El dólar global cayó este miércoles frente a una canasta de monedas internacionales, mientras los inversores evaluaban los riesgos inflacionarios derivados del encarecimiento del petróleo y aguardaban nuevas señales de la Reserva Federal (Fed) sobre el rumbo de las tasas de interés.
En paralelo, las principales acciones de Wall Street operaron al alza, impulsadas por los resultados de empresas vinculadas a la inteligencia artificial (IA), que renovaron el optimismo sobre la demanda y la rentabilidad del sector. El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de monedas, retrocedió 0,14%, hasta los 101,65 puntos. El euro avanzó 0,01%, a 1,1237 dólares, mientras que el dólar australiano ganó 0,41%, hasta 0,7031 dólares.
La atención del mercado está puesta en la reunión de política monetaria de la Fed de la próxima semana. Los operadores consideran poco probable que el organismo suba las tasas en esa instancia y esperan que el próximo incremento se concrete en diciembre, aunque buscan señales que permitan anticipar las decisiones posteriores. "En realidad no hay un tema general que abarque los mercados", señaló Shaun Osborne, estratega jefe de divisas de Scotiabank, quien consideró que esa situación podría mantenerse hasta la reunión de la Fed.
La inflación y el petróleo mantienen la incertidumbre
La guerra que Estados Unidos libra contra Irán elevó los temores de que un nuevo impulso de los precios del petróleo complique el panorama inflacionario y limite el margen de maniobra de la Reserva Federal. La inflación estadounidense ya había mostrado una aceleración en septiembre, lo que mantiene bajo observación la evolución de los precios y las perspectivas de las tasas.
A ese escenario se suma el peso que tiene el sector de la inteligencia artificial en el crecimiento de Estados Unidos. El ingreso de capitales hacia empresas tecnológicas y las expectativas de expansión del sector sostuvieron la actividad, pero también contribuyeron a mantener la inflación por encima del objetivo de la Fed.
"El crecimiento de Estados Unidos se ha visto impulsado en gran medida por el sector de la inteligencia artificial", afirmó Noah Buffam, estratega de divisas de CIBC Capital Markets. Según explicó, esa dinámica también tuvo un efecto sobre la inflación, mayor que el observado en otras economías.
Wall Street sube por los resultados de SpaceX y Super Micro
En el mercado accionario, los principales índices de Wall Street registraron ganancias, con el Nasdaq a la cabeza. A las 14:21, hora de Nueva York, el Dow Jones avanzaba 0,58%, hasta los 52.800,85 puntos; el S&P 500 subía 0,73%, a 7.768,65 unidades, y el Nasdaq Composite ganaba 1,28%, hasta los 26.762,48 puntos.
El impulso provino principalmente de los resultados corporativos vinculados a la inteligencia artificial. Las acciones de SpaceX subieron 7% después de que la compañía registrara su primera ganancia como empresa cotizada. Además, las declaraciones de Elon Musk sobre una posible fusión con Tesla reforzaron el interés por ambas compañías: los títulos de Tesla avanzaron 3,5%.
Super Micro Computer, fabricante de servidores utilizados en aplicaciones de IA, trepó más de 9% luego de proyectar ingresos trimestrales y márgenes de beneficio superiores a las estimaciones de Wall Street. La noticia también favoreció a sus competidores: Hewlett Packard Enterprise avanzó 4,2% y Dell subió 5%.
El sector de tecnología de la información del S&P 500 ganó 1,3%, al igual que el índice de semiconductores de la Bolsa de Filadelfia. La recuperación se produjo después de una serie de caídas que había afectado a las acciones vinculadas a la IA y alimentado las dudas sobre la sostenibilidad del gasto en infraestructura tecnológica.
Sin embargo, no todas las compañías acompañaron la tendencia. Netflix cayó 4,5% tras presentar una previsión de ganancias para el cuarto trimestre inferior a las expectativas de los inversores. AT&T perdió 6,3%, pese a superar las estimaciones trimestrales, mientras que Alphabet retrocedió 1,6% y Abbott Laboratories bajó 3,7% luego de recortar su previsión de crecimiento de ventas para 2026.
El euro enfrenta la presión fiscal de Francia
En el mercado cambiario europeo, el euro continuó condicionado por la incertidumbre política y fiscal de Francia. Los rendimientos de los bonos soberanos franceses a 10 años alcanzaron máximos de 24 años, en un contexto de protestas antigubernamentales y preocupación por la capacidad del país para estabilizar sus cuentas públicas.
"La situación de la deuda francesa es inmanejable", sostuvo John Hardy, director global de estrategia macroeconómica de Saxo, quien reclamó ajustes fiscales para reducir el endeudamiento y demostrar un compromiso con la consolidación de las cuentas públicas.
La libra esterlina, en cambio, avanzó 0,16%, hasta 1,34 dólares, después de que los datos mostraran que la inflación británica subió más de lo esperado en septiembre. El dato reforzó las expectativas de una posible suba de tasas del Banco de Inglaterra en noviembre. Frente al euro, la moneda británica alcanzó su nivel más alto en 17 meses.
El dólar australiano también se destacó entre las principales divisas, luego de que el subgobernador del Banco de la Reserva de Australia, Andrew Hauser, advirtiera que las perspectivas de inflación eran considerablemente peores. Sus declaraciones reforzaron las expectativas de una política monetaria más restrictiva.
Por su parte, el yen se apreció 0,02%, hasta 158,12 unidades por dólar. El subgobernador del Banco de Japón, Ryozo Himino, señaló que la inflación subyacente se acercaba al objetivo del 2% y que las condiciones financieras seguían siendo laxas, dejando abierta la posibilidad de nuevos aumentos de los costos de endeudamiento.
Con la Fed como principal referencia para los próximos días, los mercados seguirán atentos tanto a las señales sobre las tasas como a la evolución de la inflación y los resultados empresariales. La recuperación de las acciones tecnológicas ofrece cierto alivio a los inversores, aunque la combinación de tensiones geopolíticas, petróleo e incertidumbre monetaria mantiene abierto el escenario de volatilidad.