientos de deuda de personas jurídicas. Por otro lado, los depósitos también comenzaron a generar problemas.

Tanto los depósitos en pesos a plazo fijo cayeron como así también los depósitos en dólares del sector privado. De esta manera, la presión sobre las reservas fue fuerte en los últimos días. Desde las PASO, las reservas internacionales cayeron u$s12.211 millones hasta finales de mes, explicada principalmente por operaciones del Sector Público (u$s5.200 M.) y por salida de capitales privados; es decir, retiro de depósitos en dólares (u$s 4.300 M. aproximadamente). También, se observó ventas de dólares en el mercado cambiario por u$s2.038 M.

Argentina con diálogo destructivo

Finalmente, luego de la Argentina post PASO, llegó la Argentina donde el diálogo entre oficialismo y oposición pasó de constructivo a destructivo agravando aún más la situación del mercado cambiario y con un riesgo país y un dólar que continuaron al alza.

Lo cierto es que, los mercados le prestan más atención a las declaraciones de Alberto Fernández que a las de Mauricio Macri. Esto ocurre porque los mercados miran hacia el futuro, y en el futuro, las probabilidades de que Fernández sea el próximo presidente son altas. Por esta razón, es importante que las declaraciones del candidato sean de extrema prudencia, como supieron serlo a los pocos días de las PASO. Lamentablemente, la tregua duró poco. Ahora, con el candidato opositor de viaje, algo de calma volvió.

Con las medidas tomadas, el Gobierno con el control de cambios limitó la demanda del mercado cambiario y busca incentivar algo la oferta con liquidaciones del sector agrícola. Por otro lado, la decisión de “reperfilar” las Letes quita otro de los problemas que afronta el BCRA en el corto plazo, pero con un costo institucional alto. Por lo que, ahora las reservas tienen como objetivo garantizar una respuesta a quienes optan por retirar sus dólares depositados. La apuesta es, que los depositantes al ver que se les entrega sus dólares vuelvan a recuperar la confianza. Sin embargo, recuperar la confianza implica otras cuestiones adicionales.

El principal problema de por qué no hay confianza es que no existe programa económico, ni del oficialismo ni de la oposición. Argentina posee problemas económicos graves, y en octubre la población tendrá que elegir quién va a lidiar con esos problemas. Sería bueno que tanto oficialismo como oposición presentarán cada uno su plan económico para que los argentinos puedan votar en base a propuestas y no en base a “instintos”.

Como no hay programa económico, Argentina queda presa de las expectativas y en estos momentos, las expectativas no son buenas. Esto ocurre porque el mercado da por ganador a la fórmula FF y trae recuerdos que generan desconfianza y no seguridad en los mercados. Es que el miedo de que de se vuelva a vulnerar la propiedad privada y el cumplimiento de los contratos es muy grande y eso es lo que se ve reflejado en los mercados. El desafío de Argentina de recuperar la confianza es inmenso y por esta razón, sería de gran ayuda que tanto oficialismo como oposición presentaran su plan económico.

* Economista jefe de la Fundación “Libertad y Progreso”

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