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Trump amenazó con redadas y deportaciones masivas de inmigrantes desde el 4 de julio

El presidente republicano anunció una ofensiva para después del día de la independencia de los Estados Unidos. "Mucha gente va a ser devuelta a sus países de origen", advirtió.

Washington- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que las autoridades redoblarán sus redadas masivas contra inmigrantes ilegales después de que el país conmemore su independencia esta semana, y machacó así con uno de los temas que más apasiona a su base de votantes en plena campaña por su reelección el año próximo.

“Después del 4 de julio, mucha gente va a ser devuelta a sus países de origen”, dijo Trump a periodistas en el Despacho Oval al promulgar anoche una ley que destina 4.600 millones de dólares para lidiar con el drástico incremento de familias y niños inmigrantes que llegan a diario a la frontera sur del país, al límite con México.

El presidente afirmó que los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) “van a detener y llevar de vuelta” a los indocumentados a sus países. “Entonces, la gente que viene puede que esté aquí por un tiempo corto, pero van a irse, van a regresar a sus países. Se van a casa”, agregó.

A mediados de junio, Trump dijo por Twitter que el ICE iniciaría un proceso para deportar a “millones” de indocumentados, lo que desató una catarata de críticas de organizaciones de defensa de los inmigrantes y de los líderes de la oposición demócrata en el Congreso.

Días después suspendió las redadas, con el argumento de que quería dar dos semanas a los demócratas, que controlan la Cámara de Representantes, para pactar con los republicanos cambios en la política de asilo y en las leyes inmigratorias.

La frontera sur de Estados Unidos vive desde hace meses una oleada de migrantes sin precedente en la última década, en su mayoría familias centroamericanas solicitantes de asilo. Solo en mayo, Estados Unidos detuvo en su frontera sur a más de 132.000 inmigrantes, un 30 % más que en abril y la mayor cifra registrada en un solo mes desde 2006.

La crisis fronteriza volvió a conmocionar al mundo la semana pasada al difundirse la foto de un padre migrante salvadoreño y su hija de dos años muertos ahogados a orillas del río Grande en Texas, al intentar cruzar de México a Estados Unidos.

El Gobierno de Trump enfrenta crecientes críticas por su manejo de la problemática, sobre todo por la detención de niños y mujeres indocumentados en pésimas condiciones. Cinco chicos han muerto desde el año pasado luego de haber sido detenidos por el gobierno en instalaciones de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

La semana pasada, defensores de los derechos de los inmigrantes solicitaron a un juez federal que permita de inmediato inspecciones y visitas médicas a centros de detención cercanos a la frontera con México.

Médicos y abogados que visitaron esas instalaciones en semanas recientes relataron varios casos dramáticos en su presentación judicial en Texas, que elevó la presión sobre el gobierno para mejorar las condiciones de los niños migrantes (ver aparte).

Los abogados también solicitaron al juez que los niños sean reunidos con sus padres o parientes cercanos y que el gobierno sea declarado en desacato del tribunal.

Agencias Télam y ANSA

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