Mundo

Trump posterga nuevos aranceles contra China y alienta la idea de tregua

La noticia se sumó al restablecimiento de los contactos telefónicos entre funcionarios de ambos países. Los mercados de acciones respondieron con fuertes subas.

Washington - Los mercados financieros globales recibieron ayer con alivio la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de postergar la aplicación de los nuevos aranceles punitivos previstos para el 1 de septiembre a productos electrónicos y otros bienes de consumo importados de China.

Eso se sumó al hecho de que los principales responsables comerciales de ambos países hablaron por teléfono. El conjunto de noticias alentó la expectativa de una posible tregua en la guerra comercial entre ambas potencias, intensificada en las últimas semanas.

Así, la Bolsa de Nueva York cerró con una fuerte suba del 1,44% del índice industrial Dow Jones, una del 1,48% del ampliado S&P 500 y del 1,95% del tecnológico Nasdaq.

En tanto, la Bolsa de Londres finalizó 0,33% arriba, la de París 0,6% y la de Fráncfort 1%.

Trump dijo que la conversación fue “muy productiva” y que aceptó retrasar la imposición de aranceles a algunos productos para proteger a los consumidores antes de la temporada navideña, de modo de evitar un impacto en el bolsillo de los estadounidenses.

La última ronda de aranceles a 300.000 millones de dólares de productos chinos, que entrará en vigencia el 1 de septiembre, supone que todas las importaciones chinas a Estados Unidos estarán sujetas a aranceles adicionales.

Cuando Trump anunció esta decisión el 1 de agosto, los minoristas estadounidenses pusieron el grito en el cielo. Así, la oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos (USTR) dijo ayer que retrasará hasta el 15 de diciembre la imposición de nuevos aranceles del 10% a los teléfonos celulares, computadoras portátiles, monitores de computadora, consolas de videojuegos y algunos juguetes, calzado y ropa fabricados en China.

“Estamos haciendo esto para la temporada navideña en caso de que algunos de los aranceles tengan un impacto en los consumidores estadounidenses, pero hasta ahora realmente no han tenido ninguno”, dijo Trump a periodistas en Nueva Jersey.

Una rara variedad de productos se beneficiará del aplazamiento, incluidos muebles para bebés, pañales y trajes de hombre, así como pescado congelado, portacigarros, remolachas, pesticidas, ropa de cama y útiles escolares.

También se cuentan los asientos para automóviles, contenedores y grúas para puertos, así como Biblias y otra literatura religiosa.

El USTR explicó que decidió eliminar “en función de la salud, la seguridad, la seguridad nacional y otros factores” ciertos productos incluidos en el listado inicial de bienes que podrían estar sujetos a la tarifa suplementaria del 10%.

“Ciertamente estamos aliviados de que muchos de los artículos no se vean impactados en esta fiestas”, dijo Rebecca Mond, de The Toy Association.

“Nos gustaría ver la amenaza de los aranceles eliminados por completo de nuestras cabezas”, pero la industria del juguete se “salvó en gran medida”, dijo.

En el marco de contactos entre Washington y Pekín, el representante comercial estadounidense (USTR), Robert Lighthizer, habló con el viceprimer ministro chino, Liu He, ayer temprano y tiene prevista otra llamada en dos semanas, dijo un funcionario del USTR. El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, también participó.

Los negociadores estadounidenses y chinos se reunieron en Shangái a fines de julio por primera vez desde que las conversaciones colapsaron en mayo y las partes debían celebrar otra ronda de reuniones en Washington en septiembre. Sin embargo, el deterioro de las relaciones en las últimas dos semanas arrojó dudas sobre si las negociaciones se llevarían a cabo, y el viernes Trump indicó que la próxima reunión podría no ocurrir, diciendo que Washington “no estaba listo para llegar a un acuerdo”.

Trump acusó a Pekín de seguir incumpliendo su compromiso de comprar productos agrícolas estadounidenses.

“Como siempre, China dijo que iban a comprar ‘en grande’ productos de nuestros agricultores estadounidenses. Por ahora no han hecho lo que dijeron que iban a hacer. ¡Quizás esto será diferente!”, tuiteó.

“Hasta ahora me han decepcionado”, dijo luego a periodistas. “No han sido sinceros o digamos que ciertamente retrasaron la decisión”, añadió, admitiendo que Pekín podría estar buscando esperar hasta después de que él dejara el cargo para llegar a un acuerdo.

Trump ha seguido lanzado duras críticas a China, acusando a Pekín de incumplir las condiciones que, según dice, se acordaron, y de manipular su moneda para obtener una ventaja comercial sobre las empresas estadounidenses.

El mandatario justificó los gravámenes, diciendo que los consumidores estadounidenses no están siendo afectados, a pesar de las quejas de la industria y de los minoristas sobre el aumento de los costos.

Pero los economistas dicen que el impacto se está viendo en los datos, incluido el último informe de inflación.

Trump exige que China haga cambios para reducir el déficit comercial de Estados Unidos. Quiere que Pekín abra su economía a más productos y compañías extranjeras, reduzca los subsidios y detenga el robo de tecnología estadounidense.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario