Ambito BIZ

Universidades privadas: balance positivo a pesar del contexto adverso

Las instituciones privadas sufrirían este año la primera retracción en una década en cantidad de alumnos. Y sus ingresos se incrementarán menos que la inflación estimada. Sin embargo, los números cierran.

Las universidades privadas de la Argentina aglutinan a unos 450.000 de los más de 2 millones de alumnos en todo el país, en carreras de grado y posgrado. Se trata de un negocio que facturó en 2018 casi $24.000 millones y que este año llegaría a aproximadamente $28.000 millones, que pese a que sintió el impacto de la crisis se mantiene saludable.

Un informe de la consultora Claves al que accedió Ámbito muestra la evolución del sector. “En el año 2017 fueron 58 las universidades e institutos universitarios de gestión privada que registraron alumnos activos. El total de alumnos cursando materias de pregrado, grado y posgrado ascendió a 447.822, generando un giro de negocio que alcanzó los $18.627 millones. Para 2018 el sector verificó un nuevo crecimiento en alumnos de cerca del 1%, y del 27,5% en valor”, señala el trabajo. Esto último quiere decir que la cantidad de alumnos se incrementó a 452.800 el año pasado, mientras que la facturación ascendió a $23.748 millones. Y allí queda en evidencia el impacto de la crisis económica -y particularmente del poder adquisitivo de los salarios- ya que fue leve la mayor cantidad de inscriptos en contraposición al sector público donde creció un 3,5% en alumnos, y que los ingresos fueron unos 20 puntos porcentuales inferiores a la inflación.

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Pero además, Claves advierte que 2019 sería el primer año en al menos una década en que el número de inscriptos se reducirá con respecto al ciclo anterior. “Si bien la tasa de crecimiento de la matrícula en instituciones privadas mostraba un leve decrecimiento en los últimos años, nunca había sido negativa desde el año 2010 (período analizado en este estudio). Se espera que esto suceda en 2019; esto se atribuye principalmente a la caída del empleo y la recesión económica actual y esperada para los próximos años”, estima la consultora. El volumen del negocio medido en ingresos quedaría levemente por encima de los $28.000 millones, un incremento de menos de 30% que no alcanza a equipararse con la inflación anual. “A pesar que la matrícula del segmento muestra un crecimiento promedio acumulativo del 1,4% anual, el giro del negocio medido en pesos crece a una tasa superior al 28%. Esto se debe a los incrementos arancelarios provocados por el constante proceso inflacionario que experimenta la economía en general”, señala. Y es que las instituciones deben absorber parte de los mayores costos para no perder alumnos. De hecho, las universidades públicas experimentaron en los últimos años crecimientos en la cantidad de anotados, con porcentajes de entre 1,9% y 4,3%, lo que refleja que ante la crisis, muchos optan por inscribirse en el sistema estatal. “El nivel de crecimiento de la matrícula pública muestra un marcado salto en 2017 cuando superó el 4%. Un valor que duplica el crecimiento promedio de los tres años anteriores. Para 2019 se espera un crecimiento similar al calculado para 2018, promediando un 3,5%”, remarca Claves.

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El informe destaca que las primeras cinco entidades del mercado se quedan con casi el 40% de los alumnos de grado de este segmento y con más del 45% de los de posgrado. De los 452.800 inscriptos, 422.000 son de carreras de grado y pregrado, y unos 30.800 de las de posgrado. Volviendo a los ingresos, si se tiene en cuenta la devaluación el sector había mostrado una mejora de 11% en 2017 -con un monto cercano a los u$s1.100 millones-, pero un año después cayeron a cerca del 27% tras la disparada del valor de la divisa estadounidense.

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Claves identifica una serie de amenazas y también oportunidades para las universidades en el corto, mediano y largo plazo:

AMENAZAS

  • La fuerte recesión por la que atraviesa el país seguirá impactando fuertemente a sectores socioeconómicos que apuntan principalmente a las universidades de precio medio/ bajo, por lo que estas experimentarán una merma en la matrícula. En el otro extremo, esta situación afectará al segmento de posgrado financiado por empresas privadas y especialmente al segmento de capacitación, dado que se espera que las empresas reduzcan sus presupuestos para estos fines.
  • Como consecuencia de lo expuesto en el punto anterior, se producirá una retracción de la demanda, por lo que se deberán aumentar los gastos en captación de nuevos alumnos. Por otro lado, podría surgir la necesidad de otorgar becas temporales para evitar la deserción de aquellos alumnos que pierdan o vean disminuidos sus ingresos.
  • Incremento de la sindicalización de la actividad docente de obtener la personería gremial alguna de las asociaciones que la están solicitando.
  • La mejora de infraestructura y servicio de nuevas universidades públicas del conurbano bonaerense, sumada a ciertas instituciones del interior del país, comienza a capturar alumnos del segmento arancelario medio-bajo.
  • El proyecto del nuevo sistema que permite cursar materias de distintas carreras podría afectar a instituciones que no se adapten o lo hagan en forma tardía.
  • Niveles crecientes de requerimientos académicos en el segmento de grado por parte de la CONEAU podrían obstaculizar la ampliación de la oferta académica de las universidades menos desarrolladas.
  • Ingreso de nuevos competidores en el sector privado en zonas geográficas con menor densidad de entidades o con una oferta más especializada. Carreras cortas/ tecnológicas institutos terciarios.

OPORTUNIDADES

  • Intensificación de demanda de educación especializada tanto en el grado, lo que favorecería el incremento de oferta de carreras cortas y especializadas, como en el posgrado y capacitación continua en las que la especialización es su principal función de uso.
  • En la medida en que las instituciones respondan favorablemente a la demanda de educación a distancia puede lograrse una gran expansión en la cantidad de alumnos.
  • La fuerte devaluación del peso argentino favorece la llegada de estudiantes extranjeros, dado que el costo medido en dólares de estudiar y vivir en Argentina se redujo a la mitad.
  • Crecimiento de la oferta de carreras de posgrado para cubrir las necesidades de especialización de los graduados y ganando ellos así competitividad.
  • Incremento de oferta de educación a distancia, con foco en carreras cortas con importante y rápida inserción laboral. Ej.: programación web y de aplicaciones tanto para computadoras como para celulares.
  • Incremento de nuevas formas de colaboración entre universidades como compartir recursos u ofrecer carreras en forma conjunta.
  • Mayor interacción entre la universidad y la empresa apuntando a la realización de investigaciones aplicadas realizadas por las primeras y financiadas por las segundas.

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