La Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) atraviesa una situación financiera crítica, con fondos que ya no alcanzan para cumplir con el pago de las obligaciones, y llevó su presente complejo al Parlamento, donde buscan alternativas o soluciones junto con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
La realidad de la UAM es, por lo menos, difícil: necesita, mensualmente, 40 millones de pesos para funcionar, y al 30 de abril van a haber solo 3,5 millones en la caja. Esta situación es la que las distintas partes involucradas en su gestión y funcionamiento llevaron al Parlamento, con el objetivo de dilucidar el futuro del mayor centro logístico y de comercialización mayorista de alimentos del país.
Al respecto, el titular del MGAP, Alfredo Fratti, sostuvo que desde la cartera van a "tratar de hablar con el Banco República (BROU) para ver qué posibilidad hay de una nueva refinanciación" de los compromisos asumidos por la UAM porque "está difícil que pueda hacer frente a los intereses de la deuda".
"Pedimos tiempo porque pasan 7.000 trabajadores por ahí y hay que dar tiempo para arreglar los problemas que tienen, entre ellos los financieros", indicó el ministro. En ese sentido, dijo que "todos" deben "hacer fuerza" para que "funcione” la UAM y “tratar de financiarlo para que dé un servicio y una calidad distinta en los productos que se comercializan".
¿Cuál es la situación de la UAM?
La semana pasada, en la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca del Parlamento, el gerente general de la UAM, Santiago Uría, explicó que para la construcción del nuevo galpón del centro logístico se accedió a tres fideicomisos distintos, siendo uno de ellos no reintegrable con el Fondo de la Granja, y otro, otorgado por el BROU.
La “deuda inicial con origen en la obra estaba en 433.881.300 UI (que son 63.749.779 dólares a la fecha)” pero en uno de estos fideicomisos hay unos “costos asociados que todavía no están determinados”, por lo que deberán “definirlos” cuando “haya que abonarlos”, añadió. Según explicó, para paliar la situación, ya han tomado medidas para “restringir el gasto” y es “muy difícil” que otras obras “pertinentes se puedan” llevar adelante.
Por su parte, el presidente de la institución, Daniel Garín, contó que “a partir de mayo o junio” van a quedar los números en rojo en la institución. Ante esa situación, les resta “mejorar el ingreso o, en alguna manera”, aliviar un “poquito la presión financiera” que tienen cada mes, es decir, lo que tienen que pagar de “intereses y de amortización de capital”.
Si bien inicialmente se había mencionado que la situación crítica llegaría ya en abril, la autoridad de la UAM explicó que lograron igualar los egresos con el "ingreso más una reserva" que se fue "consumiendo", por lo que pronto va a quedar el “rojo a la vista”.
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