Un tuit obligó a Glovo a pedir disculpas públicas

Un siniestro que dejó al descubierto el mal accionar de la compañía. La firma se expresó en un comunicado y reconoció el error.

El sábado por la tarde, Ernesto Floridia, un repartidor de la plataforma de delivery Glovo fue embestido por un automóvil y cuando comunicó a la empresa que se había accidentado recibió como única respuesta: “¿Cómo se encuentra el pedido. Está en buen o mal estado para ser entregado”. Mientras tanto, el trabajador explicaba que estaba inmovilizado y del otro lado pedían una fotografía del pedido para corroborar su estado.

La noticia se viralizó en pocas horas luego de que esta periodista, testigo del hecho, lo contara en primera persona en Twitter y la indignación no tardó en escalar entre los usuarios de la red social.

Lo cierto es que este incidente también fue el disparador para poner la lupa sobre las condiciones de trabajo de las plataformas de delivery que en el último año tuvieron un crecimiento exponencial tanto de usuarios como de trabajadores -hoy se calcula que alrededor de 12.000 personas trabajan para estas aplicaciones-.

El tuit que denunció el accidente del repartidor se compartió más de 50.000 veces y usuarios de España, México, Colombia, Uruguay y Paraguay denunciaban que en sus países estas plataformas también están envueltas en polémicas derivadas de las pobres condiciones labores que ostentan los repartidores.

Mientras tanto, en la Argentina Glovo emitió un comunicado en el que detalló: “Al momento de comunicarse con el área de soporte, el agente no comprendió la gravedad de la situación y su respuesta no fue adecuada. Lamentamos profundamente lo sucedido y estamos trabajando para que no vuelva a ocurrir”.

Horas después, mientras la noticia no paraba de replicarse en todos los diarios del país, la compañía emitió un segundo comunicado en el que reconocía su error y explicaba que había iniciado “una investigación interna para aclarar las razones por las cuales las acciones establecidas no fueron aplicadas correctamente al momento de recibir la comunicación del accidente de un pasajero”.

Por su parte, Ernesto Floridia, el repartidor accidentado, de 63 años y que trabaja para la plataforma de delivery desde hace algunos meses, detalló a este medio que no está disconforme con su trabajo, pero remarcó que “Glovo tiene muchas cosas por corregir en el futuro”.

El repartidor detalló además que habitualmente en la empresa les solicitan a los trabajadores una foto de los productos, en caso de que avisen que no pueden concretar el encargo, porque en algunas ocasiones fueron sustraídos por el propio delivery.

Sin lugar a dudas, la polémica sigue abierta porque un solo hecho de abandono de un trabajador accidentado en la vía pública es motivo suficiente para condenar el mal accionar de una empresa.

Como punto final y reflexión personal me permito agregar que luego de escribir el tuit en cuestión que se viralizó, quedé, como tantas otras personas, en el medio de la famosa grieta. Desde mentirosa, pasando por operadora, hasta desearme que me quede sin trabajo, me replicaron algunos usuarios de la red social porque conté que había ayudado a una persona accidentada.

Fue una historia con final feliz para Ernesto, pero bastante triste en lo personal porque me dejó la sensación que hoy hasta un acto de solidaridad es motivo para recibir palabras de odio en las redes sociales.

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