La brecha de precios entre Uruguay y Brasil se mantuvo relativamente estable al cierre del primer semestre del año, con apenas una leve alza hasta el 55,08%, lo que confirma el escenario del encarecimiento uruguayo, pese a estar cerca de mínimos históricos.
El Observatorio Económico de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), Campus Salto, dio a conocer una nueva edición del Indicador de Precios Fronterizos (IPF) entre Artigas y Quaraí (Rio Grande do Sul) correspondiente a la medición cerrada a junio, donde se observa que la diferencia entre los precios de una ciudad y otra se mantuvo relativamente estable tras la fuerte reducción que experimentó en el primer trimestre. Es así que de 53,74% —el menor valor en la serie histórica— pasó al 55,08% con el que concluyó la primera mitad del año.
Este leve aumento en todo el segundo trimestre, de apenas 1,34 puntos —sobre todo, después de lo que fue una caída de 18,56 puntos en marzo, en relación al cierre de 2025—, parece querer consolidar un nuevo escenario de estabilidad de la brecha de precios con Brasil, todavía alta aunque en valores más moderados que los que caracterizaron el año pasado.
La brecha de precios con Brasil se mantuvo prácticamente estable durante el segundo trimestre.
Observatorio Económico (UCU)
De hecho, el valor de junio es el segundo más bajo de la serie histórica relevada por la UCU, la cual retrocede hasta noviembre de 2024.
Sin grandes diferencias con Brasil
El comportamiento estable de la brecha de precios con Brasil se debió, principalmente, a resultados similares en los indicadores que impactan en la diferencia de precios relativos entre ambos países: tipo de cambio e inflación.
En ese sentido, según señalaron las autoras del informe, María José Medin y Gimena Abreu, la cotización del real cayó un 2% respecto del dólar entre marzo y junio, mientras que en Uruguay, la moneda estadounidense se mantuvo estable frente al peso uruguayo. Esta diferencia de cotizaciones fue similar a la observaba durante el primer trimestre, aunque en valores diferentes.
Asimismo, los precios en Porto Alegre —región de referencia para el análisis— aumentaron un 1,6% en el segundo trimestre, al igual que ocurrió a nivel local.
Esto hizo que la brecha de precios se mantuviera estable, si bien la canasta promedio ponderada sigue siendo más cara en Artigas que en Quaraí, escenario que preocupa en el gobierno, debido al hecho de que Uruguay es "persistentemente más caro" que la frontera brasileña.
La estabilidad marcó la diferencia cambiaria
En cuanto al análisis por categoría, así como en el informe previo se registraron bajas en todos los rubros, la medición actual da cuenta del escenario de estabilidad generalizada, sin grandes movimientos.
En el caso de Alimentos y bebidas no alcohólicas, volvió a registrar una reducción de la diferencia de precios —la tercera consecutiva—, pasando del 59,4% al 57,17%, aunque de los 29 productos ponderados, solo tres resultaron más baratos en Artigas que en Quaraí: el yogurt común, el aceite de girasol y la manteca.
En contrapartida, solo la sal se mantuvo como el único producto un 200% más cara en territorio uruguayo (307%). Asimismo, seis productos registraron una diferencia menor al 50%; en 14, la brecha fue de entre el 50% y el 100%; y en 5, entre el 100% y el 200%.
También la brecha en Prendas de vestir y calzado sigue en baja en términos históricos, incluso cuando tuvo un leve aumento de 2 puntos, hasta el 22%. El dato es más significativo si se considera que los productos comercializados en Uruguay son importados, mientras que los de Brasil son fabricados a nivel nacional.
La estabilidad predominó en la mayoría de las categorías analizadas y comparadas entre Uruguay y Brasil
Observatorio Económico (UCU)
Productos del hogar, en tanto, anotó un leve retroceso de cinco puntos, pasando de 101% a 94%; aunque sigue presentando una gran dispersión de precios al interior del rubro, con diferencias específicas que van desde 24% hasta 220%. Y el rubro Comidas fuera del hogar también tuvo una leve baja del 41% al 38%.
Por su parte, Bebidas alcohólicas y tabaco presentó una vez más la brecha más alta del indicador, incluso cuando continúa reduciéndose gradualmente: en esta ocasión, la baja fue de 7 puntos, hasta el 109%, y logró un nuevo mínimo histórico para la categoría que, de todos modos, presenta diferencias muy amplias en favor de los productos brasileños.
Bienes y servicios diversos, en cambio, pasó de ser el rubro que más redujo su diferencia de precios durante el primer trimestre, al que más la amplió durante el segundo: después del retroceso de 41 puntos en los primeros tres meses del año, anotó 21 al cierre del primer semestre y alcanzó una diferencia del 95%.
Transporte y combustibles también regresó a una brecha de valores altos, saltando desde el mínimo histórico del 4% a un 22% en junio. Si no se tiene en cuenta la reducción del Impuesto Específico Interno (Imesi), la nafta sería hasta un 66% más casa en Artigas.