Espectáculos

Un asombroso viaje al Hollywood de los 60

A medias entre la realidad y la ficción, el director de "Pulp Fiction" relata el caso de los crímenes del clan Mason y el entorno de famosos que lo rodeó.

Crease o no, la película de Quentin Tarantino sobre los crímenes del clan Manson es el trabajo más luminoso en toda su carrera. Tal vez porque, más allá de que Charles Manson y sus hippies asesinos sean una parte importante del film, “Érase una vez en Hollywood” es una formidable comedia de cine dentro del cine diseñado para transportar al espectador a un mundo perdido: Los Angeles alrededor de 1969.

La película tiene como protagonistas a un astro de series de TV en decadencia (Leonardo DiCaprio) y su doble de riesgo, mezcla de amigo y asistente (Brad Pitt) que viven junto a la mansión que acaba de alquilar Roman Polanski con su joven esposa Sharon Tate. La trama es divertida y tiene la lógica –o mejor dicho, la falta de lógica- de una comedia típica de los años 60, donde puede pasar cualquier cosa. El argumento es caprichoso para introducir tantas referencias cinéfilas como nunca antes hizo Tarantino en sus películas, logrando que los guiños reales a Steve McQueen o Bruce Lee (que aparece en una escena antológica que bastaría por si sola para justificar la visión del film), junto a detalles ficticios relacionados con la carrera de DiCaprio, asesorado por un agente especial interpretado por Al Pacino, para que el cowboy de TV pruebe suerte en un spaghetti a rodarse en Italia por Sergio Corbucci.

En un momento el disparate se pone más oscuro, especialmente a partir de la asombrosa secuencia en la que Brad Pitt termina visitando el rancho del clan Manson.

A partir de allí los chistes de humor negro –algunos de una profunda incorrección política- van preparando al espectador para el desenlace ultraviolento que, de todos modos, tomará desprevenido a todo el mundo. Tarantino se apropia de los hechos reales del Hollywood de 1969 y les da el mismo tratamiento que le dio a la Segunda Guerra Mundial en “Los gloriosos bastardos”, sólo que esta vez las cosas son más divertidas y menos dialogadas. También esta vez hay más alegría y emoción, como en la escena en la que Sharon Tate (una excelente Margot Robbie) entra a un cine a ver cómo reacciona el publico a un film en el que ella actúa junto con Dean Martin. Los pequeños papeles de grandes como Kurt Russell y Bruce Dern condimentan bien este film de Tarantino, quien entre otras cosas logra convertir a Brad Pitt en una mezcla de Lee Marvin, James Coburn y Joe Don Baker.

“Había una vez en Hollywood” (”Once Upon a Time in …Hollywood”, EE.UU.-G.B., 2019). Dir.: Q. Tarantino. Int.: B. Pitt, L. DiCaprio, M. Robbie.

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