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Un remisero asustado y un gitano con prontuario tras denuncia de Michetti

LA VICEPRESIDENTA HABLÓ POR RADIO SOBRE UN SUPUESTO PLAN PARA SECUESTRAR A SU PADRE Y COMPLICÓ LA INVESTIGACIÓN - “Es todo muy raro”, dijo uno de los investigadores del episodio, que tiene ribetes propios de un sainete criollo. Intervienen la Justicia federal y la PFA.

La historia empezó a principios de febrero, cuando una sargento de la policía bonaerense informó a sus superiores que un remisero de la localidad de Laprida le había contado "muy asustado" que "cuando fue a lavar el auto a un lavadero", se había cruzado con un "reconocido agenciero" que le había consultado sobre una vivienda "para tener secuestrado por unas horas al viejo Michetti", circunstancia que llevaría a cabo "con unos rosarinos".

En Laprida, una ciudad ubicada a 500 kilómetros de la Capital Federal, todos conocen a Don Mario, un médico jubilado de 78 años que vive a pocas cuadras del centro y se mueve sin seguridad, a pesar de su parentesco directo con la vicepresidenta de la Nación. Desde hace un tiempo, el hombre padece alzheimer, por lo cual su entorno debe tomar ciertos recaudos para monitorear sus movimientos.

A partir de la denuncia, además de disponerse una custodia en el domicilio particular de los Michetti, se abrió una causa, en la que tomó intervención la fiscalía federal de Azul, a cargo del doctor Pablo Larriera, quien dispuso medidas tendientes a esclarecer el caso, entre otras la intervención telefónica de algunos de los mencionados, entre otros el famoso "agenciero" al que se había referido el remisero, que no era otro que uno de los integrantes de la familia Traico, "reconocidos gitanos de la zona que se dedican a la venta de automotores usados", confió una fuente policial con acceso al expediente. Según relataron a Ámbito Financiero voceros judiciales de Azul, los Traico "tienen un frondoso prontuario por delitos que van desde robo de automotores hasta secuestros virtuales, utilizando el clásico recurso de las lloronas al momento de efectuar las llamadas con las que intimidan a sus víctimas, haciéndoles creer que tienen cautivo a un allegado".

Sin embargo, los investigadores sostuvieron que "aún no está confirmado que el plan haya existido realmente, seguramente hubo una bravuconada tendiente a provocar una reacción, pero no se logró recabar datos fidedignos que permitieran inferir fehacientemente la existencia de una planificación criminal, es todo muy raro", aseguraron.

La razón por la que no se pudo cerrar el círculo sobre los presuntos secuestradores, guarda estrecha relación con la incontinencia verbal de la vicepresidenta, quien relató con lujo de detalles en una entrevista con una emisora local de Laprida, los alcances de la pesquisa. "Está todo en investigación", explicó Michetti, y agregó que dio a conocer el caso porque "quería que los vecinos supieran por qué hay custodia en la casa". En el reportaje, la funcionará se explayó con un amplio repertorio de obviedades: "la idea era un secuestro como cualquier otro, que se hace para sacar dinero" y conjeturó que, como su padre tiene Alzheimer, podría haberse relacionado con ese tema. "Laprida es un pueblo tan tranquilo, tan lindo y quiero que siga siendo así", sostuvo Michetti.

Evidentemente para los integrantes de la brigada antisecuestro, que el tema tomará difusión masiva no fue una buena noticia. "A menos que el Gitano viva en un termo y no escuche la radio, ni vea la televisión, seguramente ya se avivó que lo estamos escuchando y aborte su plan, si es que realmente lo tenía", sostuvo uno de los investigadores.

Prontuario gitano

Dedicados a la compraventa de vehículos usados, los Traico acumulan denuncias por estafas a centenares de vecinos de la zona de Tandil y localidades vecinas. Según consta en los archivos de los medios locales vienen estafando a ciudadanos incautos que confían en su palabra, aunque la mayoría no hace público su caso por vergüenza. Según el abogado Carlos Castaño, patrocinante de varias víctimas estafadas, "estos tipos le venden el mismo vehículo a varias personas y no se lo entregan a ninguna". Al detallar la operatoria, Castaño calificó a los estafados por Traico como "gente de bien que confía y entonces estos tipos se aprovechan y le entregan el dinero a cambio de un automóvil que nunca llega". Son tantas las denuncias que acumulan que "en el juzgado deben tener un casillero solo para ellos, pero lo peor es que las causas las terminan archivando porque la fiscalía de Tandil no tiene una temática especializada en estafas o delitos de guante blanco". Castaño denunció que funcionan como un equipo. "Son varios, Willy, Daniel, Ezequiel y Gastón, más algún otro o ellos mismos con nombres ficticios, pero siempre comandados por la madre, Alejandra, es una organización criminal con todas las letras".

En agosto del año pasado, un grupo de vecinos llegó a movilizarse frente al municipio de Tandil para denunciarlos públicamente. "Basta de robos y estafas ¡Justicia!", escribieron los denunciantes sobre una bandera que llevaron durante todo el trayecto de la manifestación.

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