Un incendio arrasa con el mayor campo de refugiados de Grecia

Las autoridades denuncian que fue intencional. Organizaciones humanitarias habían advertido que el centro estaba colapsado.

Atenas - Miles de migrantes en la isla griega de Lesbos quedaron sin abrigo ayer después de que un enorme incendio destruyó Moria, el mayor y más sórdido campo de refugiados de Grecia, donde se hacinaban.

Según el ministro de Migraciones, Notis Mitarachi, los solicitantes de asilo que protestaban por la cuarentena impuesta en el campo tras la detección de casos de covid-19 son los responsables del incidente, que no causó víctimas.

El Servicio de Protección griego declaró el “estado de emergencia” en Lesbos, isla del mar Egeo, con una población de 85.000 habitantes y principal punto de entrada de migrantes en Grecia por su proximidad con Turquía.

“Hay al menos 3.500 migrantes de personas sin techo. Estamos tomando medidas urgentes para estas personas: los más vulnerables, unos mil, serán alojados en un ferry”, indicó Mitarachi.

Otros dos barcos de la marina griega arribarán hoy a Mitilene para alojar a migrantes y se instalarán tiendas.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, expresó su “profunda tristeza” y la “disposición de la Unión Europea a ayudar”. La Comisión Europea ya anunció que asumía el traslado inmediato a Grecia continental de 400 niños y adolescentes.

El ministro griego Mitarachi celebró “la intervención rápida de los bomberos y policías”, lo que evitó “heridos graves”. “Por ahora no hay ninguna víctima ni herido, y no se ha señalado ningún desaparecido”, precisó.

El primer caso de coronavirus fue detectado en Moria la semana pasada y el campo fue inmediatamente puesto en cuarentena durante quince días.

Según Mitarachi, solicitantes de asilo provocaron el incendio. “Se declararon numerosos focos de incendio en la noche del miércoles (por ayer). Los incidentes en Moria los empezaron solicitantes de asilo debido a la cuarentena impuesta”, subrayó.

Poco antes, el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, expresó “tristeza por los incidentes” y sugirió que el desastre pudo haberse debido a “reacciones violentas contra los controles sanitarios”.

Miles de hombres, mujeres y niños salieron de las tiendas de campaña y de los contenedores la noche del martes al miércoles, y algunos se refugiaron en los campos de olivos circundantes. La parte principal del centro de registro de identificación quedó completamente destruida, según Mitarachi.

La mayoría de los refugiados y migrantes estaban sentados ayer por la tarde junto a la ruta que une el campamento con el puerto de Mitilene, formando largas colas de tres kilómetros,

Más tarde, ayer por la noche, se declaró otro incendio en una parte del campo que no sufrió graves daños, provocando las mismas escenas: familias de migrantes huyendo despavoridas del fuego. “Moria terminó”, gritaban los migrantes.

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