El dólar global extendió este lunes su avance y cerró en 100,424 puntos, con una suba de 0,21%, en una jornada marcada por las expectativas de nuevas subas de tasas de interés en Estados Unidos y por las señales de una política monetaria más restrictiva de la Reserva Federal.
El índice dólar, que mide la evolución de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas principales, había acumulado un avance de 1,1% durante la semana pasada, su mayor ganancia semanal desde comienzos de junio. La fortaleza de la moneda estadounidense también presionó sobre el precio del oro, que cayó 0,6% hasta los 4.349,94 dólares la onza.
La atención de los inversores está puesta en la trayectoria de las tasas de la Fed. Según CME FedWatch, el mercado asignaba este lunes una probabilidad de 55,4% a una nueva suba de al menos 25 puntos básicos en octubre, frente al 43,5% de una semana atrás. Para diciembre, la probabilidad implícita de una suba alcanzaba el 88%, de acuerdo con los datos citados por Reuters.
El escenario de tasas más elevadas favorece al dólar al aumentar el atractivo relativo de los activos denominados en la moneda estadounidense. Al mismo tiempo, reduce el atractivo del oro, que no genera rendimientos, frente a instrumentos financieros que sí ofrecen retornos cuando las tasas permanecen altas.
Wall Street subió con fuerza
A pesar de la presión que genera el escenario monetario sobre las valuaciones, las acciones estadounidenses cerraron con fuertes ganancias. El S&P 500 avanzó 1,49% hasta los 7.764,70 puntos, mientras que el Dow Jones subió 0,71%, hasta 52.048,83 unidades.
El Nasdaq Composite ganó 2,26% y cerró en 27.122,09 puntos, alcanzando un nuevo máximo histórico. Fue el primer récord de cierre del índice desde el 2 de junio, impulsado principalmente por las compañías vinculadas a la inteligencia artificial y los semiconductores.
Entre las principales subas se destacó AMD, que avanzó cerca de 10% y alcanzó por primera vez una capitalización bursátil de US$ 1 billón. Intel trepó 12,2%, mientras que Arm Holdings ganó 17%, llevando al índice de semiconductores PHLX a una suba de 4,3%. También avanzó con fuerza Meta, cuyas acciones subieron 11,4% luego de que Wells Fargo elevara su precio objetivo para la compañía tras el lanzamiento de su asistente de inteligencia artificial Muse.
El movimiento se produjo pese a que los inversores continúan siguiendo de cerca el nivel de las tasas de interés. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años cayó por debajo del 5%, mientras que el mercado sigue incorporando la posibilidad de nuevas subas de tasas por parte de la Reserva Federal.
Oro bajo presión y petróleo en retroceso
En el mercado de metales, el oro al contado cayó 0,6% a US$4.349,94 por onza, después de haber llegado a perder más de 1% durante la sesión y tocar un mínimo de 4.322,19 dólares. Los futuros del oro estadounidense terminaron con una baja de 0,9%, en 4.383,90 dólares.
El oro acumula una caída de alrededor de 17% desde el máximo registrado el 27 de febrero, en un contexto en el que las expectativas de una política monetaria más restrictiva y el aumento de los precios de la energía mantienen elevada la preocupación por la inflación.
La plata también retrocedió 0,4%, hasta US$65,99 por onza, mientras que el platino subió 0,3%, a 1.805,83 de dólares, y el paladio avanzó 0,4%, a 1.307,33 dólares. El mercado cambiario también siguió de cerca al yen, que cayó 0,38% hasta 157,48 unidades por dólar. La moneda japonesa acumula cinco bajas en las últimas seis sesiones pese a que el Banco de Japón elevó el viernes su tasa de referencia hasta 1,25%, su nivel más alto en 31 años.
El comportamiento de las monedas y las expectativas de tasas seguirán bajo la lupa durante la semana, que tendrá nuevos comentarios de funcionarios de distintos bancos centrales y la reunión entre los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping, prevista para el jueves.