Los precios del petróleo cayeron cerca de 2% este lunes, después de que aumentaran las exportaciones de crudo de Medio Oriente y los países del Grupo de los Siete (G7) se comprometieran a incrementar los suministros mediante la liberación de reservas de emergencia.
La baja, sin embargo, quedó limitada por los riesgos de nuevas interrupciones vinculadas a la guerra entre Estados Unidos e Irán. El Brent, utilizado como referencia en Uruguay cerró con una baja de 1,93 dólares (1,89%), hasta 100,32 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense perdió 1,68 dólares (1,84%) hasta 89,43 dólares.
Los datos de transporte marítimo mostraron que las exportaciones de crudo de Medio Oriente superaron los niveles previos a la guerra durante cuatro de los siete días de la última semana de septiembre. El promedio móvil de siete días llegó a 18,3 millones de barriles diarios al 30 de setiembre, impulsado principalmente por el aumento de los embarques de Arabia Saudita.
El G7 buscó aliviar la presión sobre el suministro
El viernes, los países del G7 acordaron liberar 100 millones de barriles de diésel y crudo de sus reservas de emergencia y se comprometieron a evitar restricciones a las exportaciones de energía. La medida, impulsada tras la presión del presidente estadounidense Donald Trump, contribuyó a reducir la preocupación inmediata por una escasez de petróleo.
Sin embargo, el mercado mantuvo dudas sobre el impacto real de la decisión. El analista de Raymond, James Pavel Molchanov, señaló que no estaba claro cuánto del petróleo comprometido en el nuevo acuerdo correspondería a los volúmenes restantes de la liberación de emergencia de 400 millones de barriles coordinada por la Agencia Internacional de Energía. El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, indicó que los países miembros ya habían liberado cerca de dos tercios de ese volumen.
A esto se sumó la decisión de Saudi Aramco de recortar inesperadamente los precios del crudo para Asia en noviembre hasta mínimos de seis años. El precio oficial de venta del Arab Light para ese mercado bajó 3 dólares, hasta ubicarse 5 dólares por debajo del promedio de los valores de referencia de Omán y Dubái, en una señal de que Arabia Saudita buscó sostener su participación de mercado frente al aumento de los costos de transporte.
La guerra mantuvo elevada la prima de riesgo
La recuperación de los flujos de petróleo no eliminó los problemas logísticos. Los ataques contra buques continuaron en el estrecho de Ormuz, con al menos siete incidentes reportados durante la primera semana de octubre. El paso estratégico concentra alrededor de una quinta parte del suministro mundial de crudo y gas natural licuado, por lo que cualquier interrupción mantiene un impacto directo sobre las expectativas del mercado.
El director ejecutivo de Saudi Aramco, Amin Nasser, señaló que las reservas mundiales de petróleo crudo y combustibles refinados continuarían ajustadas y estimó que recomponer los inventarios utilizados durante las extracciones de emergencia podría demandar hasta dos años. En Estados Unidos, además, las reservas de la Reserva Estratégica de Petróleo cayeron a 283 millones de barriles, el nivel más bajo desde octubre de 1982.
En paralelo, la OPEP+ mantuvo estables sus objetivos de producción para noviembre y retrasó una revisión destinada a definir las cuotas de producción para 2027. La guerra con Irán interrumpió proyectos de expansión de capacidad en Medio Oriente y agregó incertidumbre sobre cuánto petróleo podrán producir los países del grupo en el futuro.