El dólar global retrocedió este martes desde su nivel más alto en 18 meses, en una jornada marcada por la caída de los precios del petróleo, las dudas sobre la sostenibilidad del repunte bursátil vinculado a la inteligencia artificial (IA) y la expectativa por nuevos datos de inflación en Estados Unidos.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis divisas, bajó 0,37% hasta los 102,18 puntos. El lunes había alcanzado los 102,61 puntos, su máximo desde abril de 2025. La caída se profundizó después de que el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, señalara que todavía espera una suba de tasas durante este año, aunque no considera necesarios nuevos aumentos en 2027.
La evolución de la moneda también estuvo condicionada por el retroceso del petróleo. Los precios del crudo bajaron ante las expectativas de una mayor oferta de diésel ruso, luego de los anuncios sobre el suministro de combustibles y el posible incremento de las exportaciones de Moscú. El barril se negociaba en torno a los 105,87 dólares, con una caída de 0,75%.
La baja de los precios energéticos redujo parte de la presión inflacionaria que había favorecido al dólar en las jornadas anteriores. La moneda estadounidense había recibido respaldo de la demanda de activos considerados refugio ante las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las preocupaciones por el encarecimiento de la energía.
La inflación de Estados Unidos, en el centro de la escena
Los inversores esperan ahora la publicación del índice de precios al consumidor (IPC) de Estados Unidos correspondiente a setiembre, prevista para este miércoles. El dato será clave para evaluar la trayectoria de la inflación y las próximas decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.
Las apuestas del mercado cambiaron durante las últimas semanas. Según la herramienta FedWatch de CME Group, los operadores asignaban una probabilidad cercana al 80% a que la Fed mantenga las tasas sin cambios en su reunión del 27 y 28 de octubre, frente al 51% registrado un mes atrás. Para fines de 2027, el mercado descontaba un ajuste acumulado de alrededor de 75 puntos básicos.
El gobernador de la Fed Christopher Waller afirmó que las expectativas de inflación continúan "bien ancladas", mientras otros responsables de política monetaria defendieron la necesidad de contar con más evidencia antes de decidir si hace falta un nuevo endurecimiento. Los comentarios redujeron las apuestas por una suba inmediata de tasas.
A ese escenario se suman las dudas sobre las valuaciones de las empresas vinculadas a la inteligencia artificial. Karl Schamotta, estratega jefe de mercado de Corpay, señaló que el escepticismo sobre la solidez y la sostenibilidad de esas cotizaciones amenaza con reducir los flujos de capital hacia los mercados financieros estadounidenses, uno de los factores que había respaldado al dólar.
El euro se recuperó y el yen avanzó frente al dólar
Entre las principales monedas, el euro subió 0,40% hasta los 1,1198 dólares, después de haber caído el lunes a 1,11525 dólares, su nivel más bajo desde mayo de 2025. La recuperación se produjo pese al nuevo avance de los precios del gas natural en Europa y a las preocupaciones sobre la situación fiscal de Francia.
El gas europeo llegó a negociarse en 86,74 euros por megavatio-hora, su nivel más alto desde diciembre de 2022. Sin embargo, una moderación en las preocupaciones sobre la deuda y los diferenciales de los bonos europeos contribuyó a mejorar el desempeño de la moneda común.
El yen japonés también se fortaleció 0,18%, hasta 158,33 unidades por dólar. Los datos mostraron que los precios mayoristas de Japón aumentaron 6,8% interanual en setiembre, por debajo de las previsiones del mercado, que esperaban una suba de 7,6%. Aun así, los inversores siguieron atentos a la posibilidad de que el Banco de Japón avance con nuevos ajustes monetarios y a un eventual accionar oficial para frenar movimientos excesivos en el mercado cambiario.
Wall Street cerró con resultados dispares
En la Bolsa de Nueva York, los principales índices terminaron la jornada con bajas moderadas, mientras los inversores evaluaron los resultados de los grandes bancos y continuaron reduciendo posiciones en empresas de semiconductores.
El S&P 500 cayó 0,02%, hasta los 7.805,51 puntos; el Nasdaq perdió 0,13%, hasta los 27.210,72 puntos, y el Dow Jones retrocedió 0,33%, hasta las 51.677,05 unidades.
El sector de semiconductores volvió a concentrar parte de las ventas. El índice PHLX de chips bajó 1,2% y acumuló su quinta sesión consecutiva en rojo. Micron Technology perdió 5,4% y Applied Materials cayó 8%, en un contexto de preocupación por la competencia de fabricantes chinos y por la sostenibilidad de las inversiones vinculadas a la IA.
La incertidumbre aumentó después de que el director ejecutivo de Broadcom, Hock Tan, comparara parte del flujo de inversiones hacia el sector con “juegos de casino”. A eso se sumaron reportes sobre avances tecnológicos de la firma china CXMT, que alimentaron los temores de una mayor competencia en el mercado de memorias.
Los bancos inauguraron la temporada de balances
Los resultados de las entidades financieras también marcaron la rueda. Citigroup cayó 4,1%, pese a superar las previsiones de beneficios, mientras que Goldman Sachs avanzó 0,2% tras presentar ganancias mejores a las esperadas. Wells Fargo perdió 2,2%, luego de informar ingresos netos por intereses inferiores a las estimaciones. JPMorgan Chase alternó entre ganancias y pérdidas durante la sesión.
Apple, por su parte, alcanzó un máximo histórico intradiario de 348,15 dólares y cerró con una suba de 0,6%, hasta los u$s 343,05. La compañía llegó así a una capitalización bursátil de 5 billones de dólares.
Los analistas esperan que las ganancias de las empresas del S&P 500 aumenten más de 30% en el tercer trimestre, impulsadas en buena medida por las compañías tecnológicas vinculadas a la inteligencia artificial. Sin embargo, la temporada de balances también pondrá a prueba si esos resultados justifican las elevadas inversiones y valuaciones del sector.
En ese contexto, el mercado cambiario y Wall Street siguen atentos a dos variables centrales: la evolución de la inflación estadounidense y la capacidad de las empresas tecnológicas para sostener el crecimiento de sus beneficios. Ambas serán determinantes para las expectativas sobre las tasas de interés y los flujos de capital hacia los activos estadounidenses.