Edición Impresa

Una historia argentina según una mirada atípica: un toro

El tema, en apariencia áspero, adquiere gracia e ingenio en el armado de este film de Romero.

Divertido, ingenioso e instructivo, tres virtudes difíciles de encontrar juntas en un documental argentino. Y hay más. El tema, ya parcialmente transitado, es el negocio de la carne en la Argentina, desde el campo hasta el frigorífico, pero nunca se lo encaró como aquí se hace, desde la perspectiva del protagonista que jamás hasta ahora había tenido ocasión de expresarse: ¡el toro!

Y no cualquiera, sino uno presentado con cuerdas a lo Ennio Morricone, de raza, orgulloso de su prosapia, graciosamente reaccionario y filosóficamente resignado al destino que le toca, embarcado en el camión jaula como en la barca de Caronte, según sus propias palabras, porque además es un animal muy culto y considerado. Gracias a él recordaremos las glorias de la Exposición Rural ("para toros como uno"), el Frigorífico Liebig, superexplotación inglesa modelo desguazada por sus compradores nativos, la mística de Berisso, cuna del peronismo, la experiencia de una cooperativa actual, y otros asuntos de interés, siempre desde la perspectiva del toro. Con la voz de Arnaldo André, un detalle impecable. Autor, Alberto Romero. 







""Carne propia" (íd., Argentina, 2016). Dir.: A. Romero. Voz del toro: A. André; Documental.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario