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Un oasis sanjuanino que seduce a los amantes del vino

Con un clima semidesértico, el Valle de Zonda, en Rivadavia, alberga un emprendimiento mixto de vinos, preservación de fauna y arte que merece ser descubierto.

Como sucede con otros destinos en la Argentina, San Juan atrae, principalmente, por sus bellezas naturales. Además, en los últimos años ha sabido ganar un lugar de privilegio dentro de la industria vitivinícola.

Desértica antigua tierra de dinosaurios, la provincia tiene una larga tradición viñatera que debe a la llegada de inmigrantes españoles e italianos. La oferta enoturística es amplia y conocida. Tradicionales viñedos, antiguas y modernas bodegas invitan a degustar vinos y espumantes.

A sólo 16 kilómetros de la capital provincial, inmersos en un marco natural de inquietante belleza como el Valle de Zonda, en el departamento de Rivadavia, hay dos emprendimientos que vale la pena descubrir. Uno de ellos, el más conocido, está abandonado y es Cavas de Zonda, una de las tres champañeras que existen en el mudo enclavadas en el interior de la montaña, comunicada con el exterior mediante un túnel de 200 metros de largo. La construcción de las cavernas data de 1927. Fue en esa época cuando unos 2.500 obreros dinamitaron el cerro y cavaron gigantescos túneles en siete niveles. Sólo dos fueron ocupados para el turismo, la cava mayor, donde se ubicó la champañera y otro túnel donde hoy se encuentra el museo Albert Einstein, de Domingo Castro.

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Hoy las cavas están abandonadas, al igual que la hostería. Los últimos ocupantes no pagaron nunca el canon de alquiler a la municipalidad de Rivadavia y luego de una contienda con apelaciones de por medio en Tribunales, la Justicia determinó el desalojo. La intención del Gobierno es recuperarlas y convertir toda la zona en un polo de atracción turística.

Muy cerca de allí está Xumek, un proyecto innovador que combina vinos, preservación de fauna y arte. ¿De qué se trata?: dentro de las tres fincas hay 20.000 ha que se están transformando en una reserva privada, con cría de ñandúes y guanacos para reinserción en el medio natural. Por otra parte, la empresa está trabajando en un parque de esculturas de gran escala, de importantes artistas plásticos argentinos, que se llamará Arte Bestial Argentino.

“Empezamos a transitar este sueño hace 20 años, elegimos el Valle de Zonda después de haber recorrido durante un año distintos campos montañosos de San Juan. Llegamos a Zonda con el convencimiento de que era un lugar con condiciones únicas para la Vid. La amplitud térmica, viñedos a distintas alturas, cualidades que le permitirían al enólogo generar vinos muy interesantes, originales y con una personalidad y carácter que reflejen el terroir”, explica Ezequiel Eskenazi Storey, presidente de Bodega Xumek.

La primera cosecha fue en 2002, una tirada muy chica de un Malbec y un Syrah fruto de plantas traídas de Francia. En Zonda se encuentra la finca Santa Sylvia que cuenta con viñedos a 860 msnm sobre el valle, con suelos aluvionales, vides de más de 20 años. En la ladera de la sierra chica, a 950 msnm, se encuentra la Finca La Leona, sobre suelos muy compactos con abundante carga mineral, gran luminosidad y vientos permanentes que aseguran la sanidad de los frutos.

La finca La Ciénaga, a 1.430 msnm, es una reserva natural con suelos franco arenosos, gran cantidad de canto rodado y mineral. Agua de vertientes naturales a 1.500 m que riegan 60 hectáreas de producción por goteo. “Es sin dudas la zona vitivinícola con mayor proyección, por sus condiciones naturales y reconocimiento por los expertos en vino del mundo”, aclara Eskenazi Storey y continúa: “Estamos viviendo un momento donde hablar de vinos de Mendoza o de San Juan es algo del pasado. Hoy la mayoría de las bodegas invierten en conocer el terruño (terroir) y ya se habla de los vinos de Luján de Cuyo, Valle de Uco, Valle del Pedernal y ahora Valle de Zonda. Es un proceso que lleva tiempo, pero al entender qué tipo de suelos existen, combinados con la altura, régimen de aguas, etc., es posible sacar los mejores resultados de los viñedos y eso repercute en mejores vinos”.

CÓMO LLEGAR

 La RP 12 comienza en el Parque de Zonda, que se extiende varios kilómetros a lo largo de la quebrada. Donde termina la quebrada comienza el Valle de Zonda, cultivado desde tiempos precolombinos por los huarpes. La cabecera de este oasis es la Villa de Zonda o Basilio Nieva.

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