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Trusts y fideicomisos del exterior: ¿cuándo deben pagar los impuestos?

Atento la puesta a disposición del proyecto de reglamento del Impuesto a las Ganancias, vale analizar lo reglado en torno al tratamiento de sociedades y de los entes mencionados.

Uno de los grandes cambios fiscales de la Reforma Tributaria refiere al tratamiento que se le debe dar a las Sociedades, Fideicomisos, Trusts, Fundaciones, etc. radicados en el exterior.

El jueves pasado, la Secretaría de Ingresos Públicos, dirigida por Andrés Edelstein, publicó en su página web el borrador de la reglamentación, para que podamos analizarla y emitir nuestros comentarios, por si acaso existe alguna controversia y/o error que pueda ser subsanado, previo a la publicación del Decreto definitivo.

A continuación, hacemos un repaso del tema, incluyendo los últimos detalles definidos por esta inminente reglamentación.

Por empezar, debemos mencionar que los Trusts no se encontraban expresamente regulados en la legislación fiscal argentina antes de la Reforma Tributaria.

El artículo 140, inciso b), de la ley del impuesto a las ganancias se aplicaba sobre el caso de los “fideicomisos o figuras equivalentes” del exterior y, por consiguiente, muchos entendían que debía asimilarse a los Trusts, atento a que era lo más cercano que podíamos encontrar en la norma para entender sobre su tratamiento.

La Reforma Tributaria introdujo grandes cambios al respecto, a raíz de la nueva redacción del artículo 133 de la ley, regulando expresa y detalladamente este tipo de estructuras a los fines tributarios.

De la interpretación que hacemos, podríamos separar en tres grupos a este tipo de entes:

  • a) Controlados o Transparentes: A este primer grupo, aplica el inciso d) del artículo 133 de la ley.

El mismo establece que, cuando estemos frente a un Trust, Fideicomiso, Fundación de Interés Privado u otra estructura similar (cuyo objetivo sea administrar activos de un sujeto determinado) radicada en el exterior, el resultado impositivo se imputará al ejercicio o año en que cierre ejercicio el Trust, Fideicomiso, etc.

Esto aplicará siempre y cuando exista una persona o sociedad local (residente) que ejerza control sobre dicho Trust, Fideicomiso o FIP. Y, para determinar si hay control (o no) se deberán observar las siguientes particularidades. Es decir, “habrá control cuando”:

(i) se trate de trusts, fideicomisos o fundaciones de tipo “revocables”;

(ii) cuando el sujeto que constituyó la estructura del exterior es beneficiario (total o parcialmente); y/o

(iii) cuando el sujeto constituyente tiene poder de decisión (en forma directa o indirecta).

Cuando se verifique cualquiera de los 3 casos, el resultado impositivo del Trust, Fideicomiso o FIP se imputará al ejercicio (cuando se trate de una Sociedad controlante) o año (cuando se trate de una persona humana), sin importar cuándo se distribuyan los beneficios respectivos.

En definitiva, vemos cómo la nueva redacción de la ley del impuesto a las ganancias, trae aparejada una regla de transparencia cuando exista control por parte de un residente argentino.

Dos puntos muy importantes que debemos remarcar son los siguientes:

(i) En primer término, la reglamentación aclara que, a los efectos de imputar y determinar el resultado, el tratamiento impositivo (alícuotas, crédito por impuesto análogo, etc.), se hará de cuenta como que el sujeto residente del país hubiera obtenido tales resultados en forma directa. Es decir, como si no existiera el Trust, Fideicomiso o FIP a los efectos del impuesto a las ganancias de argentina.

Esto es sumamente importante porque, supongamos una persona humana que constituyó un Trust en el exterior y, dentro de dicha estructura, tiene bonos o títulos públicos del país. El rendimiento (intereses) quedarán gravados a las tasas del 5% o 15%, dependiendo si son en pesos o en dólares, respectivamente. Y no irán por la escala progresiva del artículo 90 (con un máximo del 35%).

(ii) El segundo refiere al novedoso artículo 172 de la ley, que permite computar el impuesto análogo abonado en el exterior (ya sea que se pague a nombre del Trust o de sus titulares), con el objetivo de no incurrir en una “doble tributación internacional”.

  • b) No Controlados o No Transparentes, con rentas pasivas o “sin sustancia”:

Llamativamente, la reglamentación define que, cuando no aplique el inciso d) del artículo 133 (es decir, cuando no haya “control” por parte de un residente del país), aplicará el inciso f) del mismo artículo.

Decimos que es llamativo, por cuanto el artículo 140, inciso b) de la ley (comentado al principio) no se modificó en absoluto y, por lo tanto, previo a la reglamentación, entendíamos que ese sería el tratamiento para aquellos que no estuvieran “controlados” por residentes del país.

Sin embargo, el decreto modifica esta idea y pasa a aplicar la definición para el caso de Sociedades del Exterior con más del 50% de rentas pasivas o que no dispongan de “sustancia”.

En dichos casos, y bajo una serie de requisitos, las rentas pasivas serán imputadas al ejercicio en que se devenguen, sin importar cuándo se distribuyen los beneficios.

  • c) No Controlados o No Transparentes, sin rentas pasivas y con sustancia:

Por último, recién en el caso de aquellos entes que no encuadren dentro de ninguno de los otros dos grupos, aplicará el inciso b), del artículo 140, que dispone que recién se gravarán los resultados al momento en que se distribuyan los beneficios del ente para el sujeto residente.

(*) Director de Impuestos de SCI Group

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