Espectáculos

Tribulaciones de un rabino en Taiwán

“¿Quién diría que un financista no es la persona confiable que uno piensa?”, se asombra el ayudante medio zonzo de un joven rabino, apesadumbrado por el embargo que se le viene encima. Queriendo estar a la altura del rabino anterior y acaso superarlo, el muchacho se metió en gastos quizás innecesarios. Ahora su moderna sinagoga luce muy bien, pero el prestamista, el oficial de justicia y los peones de mudanza no saben apreciarla. Quizá tampoco la aprecien demasiado los propios fieles. Ni la esposa, que le reclama un poco más de tiempo en el hogar.

Al pobre guía espiritual le sobran pretensiones y le falta calle. En cambio, junta millas que da gusto buscando donaciones en Nueva York y hasta en Taiwán. Hay judíos ricos en ambos lados. Como uno que levanta la vista extrañado cuando le cuentan de los comedores gratuitos para judíos pobres. O la millonaria que ofrece todo lo necesario con una condición que afecta los sentimientos del rabino. Algún efectivo conseguirá, después de todo. Pero más aún conseguirá valorar la armonía familiar en la sencilla casa de un empleado de hotel, y otras cositas, que obran de moraleja sin dar sentencia.

Buena historia, simpática, bien hecha, su autor es Walter Tejblum, productor de “Otro entre otros”, sobre los homosexuales dentro de la comunidad judía, y autor de “Malka, una chica de la Zwi Migdal”, historia de alguien que logró establecerse por su cuenta y rehacer su vida. En el elenco, Fabián Rosenthal, eficaz debutante, Mercedes Funes, Santiago Korovsky, también coguionista, Sebastián Hsu, Carlos Portaluppi, Alan Sabbagh, y Bettiana Blum en breve aparición como típica madre cargosa.

“Shalom Taiwán” (Argentina, 2019). Dir.: W. Tejblum. Int.: F. Rosenthal, M. Funes, C. Portaluppi.

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