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Trump denunció que China movió tropas a la frontera con Hong Kong

Información de inteligencia estadounidense confirmó, según el presidente, los rumores de la prensa del régimen sobre una posible intervención militar. La policía reprimió la protesta en el aeropuerto.

Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ayer que Pekín “está moviendo tropas a la frontera con Hong Kong”, en medio de intensas protestas antigubernamentales en esa región semiautónoma del sur de China.

Trump hizo estas afirmaciones en un mensaje en su cuenta de Twitter en el que citó un informe de la inteligencia estadounidense.

“Nuestra inteligencia nos informó que el Gobierno chino está moviendo tropas a la frontera con Hong Kong. ¡Todos deben estar en calma y seguros!”, escribió.

Luego en declaraciones a periodistas en Morristown, Nueva Jersey, Trump calificó la situación en la excolonia británica como “muy difícil”, “complicada”.

“Espero que se resuelva pacíficamente. Espero que nadie salga lastimado. Espero que nadie sea asesinado”, afirmó.

Washington ya instó el lunes a “todas las partes” a evitar la violencia.

En China, el gobierno y medios en redes sociales habían trasmitido antes un video de las fuerzas de seguridad reunidas al otro lado de la frontera con Hong Kong, sacudida por disturbios en las últimas diez semanas.

El Global Times y el People’s Daily publicaron un video de un minuto de duración que compila clips de vehículos blindados de transporte de personal y de tropas que supuestamente conducían a Shenzhen, la ciudad que conecta a Hong Kong con el territorio continental chino.

Hu Xijin, editor en jefe del Global Times, dijo en las redes sociales que la presencia militar es una señal de que si la situación en Hong Kong no mejora, China intervendrá.

La excolonia británica atraviesa su crisis política más grave desde que pasó a control de China en 1997.

Millones de personas salieron a las calles a principios de junio en rechazo a un proyecto de ley que autorizaba las extradiciones a China, en manifestaciones que derivaron luego en reivindicaciones por el retroceso de las libertades y la injerencia de Pekín.

Ayer el aeropuerto de Hong Kong vivió una segunda jornada de caos con la suspensión o anulación de cientos de vuelos debido a las protestas.

Por la noche, la policía empleó gas pimienta contra manifestantes mientras escoltaba desde el aeropuerto a un hombre que fue evacuado en ambulancia, y que según los activistas era un uniformado infiltrado. El furgón de los agentes se vio bloqueado por cientos de manifestantes radicales, lo que llevó a la policía a despejar la calle usando gas pimienta y deteniendo a al menos dos personas.

Poco después, otro hombre fue evacuado en ambulancia, después de que un pequeño grupo le propinara una paliza y lo acusara de ser un espía. El Global Times, un diario oficial chino, indicó que se trataba de uno de sus periodistas.

En tanto, la misión diplomática de China denunció ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Ginebra que el pedido de investigar el accionar policial en Hong Kong es una “declaración injustificada”. La solicitud había partido del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, ante la denuncia de excesos en las represiones.

“Esta declaración, contradice los hechos, interfiere con lo que sucede en Hong Kong, que son los asuntos internos de China, y envía una señal equivocada a los delincuentes violentos”, afirmó el texto del comunicado de Pekín.

“Las manifestaciones tomaron un giro violento recientemente con comportamientos que no tienen nada que ver con lo que debe ser una manifestación pacífica”, agregó.

“Por lo tanto, Pekín insta a la Oficina de Derechos Humanos de la ONU a que deje de interferir en los asuntos de Hong Kong y deje de hacer comentarios irresponsables”, concluyó la declaración.

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