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Un cine con criaturas capaces de lo que sea con tal de no vivir en soledad

El film con Esther Goris, Alberto Ajaka y Arturo Bonín, entre otros, está dirigido por Victoria Chaya Miranda. Viajará a festivales.

“La película habla de muchos miedos que tengo, como autora los expuse exacerbados en el guión, las peores pesadillas que rondan mi cabeza, todas juntas”, dice a este diario Carla Scatarelli, guionista de “A oscuras”, thriller psicológico coral dirigido por Victoria Chaya Miranda que se estrena el jueves.

Protagonizada por Esther Goris como una mujer que intenta no dejar caer su talento amenazada por el paso de los años; Guadalupe Docampo, en la piel de una mujer cuyo novio (Alberto Ajaka) la empuja a la prostitución de lujo y Francisco Bass como un joven adicto a la cocaína, Arturo Bonín es el taxista que une todas las historias. Conversamos con Scatarelli sobre los avatares de hacer cine en la Argentina.

Periodista: ¿Cuál es el o los temas de la película?

Carla Scatarelli: La soledad, con tres personajes que viven atrapados en su propia oscuridad y eso los hace estar muy solos. Como transcurre en Buenos Aires y se filmó 90 por ciento en la ciudad, de noche, también prima la cuestión de la soledad en las grandes metrópolis, con gente que no conecta, cada uno haciendo lo que puede con su vida.

P.: ¿Cómo fue el proceso desde que la escribió hasta que logró filmarla?

S.: La escribí cuando terminé la carrera de guionista, Victoria supervisaba los guiones y cuatro años después de haber guardado el libreto en el cajón me la crucé filmando “Los pibes del puente” para Canal 7, yo actuando y ella dirigiendo. Me preguntó por mi guión y me insistió para hacerla. Gané el premio mecenazgo de Buenos Aires, por cuanto las empresas otorgan sus ingresos brutos, pero para eso hay que lograr que las empresas se interesen en la película. De ahí ganamos 3 millones de pesos y con el INCAA demoramos más, cambio de gobierno mediante. Salió un subsidio por 11 millones de pesos pero esperamos un año más entre el otorgamiento y la plata física. Es una película chica, hecha a pulmón, cuyo presupuesto se licuó con la inflación y la devaluación del dólar. Por suerte es una película de actores, sin altos costos, usamos Buenos Aires como set de filmación, acaso por eso nos dieron el mecenazgo.

P.: ¿Viajarán a festivales?

S.: Sí, a México, Perú, Huelva. Pero por las fechas no podemos aplicar a todos, por ejemplo Cannes. Y a un año de otorgado el subsidio hay que estrenar.

P.: Y dura en cartel lo que el público acompañe...

S.: Sí, según como le vaya la dejan una semana y después la levantan o más. Es muy difícil llevar la cantidad de gente que esperan los exhibidores para que quede varias semanas como si fuera un tanque. Son cuestiones que maneja el INCAA, lo mismo que la cuota de pantalla. Pero conocemos nuestro país, sabemos que el cine no es una industria, con que viaje por mundo y le vaya bien estamos contentos. Es una peli más de festivales, chica, es mi primer guión y la tercera película de Victoria, no pretendemos éxito de taquilla. Tiene una banda sonora original que es muy bella.

P.: La directora dijo que el film además plantea la cuestión de la violencia económica, la prostitución, el mandato de la belleza.

C.S.: Tiene múltiples lecturas, el mandato de la belleza está en el personaje de Esther Goris, una mujer entrada en años que fue una gran estrella y la vida la pasó por encima; Guada Docampo hace una joven que quiere llegar a algún lugar y termina siendo prostituida por su pareja. Son temas sociales que me preocupan, me angustian, esas historias me conmueven y están relacionadas con la pregunta de a dónde es capaz de llegar el ser humano con tal de no estar solo...

P.: ¿Siempre se llamó “A oscuras”?

C.S.: No, cuando la escribí se llamaba “Day tripper”, sobre gente que duerme de día y vive de noche. Además, se trata de personas sumergidas en sus adicciones que pierden la posiblidad de realizar sus sueños. Algunos salen a la luz y otros no. Están tan adentrados en su soledad que no pueden recibir ayuda.

P.: ¿Cómo le resultó la traspolación de su libreto a la pantalla?

C.S.: Tuvimos muchos años de desarrollo y la posibilidad de un diálogo muy intenso. Victoria profundizó en la humanidad de estos tres personajes, se metió a fondo con el drama existencial. La historia es densa, la gente se ríe por momentos pero era muy importante que no fuera filmada de manera liviana.

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